Mostrando entradas con la etiqueta Soberanía y salvación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Soberanía y salvación. Mostrar todas las entradas

LA JUSTICIA EN TIEMPOS DEL FIN II

LA JUSTICIA EN TIEMPOS DEL FIN II
La Oración: Rebelión al Status Quo
Reflexión sobre Lucas 18:1-8
Por pastora Ruth María Jaramillo


LA PARÁBOLA DE LA VIUDA Y EL JUEZ INJUSTO
Esta parábola ilustra la naturaleza de la intercesión. En la misma el paralelo que Jesús quiso establecer obviamente no era entre Dios y el juez corrupto sino entre la viuda y el peticionario. Dicho paralelo tiene dos aspectos: Primero, la viuda se rehusaba a aceptar su situación injusta, de la misma manera que un cristiano debería negarse a aceptar vivir en la naturaleza caída del mundo. Segundo, a pesar del desaliento, la viuda persistió con su caso en la misma forma que un cristiano debería persistir con el suyo. El primer aspecto tiene que ver con la naturaleza de la oración; el segundo, con la práctica de la misma.

Muy a menudo, nuestras oraciones de peticiones pedigüeñas son enclenques e irregulares porque son dirigidas de la manera equivocada.  Nos culpamos a nosotros mismos por lo endeble de nuestra fuerza de voluntad, nuestros deseos insípidos, nuestra técnica ineficaz y nuestras mentes divagantes. Seguimos con la idea de que nuestra práctica es totalmente equivocada y nos devanamos los sesos tratando de descubrir dónde estamos fallando.  El problema yace en el malentendido sobre la naturaleza de la oración de petición.  Nuestra práctica nunca tendrá la tenacidad de la viuda hasta que nuestro entendimiento tenga la claridad de ella. “Nuestro problema:  No fallamos en la práctica de la oración, sino en que no la entendemos.”

¿Cuál es, entonces, la naturaleza de la oración de petición, de intercesión?  Es, en esencia, una rebelión: rebelión contra el mundo en su naturaleza caída; la absoluta y continua oposición a aceptar como normal aquello que definitivamente es anormal. Es en su aspecto negativo, el rechazo de cualquier ardid, treta o interpretación que sea contraria a la norma que Dios estableció originalmente. Como tal, la oración de petición es en sí misma una expresión del abismo insalvable que separa el bien del mal; la declaración de que el mal no es una variación del bien, sino su antítesis.

Llegar a aceptar la vida “tal como es”, aceptarla en sus propios términos (lo que significa reconocer lo inevitable de la forma en que opera) es abandonar el punto de vista cristiano acerca de Dios. Es la resignación a lo que es anormal, lo que lleva consigo la suposición no reconocida de que el poder de Dios para cambiar el mundo, para vencer el mal con el bien, no obrará.

“Nuestro problema con la Intercesión:  No es que fallamos en la práctica de la oración, sino en que no la entendemos.”

Nada derrota a la intercesión, y con ella, al punto de vista cristiano acerca de Dios, tan rápidamente como la resignación. Jesús dijo que debemos orar siempre, y “no desmayar”, no conformándonos así con lo que está, con el Status Quo (Lucas 18:1).

La degradación de la intercesión en presencia de la resignación tiene un origen histórico interesante. Es el caso de los estoicos, quienes decían que dicha clase de oración se rehusaba a aceptar el mundo existente como una expresión de la voluntad de Dios. Supuestamente, uno trata de escapar del mundo a través del intento de cambiarlo. Eso, decían ellos, era malo. Un argumento similar se encuentra en el budismo. Y el mismo resultado, aunque alcanzado mediante un proceso de razonamiento diferente, se encuentra comúnmente en nuestra cultura secular, en donde se ve a la vida como un fin en si. La vida, según lo creen, está separada de cualquier relación con Dios, entonces, Dios puede estar presente y activo en el mundo, pero no es una presencia y una actividad que cambia nada.

Contra todo esto, debe afirmarse que la oración de intercesión sólo florece cuando creemos dos cosas: primero, que el nombre de Dios es santificado muy irregularmente. Segundo, que Dios mismo puede cambiar dicha situación. Por lo tanto, la intercesión es la expresión de que la vida, tal como la enfrentamos puede ser diferente, y debe ser diferente. Por ello, es imposible pretender vivir en el mundo de Dios bajo sus términos y realizar su obra en concordancia con lo que Él es, sin involucrarnos en la práctica de la oración.

El ejemplo de Jesús: contender en oración con el status quo.

En la vida de nuestro Señor, la intercesión precedió las grandes decisiones de su vida, tal como la elección de los discípulos (Lucas 6:12).  Verdaderamente, la única explicación posible de la elección de ese puñado de “nadies” jactanciosos, ignorantes y mal educados como eran, es que Él había orado antes de elegirlos.

En segundo lugar, oraba cuando se encontraba demasiado presionado, cuando los días eran demasiado ocupados y la gente requería, casi a manera de competencia, su atención y facultades (Mateo 14:23).

En tercer lugar, oraba en medio de las grandes crisis y momentos importantes de su vida, como en el bautismo, la transfiguración y la cruz (Lucas 3:21; 9:28,29).

Finalmente, oraba antes de las tentaciones y durante ellas, siendo la ocasión más vívida la de Getsemaní (Mateo 26:36-45). A medida que se acercaba la hora del mal, el contraste entre la forma que Jesús la confrontó y la manera en que lo hicieron los discípulos, es explicado por el hecho de que Él perseveró en la oración y ellos se durmieron desmayando en sus corazones.

Cada una de estás situaciones y tantas otras en la vida de Jesús, presentó la posibilidad de que adoptara una táctica, aceptara una perspectiva o persiguiera algún objetivo que fuera diferente al de Dios. El rechazo de la alternativa está marcado siempre por su intercesión. Fue la forma en cómo Él rechazó vivir en este mundo o hacer la voluntad del Padre que no fuera sino en los términos establecidos por Dios. Como tal, era una rebelión contra el mundo en su anormalidad perversa y caída.

La oración declara que Dios y su mundo están mutuamente opuestos; dormir, desmayar o desalentarse es actuar como si esto no fuera así. Aceptamos resignadamente que la situación es inmutable y que las cosas son lo que siempre serán. Sencillamente, no creemos que la oración pueda cambiar las cosas. Este es un problema que no está relacionado con la práctica de la oración sino con la naturaleza de la misma. O más específicamente, es acerca de la naturaleza de Dios y su relación con este mundo.

A diferencia de la viuda de la parábola, se nos hace fácil llegar a un acuerdo con el mundo caído e injusto que nos rodea, aún cuando se entromete en las instituciones cristianas. No siempre es que no nos damos cuenta de lo que sucede a nuestro alrededor, sino que sencillamente nos sentimos totalmente impotentes para cambiar cualquier situación. Sin embargo, y de forma involuntaria, dicha impotencia nos lleva a pactar una tregua con aquello que está mal.

En otras palabras, hemos perdido nuestro enojo, tanto a nivel social de testimonio como ante Dios en la oración. Afortunadamente, Dios no ha perdido el suyo, ya que su ira está en oposición a lo que es completamente erróneo; es el medio por el cual la verdad es puesta en el trono y el error sobre el patíbulo, para siempre. Sin la ira de Dios, no habría razón alguna para vivir moralmente en el mundo y, en realidad, ninguna razón para vivir. Así que la ira de Dios, en dicho sentido, está íntimamente ligada con la intercesión que busca el ascenso de la verdad en toda circunstancia y la correspondiente desaparición de la maldad.

La estructura que Jesús nos dio para que consideremos lo anterior fue el Reino de Dios. El reino es la esfera donde se reconoce la soberanía del rey. Y debido a la naturaleza de nuestro Rey, dicha soberanía se ejerce sobrenaturalmente. Por lo tanto, el ser cristiano no es simplemente cuestión de haber tenido la experiencia religiosa adecuada, sino mas bien la de comenzar a vivir en dicha esfera, la cual es auténticamente divina. Nuestra debilidad en la oración sucede porque hemos perdido de vista todo lo anterior, y mientras no recuperemos esa visión no podremos persistir en nuestro papel como litigantes. Pero existen motivos suficientes para recuperarla y aprovechar nuestra oportunidad, ya que el Juez ante el cual comparecemos no es ni ateo ni corrupto, sino el glorioso Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. ¿Cree, entonces, que Él dejará de hacer justicia a sus escogidos que claman a Él día y noche? (Lucas 18:7). ¿Los seguirá haciendo a un lado? Os digo, declara nuestro Señor, que pronto les hará justicia (Lucas 18:8).

La oración y la Palabra de Dios son las armas mas poderosas de las cuales dispone el cristiano para combatir las fuerzas espirituales de las tinieblas. Si la palabra de Dios es una espada, entonces las oraciones son flechas que pueden lanzarse contra el enemigo cercano o lejano. Se ha dicho, con mucha razón, que “el ejército de Dios avanza de rodillas”.

"¿Cuál es, entonces, la naturaleza de la oración de intercesión?  Es, es esencia, una rebelión: rebelión contra el mundo en su naturaleza caída; la absoluta y continua oposición a aceptar como normal aquello que definitivamente es anormal."

Fuente: Autor y editor general: Jonatán P. Lewis, “MISIÓN MUNDIAL: PROPÓSITO Y PLAN DE DIOS” 4ª. Edición, Tomo 1. Lección 12, páginas 112 a la 116.


ARTÍCULOS RELACIONADOS:
La Justicia en tiempos del fin I
La libertad y la justicia de Dios
La absoluta soberanía de Dios
La Palabra de fe que predicamos I
La Palabra de fe que predicamos II


LA JUSTICIA EN TIEMPOS DEL FIN

LA JUSTICIA EN TIEMPOS DEL FIN
Reflexión bíblica en Lucas 18:1-8
Por apóstol Dr. Daniel Guerrero



EL CONTEXTO
El contexto en el que se haya la expresión: "Pero cuando venga el Hijo del hombre, ¿hallará fe en la tierra?", en Lucas 18:8, es bien interesante y aleccionadora. Pues Jesús acababa de enseñarle a los fariseos y a sus discípulos sobre la venida del reino de Dios (17:20-37), comparando ese evento con los días de Noé previos al diluvio y a los de Lot previos al juicio sobre Sodoma y Gomorra. Tiempos caracterizados por gran inmoralidad, libertinaje e injusticia por doquier. Y allí, el Maestro les expresa que el reino de Dios estaba entre ellos, pero a su vez estaba por venir (vv.20-21), tal como sucede en nuestros días.


Luego procede a compartir una parábola que relata la historia de una viuda (por lo regular, una persona sola, completamente desasistida y abandonada, insignificante en lo social, político y económico) ante un juez injusto (18:1-7). Y en esta parábola, al final, el Maestro inserta esa pregunta escatológica: "cuando venga el Hijo del hombre, ¿hallará fe en la tierra?". Y en esta parábola se nos presenta un caso de injusticia social. De un ente que debe impartir justicia, pero no lo hace, porque no teme a Dios ni a los hombres. Mas sin embargo, por la acción continua y persistente de la viuda exigiendo justicia, este juez injusto e insensible cede y juzga su caso.

La mayoría de los predicadores se van por lo obvio de la parábola de la viuda y el juez injusto, porque el evangelista Lucas hace la acotación que el Maestro compartió esa parábola "sobre la necesidad de orar siempre y no desmayar" (18:1). Pero lo que la mayoría obvia es que Lucas inserta esta parábola, como dije antes, en el contexto de la enseñanza del Maestro sobre los tiempos finales, sobre la venida del reino de Dios, como parte de la respuesta que Él les da a los fariseos a su pregunta: "cuándo había de venir el reino de Dios" (17:20). Fíjense cómo Lucas conecta la conversación de Jesús con los fariseos y Sus discípulos con la parábola de la viuda, pues coloca una frase conectora "También les refirió" VRV 1995 (Gr. elegen dé kai), con los muy comunes conectores de adición en el Nuevo Testamento en griego: "dé y kai" (Hanna 1997, págs. 70-71). Si quisiéramos ser literales, podríamos traducirlo "Y también les refirió". Que luego también usará para incorporar la otra parábola del fariseo y el publicano (18:9), lo cual nos indica que esa otra parábola también es parte del discurso que el Maestro tuvo con los fariseos preocupados por la venida del reino de Dios.

Usted a estas alturas se preguntará ¿y por qué es importante el contexto? Podría fácilmente decir que, como suele pasar, "un texto fuera de contexto, se convierte en un pretexto"; pero lo que primero deseo resaltar, como suele pasar en la mayoría de las veces es que por lo regular, el contexto explica y amplia el significado o interpretación de un texto o pasaje en estudio. Y nos evita imponerle a las SAGRADAS Escrituras nuestra visión, perspectiva y teología a un texto bíblico. Es decir, nos obliga a RESPETAR la Palabra de Dios y dejarle decir lo que Él y sus autores humanos nos quisieron decir. Este error de obviar el contexto de un pasaje bíblico es sumamente común en muchos predicadores, como común es escuchar las barbaridades bíblicas y teológicas que se exponen en muchos púlpitos de iglesias evangélicas, que dicen ser "fieles a la Palabra de Dios", precisamente, porque en la mayoría de los casos se ignora el contexto de una frase o texto bíblico.

PARÁBOLA DE LA VIUDA Y EL JUEZ INJUSTO
Prosigamos con nuestra reflexión sobre la justicia en tiempos del fin. Dicho lo anterior, entonces la parábola no solo desea enseñar "sobre la necesidad de orar siempre y no desmayar" (18:1), así a secas; sino la necesidad de orar siempre y no desmayar durante los tiempos del fin, cuando se aproxima la venida del Señor. Hemos visto que el tema de la conversación es sobre la venida del reino de Dios y el Maestro nos informa varias cosas:
1. Que la venida del reino, Su venida, "no vendrá con advertencia" (17:20). Y esto no parece significar que no vendrá sin señales, pues en su primera venida hubo señales tanto en el cielo como en la tierra; y tanto Él como los apóstoles nos dicen que habrán señales previas a Su segunda venida. Así que, podemos concluir que "no vendrá con advertencia" para los que andan en tinieblas, fuera de la luz de la Palabra profética de Dios, a quienes la venida del Señor los tomará "como ladrón en la noche"; pero no así a los hijos de la luz, para nosotros habrá señales y contaremos con la guía de la Palabra y del Espíritu de Dios (Mt. 24:42-44; 1Tes. 5:2-4; 2Pe. 3:10; Ap. 3:3, 16:5).

2. Que el reino está presente donde está el Señor Jesucristo. En el relato Él les dijo "ni dirán: “Helo aquí”, o “Helo allí”, porque el reino de Dios está entre vosotros." (17:21). En nuestros días, el reino de Dios está presente entre nosotros, porque el Señor envió a Su Espíritu Santo para que esté con nosotros todos los días hasta el fin; así que, si Él está en nosotros, también está entre nosotros, lo que significa que Su reino está presente aquí y ahora y no tenemos que solamente esperar por Su venida, pues ya podemos disfrutar de Su presencia, gloria y bendición aquí y ahora. Claro, eso no quita nuestra fe en la esperanza gloriosa, cuando el Señor venga a establecer definitivamente Su reino de justicia y paz para todas las naciones y toda la creación.

3. Que la venida del Hijo del hombre será rápida y repentina. Él la describió bien claro: "porque como el relámpago que al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro, así también será el Hijo del hombre en su día" (17:24). Pablo diría "como un abrir y cerrar de ojos" (1Cor. 15:51-52).

4. Que previo a Su venida habrá persecución y tiempos difíciles para el Cuerpo de Cristo, la Iglesia (17:25-30). Y digo el Cuerpo de Cristo, porque Él fue el primero que padeció y sufrió el rechazo de su generación, luego nosotros, Sus seguidores, miembros de Su Cuerpo, nos toca una suerte similar: seremos perseguidos, rechazados y aún ejecutados por mantener firme nuestra fe, la verdad y la justicia del reino de Dios (Jn. 13:15-17; 15:19-20; 16:1-3; Mt. 5:8-12; Lc. 21:11-13).

5. Que previo a Su venida también habrá cierto proceso de "selección" para ser llevados a "donde estuviere el cuerpo" (17:31-37). Este pasaje no es muy claro, y no voy a detenerme mucho en él ahora. Pero el Maestro describe un tiempo de tanta angustia y tribulación, que requerirá de nosotros decisiones y acciones rápidas: "Todo el que procure salvar su vida, la perderá; y todo el que la pierda, la salvará" (17:33). Baste decir, que a mi parecer (y lamentablemente no puedeo extenderme para explicar el por qué), estos versículos describen los momentos previos al Rapto o al Día de la venida del Señor, que en mi opinión acontecerán el mismo día. Ese día cuando Cristo venga en gloria nosotros seremos transformados, nos reuniremos con Él y luego descenderemos junto con Él para juzgar a los reyes y naciones de la tierra y para establecer Su reino eterno de justicia y paz (Ap. 19:11-21).

En este contexto apocalíptico y escatológico es que el Maestro (y Lucas así lo recoge) comparte la parábola de la viuda ante el juez injusto, para ilustrar y enseñar la necesidad de orar siempre y no desmayar durante los tiempos del fin, cuando se aproxima la venida del Señor. Porque, como el Maestro viene enseñando e ilustrando en los versículos previos,que los días del tiempo del fin serán días de mucha tribulación, de inmoralidad, libertinaje e injusticia, pero Él espera que Sus seguidores, al igual que esa viuda, se mantengan orando constantemente y luchando sin desmayar para que haya justicia en la tierra hasta el final. Porque nosotros, como el Señor nos enseñó, somos la luz y la sal de la tierra (Mt. 5:13-16). Y esta verdad quedó claramente comprobada e ilustrada con el episodio de Lot y su familia saliendo de Sodoma y Gomorra; pues, cuando iban saliendo la esposa volteó su rostro para ver la destrucción de la ciudad y se convirtió ¡en una estatua de SAL! (Gén. 19:24-26). El Dios de Abraham tuvo que remover a esta familia, que estaba bajo el pacto y la bendición, para poder juzgar y destruir la iniquidad y maldad de estas dos ciudades. Así también, nosotros seremos trasladados a la presencia del Señor antes que Él desate Sus juicios sobre toda la tierra.

También me llama poderosamente la atención cómo el Maestro ilustra "la necesidad de orar siempre y no desmayar" con una viuda que persistentemente iba y se presentaba ante un juez injusto, para exigir y reclamar que se le hiciera justicia; porque la conducta de fe y oración activa de esta viuda dista mucho de la conducta escapista, conformista y espiritualista de muchos evangélicos de hoy, que pretenden enfrentar las situaciones de injusticia y maldad de nuestros días "solamente orando", sin hacer nada, quedándose encerrados en las cuatro paredes de sus habitaciones, casas o templos, indiferentes y negligentes ante las terribles circunstancias que les rodean. Jesús ilustra "la necesidad de orar siempre y no desmayar" con el ejemplo de una viuda que con fe, constancia y perseverancia enfrentaba su situación de injusticia CON ACCIONES y no meramente con oraciones huecas y vacias, carentes de ninguna decisión y acción pro-activa. Esta valiente y persistente viuda "venía al juez injusto", es decir actuaba, se movía, como dicen algunos "le puso manos y pies a sus oraciones".

Si conectamos la enseñanza que Lucas dice que el Maestro quiere darnos sobre "la necesidad de orar siempre y no desmayar" en los tiempos del fin, entonces pudiéramos decir que el Señor espera que Sus discípulos desplieguen una fe en acción, que oren pero de manera activa y pro-activa ante la inmoralidad, la corrupción y la injusticia que cada vez serán peores, en la medida que nos acerquemos a Su venida. Que aunque tengamos que enfrentarnos a magistrados y gobernadores injustos, debemos orar y actuar con persistencia y constancia para que prevalezca la justicia, y esto deberemos hacerlo hasta el final, cuando seamos removidos de la tierra y entonces venga el juicio final sobre los reyes y naciones de la tierra.

Según el ejemplo que el Maestro nos da sobre "la necesidad de orar siempre y no desmayar" en la parábola de esta viuda, podemos aprender que:

1. Ella (evidentemente podemos inferir), oraba primero a Dios. O sea, exponía primero su causa al Juez del universo. Así que, lo primero que SIEMPRE hay que hacer es orar ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo.

2. Ella venía ante el juez, o sea se movilizaba, iba ante la situación para enfrentarla y resolverla. No se quedaba metida en su cuarto, en su casa ni en el templo "orando"... O sea, a la oración hay que ponerle acción (v. 3).

3. Ella denunciaba la injusticia, expresaba y declaraba pública y abiertamente, la situación injusta que estaba padeciendo. O sea, a nuestra oración contra la justicia le puede acompañar la denuncia pública de esa injusticia (v. 3). ¡Y con ello no nos estamos rebelando ante las autoridades y magistrados! Pues nuestra causa es justa.

4. Ella con su conducta persistente, su constante oración, movilización y denuncia ante el juez injusto y ante la injusticia, logró que este juez le hiciera justicia (v. 5). Y el Maestro nos exhorta a prestarle atención a la declaración del juez injusto. Y a meditar en el corazón de nuestro Padre celestial: "¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles? Os digo que pronto les hará justicia." (v. 7-8a). Dios no es como ese juez o gobernante injusto, Él ama a Sus hijos y les responderá pronto, en su tiempo y de acuerdo a Su voluntad.

Por eso, el Maestro lanza esa pregunta escatológica que resuena por las edades: "Pero cuando venga el Hijo del hombre, ¿hallará fe en la tierra?" (18:8). ¡Y yo creo que sí la hallará! Yo creo que el Maestro nos está diciendo que cuando Él venga por segunda vez encontrará a un grupo de Sus discípulos orando siempre y no desmayando, aún en medio de una sociedad injusta, en medio de una generación maligna y perversa, porque Él nos ha dado de Su gracia y Espíritu para perseverar y vencer, y así poder obtener el galardón (Ap. 2:2, 3, 19; Mt. 10:22; 24:13; 25:1-13; Mr. 13:13). Y Él es fiel para completar la buena obra que comenzó en nosotros hasta el día de Jesucristo (Fil. 1:6).

PARÁBOLA DEL FARISEO Y EL PUBLICANO
Pero para vencer, para perseverar hasta el fin, debemos poner nuestra confianza y fe solo en nuestro Redentor y Salvador, en nuestro Señor Jesucristo. Y creo que eso es lo que el Maestro quiso ilustrar con la segunda parábola en esta conversación sobre la venida del reino de Dios (Lc. 18:9-14). En esta parábola Él compara la conducta religiosa de un fariseo y la de un publicano (o recolector de impuestos), en nuestro contexto actual pudiera ser un empleado público del SENIAT.

El Maestro nos enseña a través de esta otra parábola que, para poder vencer la injusticia de los tiempos del fin, previos a Su segunda venida, necesitamos abandonar el inútil intento de alcanzar nuestra propia justicia religiosa, y más bien debemos abrazar la justicia y la misericordia que Dios nos da o nos ofrece a través de Su Hijo, nuestro Señor Jesucristo. Él nos enseña que quienes alcanzarán la justicia del reino serán aquellos que reconozcan rápidamente su pobreza y necesidad espiritual en un genuino acto de arrepentimiento y conversión al Dios vivo; mientras que aquellos "piadosos", que creen que por sus conductas y prácticas religiosas ya tienen el reino y el cielo ganado, sufrirán una gran decepción y pérdida el día de la venida del Señor, quien viene a juzgar a todos los hombres, a los reyes y a las naciones.

Así que, la justicia en tiempos del fin será aquella que estará fundamentada en una fe Cristo-céntrica, dependiente de Cristo y solo de la gracia de Cristo manifestada por nuestra fe en Su obra en la cruz y en la victoria de Su resurrección; estará basada en una oración constante, persistente, activa y desafiante ante toda especie de mal e injusticia que haya en nuestra sociedad o en las naciones; y manifestará una actitud humilde ante Dios y ante los poderosos de la tierra, sean estos magistrados o gobernantes. "Porque cualquiera que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido." (Lc. 18:14)

¡Que el Señor nos encuentre así el día de Su venida, con fe, esfuerzo, constancia y valor hasta el final!


ARTÍCULOS RELACIONADOS:

COPYRIGHT. Permisos: Se le permite y anima a reproducir y distribuir este material en cualquier formato con tal que no alteren el contenido en forma alguna y que no cobren más allá del costo de reproducción. Para publicación web, se prefiere un enlace a este documento en nuestro sitio web. Cualquier excepción a lo anterior debe ser aprobada por nuestro ministerio.

Por favor, incluya la siguiente declaración en las copias distribuidas: Por [Nombre del autor] © [Fecha] Comunidad cristiana Hay paz con Dios. Sitio web: http://haypazcondios.blogspot.com/

LA PALABRA DE FE QUE PREDICAMOS II

LA PALABRA DE FE QUE PREDICAMOS Parte II
Por John Piper | Tópico: Historia de la Redención
Serie: Romanos: La Carta más Grandiosa Jamás Escrita


Romanos 10:5–13
"Porque Moisés escribe que el hombre que practica la justicia que es de la ley, vivirá por ella. 6 Pero la justicia que es de la fe, dice así: No digas en tu corazón: “¿Quien subirá al cielo?” (esto es, para hacer bajar a Cristo), 7 o “¿Qui­én descenderá al abismo?” (esto es, para subir a Cristo de entre los muertos). 8 Mas, ¿qué dice? Cerca de ti esta la palabra, en tu boca y en tu corazón, es decir, la palabra de fe que predicamos: 9 que si confiesas con tu boca a Jesúspor Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo; 10 porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación. 11 Pues la Escritura dice: Todo el que cree en El no será avergonzado. 12 Porque no hay distinción entre judío y griego, pues el mismo Señor es Señor de todos, abundando en riquezas para todos los que le invocan; 13 porque: Todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo." 


En esta mañana seríamos infieles a este texto en los versículos 9-13 si no lo predicamos y lo escuchamos teniendo en cuenta que es asombrosamente expansivo, incluyente, bondadoso, libre, abundante y fascinante. Dentro de unos minutos nos enfocaremos en tres verdades en estos versículos que nos instan a alcanzar el superabundante, misericordioso y generoso corazón de Dios.

Podemos expresar estas tres verdades con tres palabras: invocar, todos y riquezas. Y si usted desea que esta tercera rime, entonces utilice «bendecidos». Las tres verdades son:
1. Venir a Cristo para salvación, que es simplemente creer en Cristo y está expresado en la frase “invoque el nombre del Señor” o confiese al Señor.

2. Dios nos invita a «todos» a invocarlo, no importa de que cultura, religión o raza seamos, de esta manera podemos venir a él.

3. Y cuando alguien venga a él, encontrará todas la “riquezas” de Dios. Es decir, Dios bendice a los que le invocamos, con todas las riquezas que él es para nosotros en Cristo Jesús.

Ahora veremos estas tres verdades. Pero primero asegurémonos de estar alineados con el pensamiento del apóstol Pablo, de modo que hagamos el énfasis adecuado mediante el Espíritu Santo.

Repasemos Lo Que Hemos Aprendido En Romanos 9 y 10 Hasta El Momento

Romanos 9:1-23 nos explica magistralmente por qué tan pocos en Israel son salvos ¿Por qué hay tan pocos israelitas naturales incluidos en el verdadero Israel espiritual? Respuesta: porque el propósito de Dios con respecto a la elección, sin importar la identidad étnica o las obras que hagamos (9:11-12), decide en última instancia quienes son las vasijas de misericordia. “Porque no todos los descendientes de Israel son Israel; 8 Esto es, no son los hijos de la carne los que son hijos de Dios, sino que los hijos de la promesa son considerados como descendientes” (Romanos 9:6, 8).

La libertad de elección de Dios permite que los gentiles puedan pertenecer al verdadero Israel. Pablo va directo hacia esta posibilidad en Romanos 9:24-29, y dice que los gentiles están incluidos en el verdadero Israel de Dios. El versículo 24 dice: “Nosotros, a quienes también llamó, no sólo de entre los judíos, sino también de entre los gentiles”. Esta asombrosa verdad es la preocupación de Pablo durante el resto del capítulo nueve y el diez: ¿Por qué hay tantos judíos que no están incluidos en el verdadero Israel mientras muchos gentiles sí lo están?

Esta vez su respuesta no es la elección (como en el 9:1-23). Esta vez la respuesta es la justificación por fe. Los gentiles están viendo y recibiendo con gozo esta justificación, pero Israel está tropezando porque todavía abraza la justificación por obediencia a los mandamientos y no por la fe en el Mesías.

Hagamos una pausa para sentir el asombro y el gozo que sintieron aquellos gentiles del primer siglo cuando escucharon las noticias de que por fe podrían ser justificados, ser parte del pueblo del pacto y heredar todas las promesas del Dios de Israel ¡Habían sido excluidos por tanto tiempo! No eran gentiles solo étnicamente sino que eran inmundos e incircuncisos, “excluidos de la ciudadanía de Israel, extraños a los pactos de la promesa, sin tener esperanza, y sin Dios en el mundo” (Efesios 2:12b). Escuche lo que sucede, según Hechos 13: 46-48, cuando Pablo les predica la gracia en Antioquía de Pisidia.

Entonces Pablo y Bernabé hablaron con valor y dijeron: "Era necesario que la palabra de Dios os fuera predicada primeramente a vosotros; mas ya que la rechazáis y no os juzgáis dignos de la vida eterna, he aquí, nos volvemos a los gentiles.  Porque así nos lo ha mandado el Señor. 'Te he puesto como luz para los gentiles, a fin de que lleves la salvación hasta los confines de la tierra'."

El Fundamento De La Entrada Al Verdadero Israel

Desde Romanos 9:30 hasta el 10:8 Pablo explica tres veces por qué los gentiles estaban entrando en el verdadero Israel y los judíos se alejaban cada vez más. En cada ocasión se aborda a la justificación por obras confrontándola con la justificación por la fe. Observe cada explicación de Pablo. Esto debiera hacernos saltar de gozo, al ver claramente cuál es el fundamento de nuestra entrada a la familia de Dios.

Primero, Romanos 9:30-32: “¿Qué diremos entonces? Que los gentiles, que no iban tras la justicia, alcanzaron justicia, es decir, la justicia que es por fe;  pero Israel, que iba tras una ley de justicia, no alcanzó esa ley.  ¿Por qué? Porque no iban tras ella por fe, sino como por obras. Tropezaron en la piedra de tropiezo”. La problemática es: ¿cuál justicia cree usted que cuente a la hora de entrar en la familia de Dios?

Segundo, Pablo repite la explicación en Romanos 10:3-4: “Pues desconociendo la justicia de Dios y procurando establecer la suya propia, no se sometieron a la justicia de Dios.  Porque Cristo es el fin de la ley para justicia a todo aquel que cree”.

Tercero, y vuelve a explicárnoslo en Romanos 10:5-8, el texto que vimos la semana pasada. No lo analizaremos de nuevo, pero observe estas dos frases. El versículo 5: “Porque Moisés escribe que el hombre que practica la justicia que es de la ley, vivirá por ella”. Y luego, Pablo hace un contraste con el versículo 6: “Pero la justicia que es de la fe, dice así: No digas en tu corazón: “¿Quien subirá al cielo?” (esto es, para hacer bajar a Cristo)”. Este es el tema en conflicto: la justicia de la ley o la justicia de la fe.

Entonces, ¿por qué hay tantos israelitas que no pertenecen al verdadero Israel espiritual y sin embargo, hay tantos gentiles que sí? La primera respuesta de Pablo en Romanos 9:1-23 hace referencia al propósito de Dios con respecto a la elección. Y la segunda respuesta de Pablo explica que Israel, en general, rechazó a Cristo como su justicia mientras muchos gentiles abrazaron la justicia de Cristo mediante la fe.

¡Los Gentiles Están Incluidos!

Entonces ocurre algo sorprendente, ¡mientras nos adentramos en los versículos 9-13, Pablo hace un gigantesco énfasis diciendo que los gentiles están incluidos! ¡Los gentiles están incluidos por gracia, a través de la fe en Cristo! Esta es la idea que predomina a medida que profundizamos en estos versículos. Y para persuadirnos y fortalecer y afirmar su causa, Pablo cita dos textos más del Antiguo Testamento, Isaías 28:16 en el versículo 11 y Joel 2:32 en el versículo 13.

Estos textos del Antiguo Testamento son tan relevantes porque incluyen los tres puntos a los que hice referencia al principio; muestran el corazón de Dios, superabundante, misericordioso y generoso. Recuerde esas tres palabras: invocar, todos y riquezas (o mejor, bendecidos).

1. Venir a Cristo para salvación, que es simplemente creer en Cristo y está expresado en la frase “invoque el nombre del Señor” o confiese al Señor.

2. Dios nos invita a «todos» a invocarlo, no importa de que cultura, religión o raza seamos, de esta manera podemos venir a él.

3. Y cuando alguien venga a él, encontrará todas la “riquezas” de Dios. Es decir, Dios bendice a los que le invocamos, con todas las riquezas que él es para nosotros en Cristo Jesús.

Invocar al Señor

Primero veamos el Nº1 –creer en Cristo expresado en la frase «invoque el nombre del Señor» o «confiese al Señor». Pablo desarrolla el primer tema en los versículos 9-10: “Que si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo;  porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación”. Pablo menciona: el corazón y la boca, en estos dos versículos porque que vio dos verdades en Deuteronomio 30:14, texto que cita en el versículo 8: “Mas, ¿qué dice? [la justicia que es por la fe] Cerca de ti esta la palabra, en tu boca y en tu corazón, es decir, la palabra de fe que predicamos”.

Recuerde lo que vimos la semana pasada, Pablo ve que los versículos citados señalaban hacia Cristo. Él puso a Cristo en lugar del mandamiento porque creyó que el mandamiento señalaba a Cristo, el perfecto Guardador de los mandamientos. Ahora, él dice en el versículo 8 que esta palabra de Cristo (esta realidad de Cristo) está en nuestra boca y en nuestro corazón. ¿Qué quiso decir? Podemos ver el pensamiento de Pablo en el versículo 10: ¿qué hace nuestro corazón con Cristo? Le cree ¿Y qué hace nuestra boca con Cristo? Lo confiesa. Para eso es nuestro corazón y nuestra boca. El corazón cree, y la boca confiesa lo que el corazón cree, “es decir, la palabra de fe que predicamos” (v.8).

Entonces Pablo hace la gran conclusión en el versículo 9- un texto precioso del evangelio que todos amamos mucho: “Que si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo” ¿Cómo pueden los gentiles entrar en la familia de Dios? Creyendo en su corazón lo que es cierto acerca de Cristo, y confesando con su boca lo que el corazón cree, no importan las distinciones étnicas, ni culturales ni las obras de la ley.

Ahora tenga cuidado aquí: la boca no está en conflicto con el corazón. Y el corazón no se queda atrás cuando la boca habla. Pablo no quiso decir: «crea simplemente que Dios levantó a Jesús de entre los muertos y no tiene que confesar que él es el Señor»; y tampoco quiso decir: si confiesa que Jesús es el Señor ya no tiene que creerlo en su corazón. No, ¡la boca confiesa lo que el corazón cree, y desde el principio el corazón cree que Dios levantó a Jesús de entre los muertos, que Jesús es el Señor! La resurrección es la vindicación de Dios a todo lo que Jesús consumó en su vida y en su muerte. Jesús consumó el triunfo sobre nuestra culpa, sobre nuestra condenación, sobre nuestra muerte, sobre Satanás y sobre el infierno. Y ahora, como el conquistador levantado sobre todos sus enemigos, Dios le dio un nombre que es sobre todo nombre: Señor.

Compréndalo. Porque, aunque había muchos señores y muchos dioses (1ra a los Corintios 8:5), Jesús no era un Señor en medio de muchos. “Señor” (kurios) fue la palabra que el Antiguo Testamento griego utilizó para traducir el nombre personal de Dios, Yahvé (Jehová). Y, más importante aún, en el versículo 13 Pablo escribe Jesús precisamente donde decía Jehová en Joel 2:32: porque: “Todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo”. Es asombroso que ser cristiano signifique confesar que Jesús es Dios -no un dios. Jesús es Señor -el Señor. No un señor. Es lo que un cristiano cree.

Pablo, en los versículos 11-13, no deja de hablar del corazón y de la boca. Es decir, él habla, en el versículo 11, acerca de lo que hace el corazón y, en los versículos 12-13, de lo que hace la boca. En el versículo 11 el corazón cree: “Todo el que cree en El no será avergonzado”. Y en los versículos 12-13 la boca confiesa: “Porque no hay distinción entre judío y griego, pues el mismo Señor es Señor de todos, abundando en riquezas para todos los que le invocan;  porque: Todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo”.

Entonces podemos resumir esta primera verdad («invocar al Señor») de la siguiente manera: Venir a Dios para salvación significa creer en Cristo en nuestro corazón por todo lo que ha hecho por nosotros, y luego expresar esta fe con nuestra boca confesándolo y llamándolo Señor.

Dios Invita a Todos
Segundo, después de la palabra “invocar”, vimos la palabra “todos”. Los gentiles estamos incluidos en el verdadero Israel, porque creemos y confesamos a Jesús en lugar de afianzarnos a las obras de la ley, estamos incluidos porque la invitación es para todos. Esta verdad se evidencia en los versículos 11, 12 y 13. Y esta es la idea que Pablo enfatiza porque añade la palabra “todo” a la cita de Isaías 28:16 en el versículo 11, aunque no la añadió en Romanos 9:33. Versículo 11: “Pues la Escritura dice: Todo el que cree en El no será avergonzado”.

Entonces el versículo 12 subraya esta idea: “Porque no hay distinción entre judío y griego, pues el mismo Señor es Señor de todos, abundando en riquezas para todos los que le invocan”. Y entonces el versículo  lo reafirma: “Porque: Todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo”.

Aquí la idea central de Pablo es: «Sí, en un sentido, es sorprendente que los gentiles puedan ser incluidos en el verdadero Israel. Sí, es sorprendente que la invitación de Dios a confiar en Cristo (el Mesías judío) como Dios y a ser parte de la familia del pacto se le brinde indiscriminadamente a todas las personas de todas las razas, religiones y culturas». Pero Pablo está tratando de explicarnos que cuando entendamos a cabalidad el significado del Antiguo Testamento, no nos sorprenderá la posibilidad de que los gentiles puedan ser parte de la familia del pacto. Isaías 28:16; Joel 2:32; Oseas 1:10; 2:23 y Romanos 9:25-26, señalan hacia el corazón de Dios, expansivo, inclusivo, bondadoso, libre, generoso y cautivador.

Así como Cristo es el fin de la ley para justicia a todo aquel que cree, así también el fin del Antiguo Testamento fue ofrecernos el camino hacia la salvación. Es por eso que usted y yo somos salvos, y es por eso que estamos comprometidos con las naciones.

Las Riquezas De Su Gloria
Finalmente, Pablo hace un marcado énfasis en «todos», en nuestra fe, confesión y llamado, para llevarnos a las riquezas de Dios- Dios nos está bendiciendo con todo lo que él es para nosotros en Jesús ¿Qué es lo que recibimos cuando creemos en Cristo con nuestro corazón y lo confesamos con nuestra boca? Cada uno de estos 5 versículos (9-13) nos da una respuesta a esa pregunta. Tomo la palabra riquezas del versículo 12: “Porque no hay distinción entre judío y griego, pues el mismo Señor es Señor de todos, abundando en riquezas para todos los que le invocan”. Pongo este versículo primero porque pienso que resume y tiene más profundidad que los otros.

Las riquezas de Dios no son principalmente tesoros terrenales, a pesar de que él es muy generoso cuando nos bendice materialmente, él satisface nuestras necesidades terrenales una y otra vez. Las riquezas de Dios son esencialmente las que más necesitamos, y las que nos satisfacen más profunda y permanentemente -no se tratan de bienes, posesiones, juguetes, carros, casas, tierras, negocios e inversiones-, estas posesiones, no satisfacen el corazón y no duran ¿Cuáles son las riquezas de Dios?

La riqueza de Dios es la salvación según los versículos 9, 10 y 13. Versículo 9: “Si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo”. Versículo 10b: “…Con la boca se confiesa para salvación”. Versículo 13: “Todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo” ¡Salvo, salvo, salvo! ¿Pero de qué? Salvo de la culpa, salvo de la condenación, de la ira de Dios, salvo del infierno y salvo del pecado. Estas son riquezas preciosas más allá de todo precio. Pero todas son negativas. Están dejando algo detrás, no ganando algo.

Las riquezas del versículo 11 son también negativas, gloriosamente negativas: “Pues la Escritura dice: Todo el que cree en El no será avergonzado”. Las riquezas de Dios no incluyen vergüenza. Los hijos de Dios serán revelados por lo que son realmente (Romanos 8:19). Aquí en la tierra pueden ser la escoria del mundo. Aquí pueden ser avergonzados repetidas veces como le pasó a Pedro en Hechos 5:41, pero, recuerden lo que Jesús dijo: “Bienaventurados seréis cuando os insulten y persigan, y digan todo género de mal contra vosotros falsamente, por causa de mí.  Regocijaos y alegraos, porque vuestra recompensa en los cielos es grande” (Mateo 5:11-12). Nuestras riquezas son grandes. Ellas revocarán toda vergüenza. Seremos vindicados a su debido tiempo.

De hecho, a los ojos de Dios, ya estamos vindicados. De estas riquezas se habla en el versículo 10a: “Porque con el corazón se cree para ser justificado” [NVI], o literalmente: “con el corazón se cree para justicia”. Cuando nuestro corazón despierte para ver y abrazar a Cristo como nuestra justicia, inmediatamente estaremos en él y la justicia de él nos será imputada. ¡Esto sí es riqueza! ¡Es mejor ser justos delante de Dios con la justicia de Cristo, que tener todas las riquezas del mundo y presentarnos ante Él en nuestra propia justicia!

¿El derecho de pararnos frente a él en la justicia de Cristo, sin culpa, sin condenación y sin vergüenza es la suprema riqueza de Dios? No. Todo esto apunta hacia la suprema riqueza. La suprema riqueza de Dios es, como dice Romanos 9:23: “las riquezas de su gloria”. Las riquezas de Dios son las riquezas de verle, conocerle, admirarle y disfrutarle por siempre. Él, en sí mismo, es el resumen de las riquezas que tenemos en Cristo. Pablo estima todo como pérdida por el valor excepcional de conocer a Jesucristo -la misma imagen de Dios.

La Palabra de Dios Para Usted
La Palabra de Dios para usted en esta mañana es que todas las riquezas del perdón, de la justificación, de la liberación de la culpa, de la condenación, de la vergüenza, y toda la comunión de Dios se extienden gratuitamente hacia usted -sin importar su procedencia. ¡Oh, escuche el corazón expansivo de Dios!, él no nos ofrece esta comunión sobre el fundamento de las obras o con la condición de que alcancemos un modelo determinado. Nos ofrece esta comunión sobre el fundamento de Cristo, siempre que creamos que Dios levantó a Jesús de entre los muertos y expresemos que Jesús es el Señor. Confíe en él hoy, invoque su nombre y cuéntele a alguien que Jesús es el Señor.

Fuente:
Desiring God

Si desea leer la Primera parte de este mensaje, puede hacer click aquí.

ARTÍCULOS RELACIONADOS:
La Palabra de Fe que predicamos I
El poder de la sangre de Jesús
La Palabra de Dios permanece I
Todo ayuda para bien I
El Evangelio de Jesucristo



LA PALABRA DE FE QUE PREDICAMOS I

LA PALABRA DE FE QUE PREDICAMOS Parte I
Por John Piper | Tópico: Historia de la Redención
Serie: Romanos: La Carta más Grandiosa Jamás Escrita

Romanos 10:5–13

"Porque Moisés escribe que el hombre que practica la justicia que es de la ley, vivirá por ella.  Pero la justicia que es de la fe, dice así: No digas en tu corazón: “¿Quien subirá al cielo?” (esto es, para hacer bajar a Cristo),  o “¿Quien descenderá al abismo?” (esto es, para subir a Cristo de entre los muertos).  Más, ¿qué dice? Cerca de ti esta la palabra, en tu boca y en tu corazón, es decir, la palabra de fe que predicamos:  que si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo;  porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación.  Pues la Escritura dice: "Todo el que cree en El no será avergonzado."  Porque no hay distinción entre judío y griego, pues el mismo Señor es Señor de todos, abundando en riquezas para todos los que le invocan;  porque: "Todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo”. 

Sería razonable si alguien preguntara: ¿Por qué Estados Unidos se pasa el tiempo en la actualidad, en pleno siglo XXI, pensando en el problema con Israel? Sobre todo en el problema con el antiguo Israel de los tiempos bíblicos. Aquel Israel está tan distante del terrorismo en Riyadh y Casablanca, de la inanición en Etiopía, de las graves neumonías en Taiwan y Toronto, parece tan alejado de los déficits presupuestarios y de las economías aplastadas, de las bajas tasas de interés y de un posible baño de sangre en la República del Congo entre las tribus Hema y Lindu.

En Romanos capítulos 9 al 11 se trata principalmente con el problema del fracaso de Israel en encontrar la justicia ante Dios y por consiguiente, la salvación y la vida eterna. El resto del mundo, los llamados gentiles se exponen en Romanos 9:24 y se mantienen expuestos durante el resto del tiempo, sin embargo, ocupan un segundo lugar en la mente de Pablo a lo largo de estos versículos. El asunto principal, una y otra vez, es: ¿es acaso Israel el pueblo elegido por Dios? Y si es así, ¿que fue lo que falló? ¿Por qué debiera importarnos esto?

Israel: El Microcosmos Histórico de la Conciencia del Mundo
Permítame enfocarme en la razón principal. Según el esquema de Dios, Israel es el microcosmos histórico de la conciencia del mundo, como también es el microcosmos de la conciencia de todos ustedes. Israel es el teatro histórico donde el drama de cada alma humana es escenificado a la vista de todos. Lo que sucede espiritualmente dentro de usted - y dentro de cada persona –ha sucedido en Israel a lo largo de su historia. La historia es narrada de manera que podamos vernos a nosotros mismos y de que podamos hacer entender al mundo. Si usted quiere saber cuál es su propia condición espiritual ante Dios, como ser humano; si quiere conocer los más grandes problemas del mundo, usted puede aprenderlo mirando la historia de Israel según es interpretada en la Biblia.

Describo esta verdad partiendo de Romanos 3:19. Allí Pablo dice: "Ahora nosotros sabemos que lo que la ley dice [es decir, la ley del Antiguo Testamento para Israel] lo dice a los que están bajo la ley [es decir, Israel], para que cada boca sea callada, y todo el mundo se mantenga responsable delante de Dios." ¿Ve lo que sucede? Dios trata con Israel en su ley no sólo para tener las cuentas claras con Israel, sino para tener las cuentas claras con "el mundo entero". Dios le dice esto a Israel: "cada boca debe ser callada". La de usted y la mía. Israel es un microcosmos de nuestra conciencia. Israel es un teatro donde podemos mirar nuestras propias luchas espirituales escenificadas en la historia, aprender lo que ellas significan y cómo responder ante ellas. Ésta es una de las razones por la cual la iglesia primitiva nunca dejó el Antiguo Testamento, a pesar de que ya Cristo había venido y había cumplido a cabalidad todas las esperanzas del Antiguo Testamento.

Israel Como Microcosmos Explicado En Cinco Pasos
Permítame intentar explicar este microcosmos, este teatro, un poquito más ampliado en cinco pasos.

Primero, cada corazón humano tiene en sí un modelo de la ley de Dios escrito en él. Pablo dice en la carta a los Romanos 2:15:

Refiriéndose a los gentiles “…ya que muestran la obra de la ley escrita en sus corazones, su conciencia dando testimonio, y sus pensamientos acusándolos unas veces y otras defendiéndolos…”

Así que tenemos dentro, escrito en nuestros corazones un modelo de la ley de Dios; mientras que Dios le dio a Israel un modelo de la ley escrito en el Antiguo Testamento. El nuestro es invisible. El de Israel es visible y legible.

Segundo, todos fallamos en guardar la ley que se nos dictó. Pablo dice en Romanos 3:9:

“¿Entonces qué? ¿Somos nosotros mejores que ellos? De ninguna manera; porque ya hemos denunciado que tanto judíos como griegos están todos bajo pecado”.

Así que no sólo tenemos un modelo de la ley escrito en nuestros corazones, que Israel tenía por escrito en el Antiguo Testamento, sino que nosotros y ellos, los dos fallamos en guardarlo. Todos pecamos. Pero el pecado de Israel es más claro, porque nosotros podemos ver la ley que ellos quebrantaron. Está escrito en la historia. La ley escrita en nuestro corazón no es visible, así es que nuestra desobediencia y rebelión es grave. ¡Pero no es evidente! Israel es el teatro visible dónde usted puede ver plasmado, en la historia, lo que realmente está viviendo.

Tercero, todos sabemos que no cumplimos la ley de Dios escrita en nuestros corazones, y nuestra conciencia nos condena.

E intuitivamente, sabemos que esta condenación es un eco de la condenación de Dios que es aun más severa y justa. La voz de la conciencia - tan débil e imperfecta como es - es el eco del juicio de Dios. Y cuando vemos a Israel juzgado bajo la mano de Dios en la historia, estamos viendo una representación de nuestra propia situación ante Dios. Cuando sus bocas se callan, las nuestras se callan.

Cuarto, el remedio por la culpa de Israel y la condenación es adecuado a nosotros, porque el propósito de Dios es que su manera de salvar a los pecadores culpables sea la misma para Israel Y para el mundo - pero nosotros lo aprendemos mejor mirando el la represetación teatral de la historia de Israel.

El remedio de Dios no es hacernos buenos cumplidores de la Ley, sino poner en nosotros la fe en el que cumple la ley, en la muerte y en la resurrección de Jesucristo. Atendiendo a Romanos 3:28-30:
“Porque concluimos que el hombre es justificado por la fe aparte de las obras de la ley. 29 ¿O es Dios el Dios de los judíos solamente? ¿No es también el Diosde los gentiles? Sí, también de los gentiles, 30 porque en verdad Dios es uno, el cual justificará en virtud de la fe a los circuncisos y por medio de la fe a los incircuncisos”.

En otros términos, podemos ser salvos de la violación de la ley y de la condenación mediante la "justificación por la fe, no por obras", y esto significa que el camino está abierto para todas las naciones, para Israel y para todo el mundo.

Usted puede ver lo mismo justo en nuestro texto, Romanos 10:11-13:
“Pues la Escritura dice: Todo el que cree en El no será avergonzado. 12 Porque no hay distinción entre judío y griego, pues el mismo Señor es Señor de todos, abundando en riquezas para todos los que le invocan; 13 porque: Todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo”. 
El punto es: "todo el que cree" en Cristo será justificado ante el tribunal de Dios. Y esa justificación es solo por fe, por consiguiente la salvación de la culpa y la condenación universal están disponibles para Israel y para todas las naciones.

Hemos visto cuatro maneras de cómo Israel es la representación histórica del drama de nuestras propias vidas ante Dios:
1. Tenemos la ley de Dios escrita en nuestros corazones, e Israel tiene la ley de Dios escrita en la historia para que todos podamos leerla.

2. Nosotros fallamos en cumplir nuestra ley invisible, y la ley fracasó al no permanecer como una ley visible y escrita para que todos la observáramos.

3. Nos condenamos por nuestra conciencia que nos dicta justa sentencia y que es el eco más severo de Dios, nuestra conciencia es condenada visible y públicamente por Dios.

4. El remedio ofrecido a Israel es la fe en el Mesías, que proporciona una justicia que ellos mismos no podrían proveerse y esta justicia también está absolutamente preparada para nosotros los gentiles. Así la historia de Israel y nuestra historia personal interior se conectan en Jesús. Su historia señalaba a Jesús, y nuestras luchas espirituales señalaban a Jesús.

¿Qué nos lleva a una última ilustración de Israel como la representación histórica del drama de nuestras vidas?

Quinto, Pablo describe porque Israel no entendió el remedio, la fe en Jesucristo, fue para que no cometiéramos el mismo error, y para que ellos pudieran encontrar su camino de regreso.

Ahora, estamos aquí, en Romanos 10:5-13. He empezado de esta manera para que usted pueda ver por qué este texto debiera importarle. Pablo está tratando de explicarnos por qué Israel no entendió el objetivo de su propia ley. Su propósito es que entendamos el objetivo de esa ley o el objetivo de la ley escrita en nuestros corazones. Ellos leyeron su historia y no vieron el objetivo. ¿Usted está leyendo su propia historia y no está percibiendo el objetivo? ¿Sabe cual es el propósito de sus fracasos, de su conciencia y de sus sentidos de culpa? ¿Ha observado el trato de Dios con Israel y ha aprendido acerca del trato de Dios con usted?

Debemos detenernos y contemplar por un momento esta maravillosa obra de Dios. ¿El Dios Todopoderoso, el Creador del universo, Gobernante de todas las cosas, ha intervenido en la historia durante los últimos 4,000 años para tratar con un pueblo llamado Israel? - ¿Para qué? - para que el mundo entero pueda reconocerse en ellos mismos, en sus luchas, en su Hacedor y en la forma de salvación por Cristo. Él trata con el microcosmos por amor al macrocosmos. Él trata con un pueblo pequeño por amor a todos los pueblos. Él interviene en una historia visible por amor a las almas invisibles, por amor a las mentes y corazones que están deprimidos con la culpa y la condenación. ¿No es maravilloso que la historia de Israel - contada en la Biblia – trate acerca de usted? ¿Que trate acerca de manteneros íntegros ante un Dios santo, y que trate sobre el cambio que debe haber en nosotros?

Así que en definitiva resulta que el trato de Dios con Israel sí se relaciona con la ira y la pena del terrorismo, se relaciona con las severas neumonías, con el dolor y los miedos que traen consigo, se relaciona con una mala economía, con su desempleo, sus desalientos y penalidades, el trato de Dios con Israel se relaciona con la rabia tribal seguida de la venganza y los rencores - porque la historia entera de Israel, su fracaso, está llevándonos a Cristo para recibir perdón, justicia y para ayudar a todo aquel que cree.

La Manera En Que Israel No Entendió El Objetivo De Su Historia (Versículos 5-8)

Así que pregunto, ¿usted ha evitado el error de Israel, o está cometiendo el mismo error? Veamos cómo Pablo nos muestra en los versículos del 5-8 la manera en que Israel no entendió el objetivo de su historia. Pablo ya expuso el objetivo en Romanos 10:3-4. Israel impuso su propia justicia a pesar de que ya existía la de Cristo:
“Pues desconociendo la justicia de Dios y procurando establecer la suya propia, no se sometieron a la justicia de Dios. 4 Porque Cristo es el fin de la ley para justicia a todo aquel que cree”.

Israel falló en ver que su ley, su historia, tenía el propósito de llevarlos hacia Cristo para justicia por la fe, no por obras.

Ahora, en los versículos 5-8 Pablo ilustra este fracaso en el Antiguo Testamento. Debemos mirar la historia de Israel y asegurarnos de no cometer el mismo error usando la ley de Israel o la ley escrita en nuestros propios corazones. Lo que Pablo dice aquí es que el Antiguo Testamento enseñó dos tipos de justicia: La justicia de la ley y la justicia de la fe en Cristo.

La Justicia de La Ley
Pablo ilustra el primer tipo de justicia en el versículo 5 citando Levítico 18:5:
“Porque Moisés escribe que el hombre que practica la justicia que es de la ley, vivirá por ella”. 

En otros términos, Pablo dice que Moisés entendió el principio de que la obediencia perfecta a la ley les resultaría en la vida eterna de Dios. Si confiáramos en él y por su gracia nunca pecáramos, seríamos salvos y tuviéramos la vida eterna.

Ambos, Pablo (Romanos 3:9-10; 3:23) y el Antiguo Testamento (1er libro de los de Reyes 8:46) están absolutamente de acuerdo en que nadie gana la vida eterna de esta manera, porque todos pecamos. Pero el principio, la demanda original y suprema de Dios es la fe perfecta y sin pecado - ese principio es totalmente esencial- ninguno de los sacrificios del Antiguo Testamento, o la cruz de Cristo, tiene sentido sin esta perfecta fe. La justicia por medio de la perfecta fe sin pecado haría una fe perfecta ajustada a la medida de la vida eterna. Usted puede verlo en Gálatas 5:3: “Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a cumplir toda la ley”. En otras palabras, si usted quiere la "justicia de la ley", debe guardar perfectamente toda la ley, por medio de una fe perfecta (vea Números 14:11; 20:12). Pero nadie nunca ha estado a la altura de este modelo, excepto uno.

La Justicia de La Fe
Todos estos planteamientos expuestos en el párrafo anterior nos llevan al otro tipo de justicia, llamada, justicia por la fe en Cristo. Pablo ilustra esta justicia en los versículos 6-8 refiriéndose a Deuteronomio 30:11-14. Recuerde, esto es lo que Pablo está explicando desde el versículo 4: “Porque Cristo es el fin de la ley para justicia a todo aquel que cree”. ¿Cómo ilustra esto a partir de Deuteronomio 30?  Escuche mientras leo los versículos originales de Deuteronomio 30:11-14. ¡Su mensaje es que la ley es asequible!

"Este mandamiento que yo te ordeno hoy no es muy difícil para ti, ni fuera de tu alcance.  No está en el cielo, para que digas: '¿Quién subirá por nosotros al cielo para traérnoslo y hacérnoslo oír a fin de que lo guardemos?'  Ni está más allá del mar, para que digas: '¿Quién cruzará el mar por nosotros para traérnoslo y para hacérnoslo oír, a fin de que lo guardemos?'  Pues la palabra está muy cerca de ti, en tu boca y en tu corazón, para que la guardes."

Para Pablo este texto señala en dirección a Cristo como nuestra justicia. Él dice que este texto realmente se refiere a "la palabra de fe que nosotros proclamamos" (v. 8), es decir, la fe en Cristo. Escuche la manera en que Pablo lo relaciona con Cristo en Romanos 10:6-8:
"Pero la justicia que es de la fe, dice así: No digas en tu corazón: “¿Quien subirá al cielo?” (esto es, para hacer bajar a Cristo),  o “¿Quien descenderá al abismo?” (esto es, para subir a Cristo de entre los muertos).  Mas, ¿qué dice? Cerca de ti esta la palabra, en tu boca y en tu corazón, es decir, la palabra de fe que predicamos”. 

Ahora bien, ¿cómo ve Pablo a Cristo en este pasaje? Esta es la pregunta decisiva. Y recuerde que el fracaso de Israel en percatarse de este tipo de cosas es la representación histórica a partir de la cual debemos aprender acerca de nuestras propias almas y de nuestra propia salvación.

¿Cómo Señala a Cristo Deuteronomio 30:11-14? (Cuatro Pasos)
Estas son las cuatro etapas que Pablo utiliza en Deuteronomio 30:11-14 para señalar a Cristo como nuestra justicia (Romanos 10:4).

1. Pablo supo del Antiguo Testamento, por experiencia y por inspiración, que todas las personas pecan, y ninguna es justa (Romanos 3:9-10). 1er libro de Reyes 8:46: “…pues no hay hombre que no peque…”. Por consiguiente, supo que había algo extraño sobre esta declaración aparentemente simple en Deuteronomio 30:11: “Este mandamiento que yo te ordeno hoy no es muy difícil para ti, ni fuera de tu alcance”. El mandamiento había demostrado ser demasiado duro para todos en el mundo, incluso para el más fiel. Y hubiera demostrado esta dureza incluso en los propios días de Pablo.

2. Cuando Pablo, en el versículo 6, utiliza las palabras: "no digas en tu corazón", está citando a Deuteronomio 9:4 donde Dios advierte a Israel: “No digas en tu corazón cuando el Señor tu Dios los haya echado de delante de ti: “Por mi justicia el Señor me ha hecho entrar para poseer esta tierra”, sino que es a causa de la maldad de estas naciones que el Señor las expulsa de delante de ti”. En otras palabras, Pablo sabía que el regalo de la tierra prometida no era debido a lo fácil que era guardar los mandamientos. No era debido a alguna justicia humana. Era por a la gracia totalmente inmerecida de Dios, independientemente de cualquier esfuerzo humano. Pablo ve en todo esto una ilustración que representaba cómo la justificación viene al creyente, una representación de cómo entramos en la tierra prometida del favor de Dios.

3. Unos versículos antes (Deuteronomio 30:6) Pablo dice que la obediencia perfecta y eventual de Israel sólo vendrá en el día que Dios cumpla su nuevo pacto, donde cambiará el corazón de Israel, perfecta y totalmente. Moisés escribe: “Además, el Señor tu Dios circuncidará tu corazón y el corazón de tus descendientes, para que ames al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas”. Seguramente Pablo leyó este texto con Cristo en la mente. Cristo traería la circuncisión para que aprobáramos. Su sangre sería la sangre del nuevo pacto (Lucas 22:20). Algún día no solo habrá una justificación perfecta, también habrá una santificación perfecta. Los mandamientos realmente serán fáciles, algún día. ¡A través de Cristo!

4. Ahora Pablo, partiendo el contexto inmediato y distante, se preparó para ver a Cristo implícito en Deuteronomio 30:11-14. Cada vez que Moisés dice que el mandamiento es fácil y cómodo, Pablo lo sustituye por Cristo. Mire el versículo 6:
“Pero la justicia que es de la fe, dice así: No digas en tu corazón: “¿Quien subirá al cielo? [AT: “¿para traérnoslo y hacérnoslo oír a fin de que lo guardemos?” [Pero Pablo dice] NT: (esto es, para hacer bajar a Cristo)”. 

Pablo sustituye a Cristo en lugar del mandamiento. Entonces, en el versículo 7 Pablo continúa. Ni tampoco lo dice la justicia de la fe.

“¿Quien descenderá al abismo?” [AT: ¿para traérnoslo y para hacérnoslo oír, a fin de que lo guardemos?” [Pero Pablo dice] “(esto es, para subir a Cristo de entre los muertos)”.

Pablo nuevamente pone a Cristo en el lugar del mandamiento.
Observe cuidadosamente, Pablo se refiere a la encarnación de Cristo- “para hacer bajar a Cristo” (v.6)- y a su resurrección- “para subir a Cristo de entre los muertos” (v.7). El asunto es que Israel no hizo nada para hacer que esto fuera posible. Pablo pone la vida terrenal de Cristo y la vida ascendida de Cristo en el lugar de nuestra obediencia a los mandamientos. Ésa es la clave para la justificación. Ése es el mensaje fundamental de Romanos 10:4, esto es lo que dicen estos versículos: “Porque Cristo es el fin de la ley para justicia a todo aquel que cree”. Éste es el primer paso en que el mandamiento “no es muy difícil para ti”, tampoco era muy difícil para Cristo. Y Dios acepta la obediencia de Cristo como si fuera la obediencia de usted.

En otras palabras, Pablo ve en este texto del Antiguo Testamento un indicador del día en que Cristo sería nuestra justicia y nuestra santificación. Primero, Moisés enseña, nosotros debemos tener una justificación perfecta que sea asequible - pero nadie la logra. Por consiguiente, Pablo infiere, Cristo vendrá, vivirá, morirá, ascenderá, y así logrará la obediencia perfecta por nosotros, y nos la acreditará. Y entonces, debido a esa gran justificación, a este gran paso en el cumplimiento del nuevo pacto, un día, con un corazón perfectamente circuncidado, obedeceremos a Dios perfecta y fácilmente, con gozo.

Nuestra respuesta es tener la fe jubilosa en Cristo, nuestra justicia. Versículo 8: “Mas, ¿qué dice? [La justicia de la fe] Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, es decir, la palabra de fe que predicamos”. Moisés estaba enseñando la forma de tener la fe en Cristo para justicia.

Hay muchísimo más que decir y lo haremos la próxima semana. Pero queremos añadir una última consideración. Jesús dijo: “Porque mi yugo es fácil y mi carga ligera” (Mateo 11:30). Pero también dijo: “Porque estrecha es la puerta y angosta la senda que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan” (Mateo 7:14). Vivimos entre la perfecta justificación - que ya ha sucedido - y la perfecta santificación - que no ha sucedido todavía. Lo sentimos ahora: ¡Oh, que dulce es la comunión de Cristo al hacer su voluntad! ¡Y cuán fácil es cuando vivimos en la maravillosa justificación de ser un hijo de Dios, totalmente satisfecho en Jesús! Pero ¡Oh, cuanto gemimos en nuestros fracasos al intentar alcanzar la fe y la obediencia! Digamos con el apóstol Pablo: “¡Miserable de mí! ¿Quién me libertará de este cuerpo de muerte?  Gracias a Dios, por Jesucristo Señor nuestro” (Ro. 7:21-25). Jesús es nuestra justicia. Él es nuestra victoria. Él ha circuncidado nuestros corazones. Y Él está trabajando en base a nuestra santificación.

¡Oh! hay mil lenguas para cantar,
Las alabanzas a mi gran Redentor,
Las glorias a mi Dios y Rey,
Los triunfos de su gracia.

Mi Señor y mi Dios,
Ayúdame a proclamar,
Para extender hasta el fin de toda la tierra,
Los honores de tu nombre.

Él rompe el poder del pecado invalidado,
Él liberta al prisionero;
Su sangre puede limpiar al más sucio,
Su sangre es útil para mí.

Fuente:
Desiring God

Si desea continuar con la Segunda parte de este mensaje, haga click aquí.

ARTÍCULOS RELACIONADOS:

LA LIBERTAD Y JUSTICIA DE DIOS

LA LIBERTAD Y LA JUSTICIA DE DIOS EN LA ELECCIÓN INCONDICIONAL
Por John Piper | Escritura: Romanos 9:14–18 | 

Tópico: Historia de la Redención
Serie: Romanos: La Carta más Grandiosa Jamás Escrita

INTRODUCCIÓN

Romanos 9:14–18
"¿Qué diremos entonces? ¿Que hay injusticia en Dios? ¡De ningún modo! 15 Porque El dice a Moisés: "Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y tendré compasión del que yo tenga compasión." 16 Así que no depende del que quiere ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. 17 Porque la Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para demostrar mi poder en ti, y para que mi nombre sea proclamado por toda la tierra. 18 Así que del que quiere tiene misericordia, y al que quiere endurece".
 

La doctrina de la elección incondicional de Dios es tan diferente de la doctrina con que la mayoría de ustedes crecieron, que no solo les costará trabajo creer que está en la Biblia, sino que también les será difícil aceptar que sea una buena noticia. Así que estoy nadando contra una corriente doblemente difícil en este mensaje de Romanos 9. Por un lado, creo que ésta es exactamente la doctrina que enseña Romanos 9, y por otro, creo que esta doctrina es una buena noticia. Así que me esforzaré para mostrarles dos verdades, que esta doctrina está en el texto y que es una buena noticia. Ese es mi trabajo en estos días. Es humanamente imposible, pero con Dios, todo es posible. Así que Señor, por favor, ayúdame.

El objetivo principal del mensaje en esta mañana es demostrar que Dios es justo y recto en su elección incondicional.

La estructura del mensaje es más o menos así:

Primero, preguntaremos de dónde viene esta objeción que aparece en el versículo 14. ¿Por qué alguien preguntó acerca de la justicia o la rectitud de Dios?

Segundo, daré tres razones por las cuales la doctrina de la elección incondicional de Dios es una buena noticia.

Tercero, veremos cómo Pablo reafirma esta doctrina en el versículo 16: “no depende del que quiere ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia”.

Cuarto, trataremos de entender el argumento de Pablo en el versículo 15 con respecto a la justicia de Dios en la elección incondicional.

¿De Dónde Viene Esta Objeción Que Aparece en el Versículo 14?

Primero, Pablo pregunta en el versículo 14: “¿Qué diremos entonces? ¿Qué hay injusticia en Dios?” Y responde: “¡De ningún modo!”¿De dónde proviene la objeción que aparece en Romanos 9:14? Pablo conocía la clase de objeciones que típicamente se levantaban en contra de sus enseñanzas. Él había estado enseñando durante años en las sinagogas, en iglesias, y en mercados. Sabía con que tenía que lidiar. Así que hace las preguntas que las personas acostumbraban a hacer, y las debate.

¿Qué dijo Pablo para preguntar si Dios era injusto? Lo principal que dijo es que Dios escogió a Isaac y no a Ismael, y a Jacob en lugar de a Esaú, desde antes que nacieran o hubieran hecho bien o mal alguno. Ese era el mensaje de los versículos 7-13. Recuerden los versículos 11-13: “(porque aún cuando los mellizos no habían nacido, y no habían hecho nada, ni bueno ni malo, para que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera, no por las obras, sino por aquel que llama) 12 se le dijo a ella: El mayor servirá al menor. 13 Tal como está escrito: A Jacob amé, pero a Esaú aborrecí”. El mensaje es que el favor de Dios en la elección no está basado en lo que hacemos, o en lo que pensamos, o en lo que sentimos, o en lo que decidimos, sino solamente en Dios, quien llama.

Necesitamos afirmar (porque a menudo es negado) que Pablo está tratando en este capítulo el asunto de la elección de nuestro destino personal y eterno, está tratando con los gentiles y los judíos por separado, no solo con el pueblo judío en general y con los pueblos gentiles, está tratando con el destino eterno, no solo con roles históricos. El problema que enfrenta se pone de manifiesto en el versículo 3: muchos de sus parientes judíos están malditos y separados de Cristo. Así empieza la crisis —no empieza a partir del papel histórico de una nación, sino del destino eterno de los judíos que rechazaron el evangelio cuando Pablo predicaba de sinagoga en sinagoga.

Entonces la respuesta a nuestra primera pregunta es que la objeción en el versículo 14 surge de la enseñanza de Pablo acerca de la elección incondicional, que Dios por su gracia elige a quien quiere antes de que nazca o haya hecho bien o mal alguno. El hecho de que seamos elegidos para vida eterna no depende de lo que decidamos o de lo que hagamos. El hecho de que seamos escogidos depende solo de Dios. ¿Quiénes creerán en Cristo y se salvarán y quiénes rechazarán a Cristo y se perderán? Esta decisión al final pertenece a Dios.

Y así algunos de los que escuchaban a Pablo objetaban y decían: «Dios es injusto (no está siendo justo) al hacer que su elección no se base para nada en nosotros. Es una injusticia de Dios escoger a quien el quiera, para que crea y se salve, o para que se rebele y se pierda». Esta es la objeción que Pablo levanta en el versículo 14: «¿Hay injusticia en Dios? ¿Está siendo Dios injusto?» Pablo responde: «De ningún modo». No hay injusticia alguna en Dios cuando incondicionalmente elige a quien quiere.

Tres Razones Que Convierten la Doctrina de la Elección Incondicional En Una Buena Noticia

Ahora, antes de que veamos la reafirmación que hace Pablo a esta doctrina en el versículo 16, y sus argumentos para la misma en el versículo 15, quiero darles tres razones que convierten a esta doctrina de la elección incondicional en una buena noticia.

Es una buena noticia porque significa que cuando le supliquemos a un incrédulo que crea en el evangelio, por mucha maldad que haya en él, no nos puede responder: «No puedo ser elegido; soy muy malo. He cometido muchos pecados». La elección de Dios no está basada en cuánto pecamos o en cuánto no pecamos. No está basada en algo de lo que hagamos, pensemos, sintamos, o decidamos. Por tanto, la respuesta apropiada a esta desesperación es: « ¿Quién se cree usted que es para igualar su pecado a la soberanía de Dios? ¿Quién se cree usted que es para revolcarse en su desesperación, y pensar que su pecaminosa voluntad puede llegar a ser soberana en el universo, como si usted (teniendo en cuenta la magnitud de su pecado), pudiera decidir quien puede ser elegido y quien no,?» ¡NO! Usted no tiene derecho y no tiene poder para auto declararse fuera del alcance de la elección de Dios. Él y solo él decide quien es elegido. Y NO lo decide basándose en nuestro pecado o en nuestra justicia, sino basándose solamente en Su inescrutable voluntad. Usted con su pecado no puede jugar a ser Dios. Su pecado no demuestra que no será elegido. Por tanto, arrepiéntase, e invoque el nombre del Señor por medio de Cristo Jesús quien murió por los pecadores. Porque él ha dicho: “Todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo”. Para el alma desesperada que siente que ha pecado tanto y que no tiene posibilidad de ser elegida, la elección incondicional es una buena noticia.

La doctrina de la elección incondicional es una buena noticia porque preserva la alabanza a la gloriosa gracia de Dios en cada acápite de nuestra salvación. No ha habido, no hay, y nunca habrá, una situación en la que seamos la causa decisiva de nuestra salvación. Dios nos ha elegido libremente para que no podamos gloriarnos en nosotros mismos, sino El. Esta es una buena noticia porque fuimos hechos para hallar el más grande gozo en la alabanza, no para ser alabados. Probablemente la corrupción más profunda que todos hemos heredado desde la Caída (y que obviamente ha prevalecido durante los últimos 50 años), es que creemos y sentimos que la felicidad y la vitalidad provienen de la alabanza que recibimos, en vez de venir de alabanza a Dios. Pensamos que el bienestar espiritual proviene de la importancia que se nos dé, en lugar de pensar que proviene de la liberación de la necesidad de sentirnos importantes, para de esta forma disfrutar alabando a Dios por siempre. Es para eso que fuimos creados, y es precisamente alabando a Dios donde se encuentran los placeres más grandes, profundos, y duraderos —no en la importancia que se nos dé, sino en olvidarnos de nosotros mismos para sentir el gozo de alabar la gloria de Dios, la cual, en esencia, consiste en su gracia libre y soberana. La elección incondicional está diseñada para ese gran y feliz propósito. Por lo tanto es una buena noticia.

La doctrina de la elección incondicional de Dios es una buena noticia porque cuando usted ve que es amado, perdonado, justificado, aceptado por Dios mediante la gracia que hay en la fe, esta doctrina de la elección le asegura que las raíces de su salvación, las raíces del compromiso omnipotente de Dios para salvarle, no son superficiales, sino que están bien arraigadas en las profundidades de los designios de la eternidad. Es una buena noticia saber que las raíces de nuestra salvación crecen por siempre dentro de la gracia eterna, y nunca llegan a un punto donde sean casuales, frágiles, y dependientes de nuestra fe anterior o de nuestras buenas obras.

Hay otras razones para sentir que la doctrina de la elección incondicional es una buena noticia, pero solo tenemos tiempo para estas en esta mañana.

Entonces, ¿Pablo Reafirma la Doctrina de la Elección Incondicional en el Versículo 16?

Tercera, note como Pablo reafirma esta doctrina en el versículo 16: “Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia”. ¿Qué es lo que no depende del que quiere?” Este es el asunto con que Pablo está lidiando desde los versículos 1-13. Quizás la respuesta mas corta, directamente desde el texto, estaría en el versículo 11: “el propósito de Dios conforme a su elección”. El propósito de la elección de Dios no depende de la voluntad humana ni del esfuerzo humano.

Literalmente las palabras son: “no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia”. El objetivo es subrayar la incondicionalidad de la elección de Dios. Y la perfección de la incondicionalidad es acentuada por una palabra que expresa deseo y una palabra que expresa acción: “el que quiere” y “el que corre”.

Esto es importante porque aborda el mismo dilema que muchas personas encuentran tan controversial: la voluntad humana. Pienso que Pablo manifiesta, tan claramente como quisiéramos, que la voluntad humana no es la condición decisiva de la elección, Dios lo es. Dios y solo Dios. Dios elige a su propio pueblo desde antes de que hayamos deseado algo como la fe, o hayamos hecho algo como amar. Ese es el objetivo del versículo 16, reafirmar lo que Pablo ya había enseñado en los versículos 11-14.

El Argumento de Pablo en el Versículo 15 Para la Justicia de Dios en la Elección Incondicional

Ahora, finalmente, ¿cuál es el argumento de Pablo en el versículo 15 para la justicia de Dios en la elección incondicional? Pablo había dicho: «No, no hay injusticia alguna en Dios». Ese es el objetivo del versículo 14. Luego el versículo 15 comienza con la palabra clave “porque” para mostrar que está dando una razón, o una base, o un argumento de lo que acababa de decir: “Porque El [Dios] dice a Moisés: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y tendré compasión del que yo tenga compasión”.

Ahora bien, este es un argumento muy confuso para la justicia de Dios en la elección incondicional. Pablo dice: «No, Dios no es injusto al tener misericordia de las personas sin tener en cuenta su voluntad o sus obras, porque Dios le dijo a Moisés: “Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y tendré compasión del que yo tenga compasión”. Más bien suena como una reafirmación de la elección incondicional, y no como un argumento de que la incondicionalidad sea justa.

En este punto del capítulo decidí, por allá por el año 1979, tomar un año sabático de descanso sin impartir clases en la Bethel College, y dedicar nueve meses a escudriñar el argumento de Pablo. Así que estuve desde Mayo hasta Enero estudiando el argumento de Pablo. Ya anteriormente les he dicho el resultado: Escribí un libro titulado La Justificación de Dios (el cual para mí, es uno de los libros más institucionales que he escrito jamás), y dejé de enseñar para venir a Betlhehem. Podrían decir que ese fue el efecto de la palabra “porque” al comienzo del versículo 15. No hay injusticia alguna en Dios: “Porque El dice a Moisés: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y tendré compasión del que yo tenga compasión”.

Hay dos pistas para entender este argumento. Hoy les daré una introducción básica a estas pistas, y después regresaré a ellas dentro de tres semanas cuando retomemos el resto de este párrafo. La primera es el contexto de esta cita en el Antiguo Testamento, de Éxodo 33:19; y la segunda es la manera en que Pablo interpreta la justicia de Dios. Analicemos una a la vez para ver si podemos seguir el argumento de Pablo, y ver como el versículo 15 es una defensa de la justicia de Dios en la elección incondicional.

El Contexto de la Cita en Éxodo 33:19

Consideren esta cita en Éxodo 33:19. Moisés está hablando con Dios y está buscando la promesa de Dios para llegar a la tierra prometida con su pueblo. Entonces, en el versículo 18 pide ver la gloria de Dios, y esto conlleva a la declaración que Pablo cita en Romanos 9:15 de Éxodo 33:18-19: “Entonces Moisés dijo: Te ruego que me muestres tu gloria. 19 Y El respondió: Yo haré pasar toda mi bondad delante de ti, y proclamaré el nombre del Señor delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y tendré compasión de quien tendré compasión”.

Moisés pide ver la gloria de Dios. Dios lo complace diciendo: Aquí está mi benevolencia, mi nombre. Y a su nombre el adhiere esta oración: “tendré misericordia del que tendré misericordia, y tendré compasión de quien tendré compasión”. En otras palabras, pienso que Dios le está diciendo a Moisés, y a nosotros: «Mi gloria está expresada en mi nombre, Yahweh (el Señor), y mi nombre está expresado en mi libertad para tener misericordia de quien tenga misericordia. Este soy yo. Este es mi nombre. Esta es mi gloria. Mi esencia como Dios consiste esencialmente en estar libre de cualquier restricción que no sea originada por mi propia voluntad. Esta es la esencia de lo que significa ser Dios. Este es mi nombre, mi gloria».

Una confirmación es que en el capítulo 3 de Éxodo Moisés le pregunta a Dios cuál es su nombre para decirle a los israelitas quien lo envió y Dios le responde en el versículo 14: “YO SOY EL QUE SOY. Y añadió: Así dirás a los hijos de Israel: “YO SOY me ha enviado a vosotros.”

En otras palabra, aquí Dios define su nombre como “Yo soy el que Soy”. Y en Éxodo 33:19 Dios define su nombre como “Tendré misericordia del que tendré misericordia”. La estructura es la misma, y el significado simplemente está expandido. El nombre de Dios, la esencia de su gloria, es que él ES absolutamente libre, sin que nada lo cause o lo impida a no ser Él mismo. Él es quien es. Y, ampliando esa afirmación del capítulo 33, Dios dice que su nombre, su esencia es: “Tendré misericordia del que tendré misericordia” —o sea, soy absolutamente autoexistente y autodeterminante. Existo libremente, sin que ningún otro me origine o controle. Y ejerzo libremente mi misericordia. En el fondo las decisiones relativas a cómo ejercer mi misericordia no están condicionadas por una causa, o control, o impedimento que esté fuera de mi propia voluntad. Eso es lo que significa ser Dios, Yahweh. Ese es mi nombre y la esencia de mi gloria.

El Significado de la Justicia de Dios

El contexto de la cita de Éxodo 33:19 es la primera pista para entender el argumento de Romanos 9:15. Ahora bien, la segunda pista está en el significado de la justicia de Dios. ¿A que se refiere Pablo con justicia cuando dice: “No hay injusticia en Dios”. Si tuviera tiempo me gustaría desarrollar un estudio exhaustivo del Antiguo Testamento, y del uso que Pablo le da a “la justicia de Dios”, para mostrarles de donde tomé la respuesta a esta pregunta. Pero solo tengo tiempo para darles mi conclusión y para decir que en tres semanas regreso con argumentos que la apoyen.

La justicia de Dios es esencialmente su firme compromiso con su propio nombre y con su propia gloria. Dios es justo a tal grado que defiende y refleja el honor de su nombre. Él es justo cuando valora más lo que es más valioso, y lo que es más valioso es su propia gloria. Por tanto la justicia de Dios, su justicia, consiste fundamentalmente en hacer lo que es coherente con la estimación y demostración de su nombre, su gloria. Dios sería injusto si no defendiera y reflejara su gloria como infinitamente valiosa.

Ahora ya tienen las dos pistas necesarias para comprender el argumento de Romanos 9:15. Pablo está afirmando que no hay injusticia en Dios cuando elige incondicionalmente. ¿Por qué? Usando nuestras dos pistas, la respuesta es: «Porque el nombre de Dios, la esencia de su gloria, consiste en su absoluta libertad para tener misericordia de quien él tendrá misericordia. Así es Él. Y su justicia es su firme compromiso a siempre defender y reflejar esta gloria. Por tanto, él tiene que defender y reflejar su libertad, si va a ser justo.

Permítanme decirlo una vez más: Si la justicia de Dios consiste en su firme compromiso de defender su nombre y su gloria, y si su nombre y su gloria consisten en su absoluta libertad para mostrar misericordia, entonces para ser justo debe elegir a los beneficiarios de su selectiva misericordia, antes de que hayan nacido o hecho bien o mal alguno.

Por tanto la doctrina de la elección incondicional permanece y Dios es justo en ella.

CONCLUSIÓN
Y concluyo recordándoles cuán buena es esta noticia:

Ningún pecado que usted haya cometido jamás puede impedir que usted sea uno de los elegidos de Dios. Dios fue, es, y siempre será libre. Y su registro anterior de pecados no fue, ni es obstáculo para que usted sea elegido: Invoque el nombre del Señor Jesús y será salvo. Permita que todas las alabanzas, para salvación suya, vayan a él y no a usted. Y cuando encuentre su descanso en Cristo por medio de la fe, gloríese en esto: «Las raíces de su seguridad crecen por siempre, hacia la eterna gracia de Dios». Amén.

Fuente:
Desiring God


ARTÍCULOS RELACIONADOS:
La elección y el propósito de Dios
La absoluta soberanía de Dios
Todo ayuda para bien I


LA ELECCIÓN Y EL PROPÓSITO DE DIOS

La Elección incondicional y el invencible Propósito de Dios
Por John Piper | Tópico: Predestinación
Serie: Romanos: La Carta más Grandiosa Jamás Escrita
Traducción por Desiring God


INTRODUCCIÓN
Romanos 9:6–13
Pero no es que la palabra de Dios haya fallado. Porque no todos los descendientes de Israel son Israel; 7 ni son todos hijos por ser descendientes de Abraham, sino que por Isaac será llamada tu descendencia.8 Esto es, no son los hijos de la carne los que son hijos de Dios, sino que los hijos de la promesa son considerados como descendientes.  9 Porque esta es una palabra de promesa: Por este tiempo volveré, y Sara tendrá un hijo.  10 Y no sólo esto, sino que también Rebeca, cuando concibió mellizos de uno, nuestro padre Isaac 11 (porque aún cuando los mellizos no habían nacido, y no habían hecho nada, ni bueno ni malo, para que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera, no por las obras, sino por aquel que llama), 12 se le dijo a ella: "El mayor servirá al menor".  13 Tal como está escrito: "A Jacob amé, pero a Esaú aborrecí”.

Nuestro propósito de hoy es limitado y enorme. Nos enfocaremos solo en los versículos 11 y 12: (porque aún cuando los mellizos no habían nacido, y no habían hecho nada, ni bueno ni malo, para que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera, no por las obras, sino por aquel que llama,12 se le dijo a ella: El mayor servirá al menor”). Nuestro objetivo es simplemente entender y aplicar a nuestras vidas, cuál fue el motivo, según Pablo, por el que a Rebeca se le dice desde antes que Jacob y Esaú hubieran nacido o hecho bien o mal alguno que “El mayor servirá al menor”.

¿Por qué obró Dios así? Una parte de la respuesta está en el versículo 11: “...para que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera, no por las obras, sino por aquel que llama”. Esa es la razón por la que se anuncia la elección de Jacob dese antes de que él naciera: “Para que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera, no por las obras, sino por aquel que llama”. Eso es lo que queremos entender.

Los exhorto a que sientan el peso de esta oración. Cuando Dios nos explica por qué obra en algo tan eternamente esencial como la elección incondicional, nos está dando información acerca de la naturaleza de la postrera realidad —específicamente de su realidad— esto es más fundamental y más importante que todos los demás conocimientos humanos. No hay nada más grandioso que conocer acerca de Dios que comprender las razones por las que obra sus más esenciales hechos. Y aquí está una de estas oraciones más sólidas. ¿Por qué, haces Señor esta gran obra que es la elección incondicional? Respuesta: «Para que mí propósito conforme a mí elección permaneciera, no por las obras, sino por mí que soy quien llama».

Mi bosquejo sería el siguiente: Primero examinaríamos la frase “Para que el propósito de Dios conforme a su elección” y veríamos qué significa. Segundo analizaríamos la frase “no por las obras” y veríamos qué aporta al propósito de Dios. Tercero examinaríamos la frase, “por aquel que llama”.
“El Propósito de Dios Conforme a la Elección”

Primero, veamos qué significa la frase “el propósito de Dios conforme a su elección”. Literalmente, en el original, la construcción de la oración es “el propósito conforme a la elección”. “Conforme a la elección” está definiendo al propósito. ¿Qué propósito? “El propósito conforme a la elección”. En Romanos 11:21 ocurre la misma construcción gramatical en la frase, “las ramas según la naturaleza” Algunas versiones en español traducen “las ramas naturales”. Convierten “según la naturaleza” en un adjetivo. Esto es correcto en el español y expresa correctamente el significado. Así que aquí, en Romanos 9:11 pudiéramos hacerlo así: “El propósito conforme a la elección” sería “el propósito de la elección”.

En otras palabras, el propósito de Dios está, por lo menos en parte, definido por la elección. El propósito de Dios que no sería lo que es, si no hubiera elección. El propósito consiste ampliamente en la elección. Pero, ¿qué es? ¿Cómo podemos definir el propósito de Dios conforme a la elección —el propósito del la elección de Dios?

Veamos tres textos paralelos en los escritos de Pablo donde él utilizó la palabra “propósito”, y regresemos luego hasta el versículo 11.

Romanos 8:28
Vea primero Romanos 8:28, “Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a su propósito”. Aquí Pablo dice que Dios llama a las personas hacia él, pero que detrás de este llamado hay algo, o sea, su propósito, guiando a aquellos a los que llama. Nosotros somos llamados “conforme a su propósito”. De modo que el propósito de Dios tiene que ver con guiarnos hacia su obra salvadora, en este caso, su llamado.

2da a Timoteo 1:9
Segundo, veamos 2 Timoteo 1:9. Aquí de nuevo Pablo relaciona el llamado que Dios hace a su pueblo con el propósito que tiene, “quien nos ha salvado y nos ha llamado con un llamamiento santo, no según nuestras obras, sino según su propósito y según la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús desde la eternidad”. Aquí vemos cuatro verdades:
Una, el propósito de Dios es eterno— dice “por los siglos de los siglos”. Ni se origina ni responde a nada. Es eterno.
Dos, el propósito de Dios está relacionado con Cristo por toda la eternidad. Cristo no es un pensamiento posterior.  El propósito de Dios era para Cristo y por Cristo desde toda la eternidad.
Tres, el propósito de Dios está ligado a la gracia. “según su propósito y según la gracia”. Es un propósito de gracia. Es un propósito para ejercitar la gracia.
Cuatro, el propósito de Dios elimina las obras como la base del llamado de salvación: “quien nos ha salvado y nos ha llamado con un llamamiento santo, no según nuestras obras, sino según su propósito”. Su propósito es la base de su llamado, no nuestras obras.

Efesios 1:4-6,11
El tercer texto paralelo está en Efesios 1, primero en el versículo 11 y después en los versículos 4-6. Efesios 1:11 dice, “también hemos obtenido herencia, habiendo sido predestinados según el propósito de aquel que obra todas las cosas conforme al consejo de su voluntad”. Note dos verdades:
Primera, no solo nuestro llamamiento sino también nuestra predestinación es “según el propósito”. Así que el propósito de Dios determina su predestinación.
Segunda, Pablo dice que es un propósito libre y soberano, no gobernado por nada a no ser por Dios: “según el propósito de aquel que obra todas las cosas conforme al consejo de su voluntad”. ¿Para qué decir que Dios “obra todas las cosas conforme al consejo de su voluntad”? Porque Dios lo gobierna todo, y definitivamente él no basa su autoridad en nada de los hombres o de la naturaleza, sino solo en sí mismo. “obra todas las cosas conforme al consejo de su voluntad”. Definitivamente, no somos agentes decisivos a la hora de cambiar la voluntad de Dios; solo Dios es decisivo.

El próximo versículo (12) se acerca muy bien a definir el propósito de Dios. Es una continuación del versículo 11 y nos dice cuál es el propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, o sea, “a fin de que nosotros, que fuimos los primeros en esperar en Cristo, seamos para alabanza de su gloria”. En otras palabras, él hace todo para este fin: que “seamos para alabanza de su gloria”. Aquí su propósito es la alabanza de su gloria.

Este principio se hace aún más evidente en los versículos de 4-6. Aquí continúan las afirmaciones acerca propósito de Dios hasta su más alto nivel en el versículo 6: “según nos escogió en El antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de Él. En amor 5 nos predestinó para adopción como hijos para sí mediante Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad, 6 para alabanza de la gloria de su gracia que gratuitamente ha impartido sobre nosotros en el Amado”. Aquí está nuevamente. El propósito de Dios es provocar la alabanza de la gloria de su gracia. Toda elección, toda predestinación, todo llamado, y toda la redención, es conforme a este propósito —para la alabanza de la gloria de su gracia.

"Dios no nos elige porque creeremos.  Él nos elige para que creamos."

¿Cuál es el “propósito” de Dios?

Volvamos ahora a Romanos 9:11. Allí Dios elige incondicionalmente a Jacob por encima de Esaú “para que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera”. A partir de todo lo que hemos visto hasta aquí, incluyendo el contexto de este párrafo, yo definiría el propósito de Dios así:

El propósito de Dios es darse a conocer, y ser disfrutado, y ser alabado (o si lo prefiere parafraseado: para ser visto, disfrutado, y cantado) como el ser infinitamente glorioso que es en su libre y soberana gracia.

Este es el propósito que gobierna todas las obras de Dios. Él elige, predestina, llama, redime, justifica, santifica, y glorifica para este fin —para su propósito: ser visto, disfrutado, y cantado como el ser infinitamente glorioso que es en su libre y soberana gracia.
Por “infinitamente glorioso” me refiero a perfectamente hermoso e inmensurablemente grandioso.
Por “libre” me refiero a la razón definitiva por la que todos los eventos del universo se basan en Dios y no en otro. La influencia decisiva de todo lo que ocurre en el mundo es la de Dios. Él hace todas las cosas, no solo algunas, según el designio de su voluntad. Solamente él en todo el universo tiene la libertad de la autodeterminación definitiva.
Por “soberano” me refiero a que nada puede frustrar lo que a él le place hacer.

El propósito de Dios es ser conocido, y disfrutado, y cantado como el ser infinitamente glorioso que es en su libre y soberana gracia. Y su propósito es “conforme a su elección” —es un propósito selectivo— porque si Dios no eligiera incondicionalmente, entonces no sería libre, no sería soberano, y no sería glorioso.

No sería libre, porque entonces los hombres determinarían su propia elección, y no Dios. Él estaría atado (no libre) a conformarse a las determinaciones personales de los hombres.
No sería soberano, porque en lugar de hacer exitosamente lo que más le gusta hacer, sería frustrado una y otra vez por el hombre auto-determinado.
No sería glorioso, porque la absoluta libertad y soberanía de Dios son la esencia de la gloria de su gracia.
“No Por Las Obras”

Para mostrar ese último punto, Pablo hace una negación y una afirmación al final del versículo 11: “...para que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera, no por las obras, sino por aquel que llama”.

Veamos primero la negación. Dios elige a Jacob por encima de Esaú “no por las obras”. Lo que agrega algo importante a la primera parte del versículo 11 donde Pablo dice, “porque aún cuando los mellizos no habían nacido, y no habían hecho nada, ni bueno ni malo”. Esas palabras acentúan que Dios escogió a Jacob desde antes que naciera y antes que tuviera lugar la virtud o el vicio. Pero ahora Pablo va más lejos aún y nos dice que esta elección no fue “por las obras”. Aquí la intención no es declarar el momento, sino el fundamento. Dios no eligió a Jacob por las obras que ya había hecho. Ni por las que haría más tarde.

En otros términos, aquí Pablo está descartando con antelación las buenas obras que Jacob hará, y está descartando las malas obras que Esaú realizará. Y está diciendo: mi elección no se basa para nada en las obras: ni en las ya hechas, ni en las por hacer que ya se conocen de antemano, ni en las por hacer que no se conozcan. Mi elección es libre. Esa es mi gloria. Por lo tanto, mi propósito es conforme a esta clase de elección, porque mi propósito es para ser conocido, ser disfrutado, y ser alabado como el ser infinitamente glorioso que soy en mi libre y soberana gracia.

Considere por último la afirmación al final del versículo 11. ¿Por qué dice Pablo: “...para que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera, no por las obras, sino por aquel que llama”? Esto es impactante. Normalmente Pablo contrasta las obras con la fe. En el 9.32 dice: “Porque no iban tras ella por fe, sino como por obras”. En el versículo 3:28 él dice, "el hombre es justificado por la fe aparte de las obras de la ley”. En Gálatas 2:16 dice, “el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino mediante la fe”. Cuando oímos a Pablo decir, “No por las obras” esperamos que diga naturalmente: “sino por fe”.

“Sino Por Aquel Que Llama”

Pero eso no es lo que dice aquí. Él dice, “no por las obras, sino por aquel que llama”. ¿Por qué? Porque la fe es una condición para la justificación, pero no para la elección. La elección es incondicional. Pero la justificación es condicional. Antes de que podamos ser justificados tenemos que creer en Jesucristo. Pero antes de que podamos creer en Jesucristo debemos ser elegidos y llamados. Dios no nos elige porque creeremos. Él nos elige para que creamos.

Note cuidadosamente como lo dice Pablo, “para que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera [...] por aquel que llama”. Note que no dice: que su propósito permanece por su llamado. Dice, “por aquel que llama”. Un día Dios llamará a sus elegidos. Pero su elección no está basada en ese llamado. Está basada en sí mismo, y en su libre y soberana voluntad de llamar.

Entonces, para parafrasear ese versículo: «El propósito selectivo de Dios permanecerá no por algunas buenas obras previamente realizadas, ni por alguna fe precedente, sino simplemente por él —por Dios». La base decisiva de la elección de Dios es Dios. Esta es simplemente otra manera de decir: «Para que Dios sea Dios, tiene que ser libre y soberano». Esta es su gloria. Esto es lo que significa ser Dios.

"El propósito de Dios es ser conocido, y disfrutado, y cantado como el Ser infinitamente glorioso que es en su libre y soberana gracia."


CONCLUSIÓN
La Aplicación Para Nuestras Vidas

Hay mucho más que ver, tanto más que ver. Pero por ahora la aplicación para nuestras vidas es clara. Si el propósito de Dios —que mana de la misma esencia de lo que su existencia— es ser conocido, disfrutado, y alabado como el ser infinitamente glorioso que es en su libre y soberana gracia, entonces el significado de nuestra existencia es evidente. Existimos para conocer, disfrutar, alabar, y reflejar la gloria de la libre y soberana gracia de Dios. Existimos para ver, disfrutar, y cantar —y para difundir una pasión por— la gloria de la gracia de Dios.

Y por debajo de este significado para nuestras vidas está la sólida certeza de que éste propósito permanecerá. Y todos los que están en Cristo por fe, permanecerán en él. Dedíquese, por tanto, a este propósito mientras esté en vida. Todos los elegidos en Cristo prevalecen, el propósito de Dios permanece, no puede fallar.

Fuente:
Desiring God

ARTÍCULOS RELACIONADOS:
La libertad y la justicia de Dios en la elección incondicional
La absoluta soberanía de Dios
Todo ayuda para bien I






Etiquetas

Jesucristo (70) Alimentación y salud (49) Vida cristiana (49) El Evangelio de Jesucristo (48) Reino de Dios (43) salud (43) Alimentación sana (38) Crecimiento espiritual (34) el tiempo de Dios (34) profecía (33) Crecimiento de la iglesia (26) la Biblia y el tiempo (26) Iglesia y Reino (24) Evangelio del reino de Dios (22) Alimentos maravillosos (20) reino y tiempo (20) Discipulado (19) Fiesta de las Trompetas (19) Libertad en Cristo (19) desafíos misioneros (19) iglesia misional (19) Crecimiento (18) Fiesta de los Tabernáculos (18) Iglesia apostólica (18) Modelo de iglesias (18) misiones mundiales (18) Amor de Dios (17) Iglesia de Jesús (17) Movimiento de iglesias caseras (17) iglesia y misiones (17) Calendario hebreo (16) Libertad espiritual (16) Liderazgo (16) alimentación y cáncer (16) Iglesia (15) Liderazgo ministerial (15) Matrimonio (15) Números y el tiempo de Dios (15) Salvación (15) intercesión profética (15) mujer (15) reino de Dios y lucha espiritual (15) Adoración (14) Educación sexual (14) Fiesta de la Pascua (14) iglesia casera (14) iglesia orgánica (14) reforma de la iglesia (14) Espíritu Santo (13) obesidad (13) rol de la mujer (13) Adorar a Dios (12) Lenguaje de Dios (12) Reposo (12) cáncer (12) el Reposo de Dios (12) mujer y reino de Dios (12) Guerra espiritual (11) Iglesias caseras (11) Libertad financiera (11) Pentecostés (11) Soberanía y salvación (11) comunicación matrimonial (11) el amor (11) finanzas y reino (11) Evangelio y sexualidad (10) Familia (10) Sexualidad (10) Soberanía de Dios (10) Visión 2012 (10) iglesia y misión (10) liderazgo de la mujer (10) relaciones matrimoniales (10) Definamos adoración (9) Descansar en Dios (9) Educación sexual para niños (9) Fe (9) Fiesta de las Primicias (9) Fiesta del Perdón (9) Poder del Espíritu Santo (9) comunicación (9) fiesta de pentecostés (9) mujer e iglesia (9) profecías del 2012 (9) Alabanza (8) Alabar a Dios (8) El evangelio hoy (8) Líder de adoración (8) Plato de comida saludable (8) Sexo y Vida cristiana (8) Significado de la Pascua (8) Soberanía y elección (8) USA y la profecía (8) Vida de oración (8) capacitación misionera (8) el problema de la obesidad (8) finanzas (8) iglesias enfermas (8) nacimiento de Jesús (8) reforma (8) reino y cosecha (8) 5774 (7) Amor (7) Ansiedad (7) Desarrollo de liderazgo (7) Enfermedades cardíacas (7) Estaciones de la vida (7) Fe en Cristo (7) Lenguaje (7) Luna nueva (7) Perdón (7) Plato de comida sana (7) conflictos matrimoniales (7) educación familiar (7) homosexualidad (7) madurez (7) relaciones familiares (7) significado de Ayin (7) 2012 (6) 5772 (6) Ayin-Bet (6) Caminar con Dios (6) Congreso Nacional de Misión y desarrollo (6) Crisis económica (6) Día de reposo (6) Economía (6) Economía en crisis (6) Fiesta de las Luces (6) Fiestas del Señor (6) Iglesia sencilla (6) Navidad (6) Niveles de liderazgo (6) Prosperidad (6) Proyecto de vida (6) Red de iglesias caseras (6) Relaciones sanas (6) Salvación de los judíos (6) Soberanía y justicia (6) Sábado (6) Tabernáculos y la profecía (6) Temas de Salud (6) Trompetas (6) cuándo nació Jesús (6) educando a los hijos (6) evangelismo y transformación social (6) la Biblia y la Navidad (6) la restauración del Evangelio (6) la verdadera historia de la Navidad (6) mujer y ministerio (6) primeros frutos (6) 2015 (5) Ayin-Guimel (5) Babilonia (5) Ciclos de tiempo (5) Confianza (5) Corazón (5) Descanso (5) Estados Unidos de América (5) Fiesta de los Panes sin levadura (5) Hipertensión (5) Jesús primogénito (5) Jesús y primicias (5) Luna roja (5) Líder (5) Noviazgo (5) Noviazgo saludable (5) Oración (5) Primicias (5) Profecía de los siete montes (5) Reforma protestante (5) Romanos (5) Sabbat (5) Segunda Reforma (5) Sistema babilónico (5) Tabernáculos y la gloria de Dios (5) Vida (5) batalla del cristiano (5) cristiano y homosexualidad (5) desarrollo comunitario cristiano (5) espíritu de Grecia (5) espíritu de este mundo (5) evangelismo y responsabilidad social (5) hipertensión arterial (5) homosexual (5) jóvenes (5) la Biblia y la homosexualidad (5) la presencia de Dios (5) los números y la profecía (5) lucha contra el cáncer (5) ministerio de jóvenes (5) misiones nacionales (5) misiones y globalización (5) obesidad en niños (5) obesidad infantil (5) revelación (5) salud mental (5) significado de los Tabernáculos (5) transformación social (5) 2014 (4) 2016 (4) 5773 (4) 5775 (4) 5776 (4) 666 (4) Abib (4) Alimentos peligrosos (4) Ayin (4) Definición de adoración (4) Economía familiar (4) Educación y lenguaje (4) Evaluación (4) Guerrero de oración (4) Hanukká (4) Identidad en Cristo (4) JESÚS (4) Jesús el Señor (4) Jóvenes y la Iglesia (4) La Ley (4) La bestia (4) Ley y Gracia (4) Liberación espiritual (4) Libertad y justicia (4) Mamón (4) Mentalidad de Reino (4) Ministerio de adoración (4) Modelo apostólico de Iglesia (4) Números (4) Palabra de Dios (4) Pascua a Pentecostés (4) Planificación (4) Redención (4) Relaciones personales (4) Sanidad interior (4) Shemitá (4) Shofar (4) Siete montes (4) Tabernáculo de David (4) Tabernáculos 2011 (4) Vida en el Espíritu (4) Visión (4) Yom Kippur (4) Zayin (4) abuso sexual infantil (4) chip 666 (4) conducta homosexual (4) conflictos (4) creación (4) crianza de los hijos (4) día del sida (4) el código de barras (4) el sello de USA (4) frutas y verduras (4) iglesias que mueren (4) influencia del espíritu de Grecia (4) involucramiento misionero (4) la Biblia y el 2012 (4) la marca de la bestia (4) labor misionera (4) maltrato infantil (4) misión y desarrollo (4) mujer y reino (4) odres nuevos (4) odres viejos (4) primogénito (4) puertas del reino de Dios (4) resolución de conflictos (4) sida (4) significado de Ayin-Bet (4) significado de pentecostés (4) temas de familia (4) vigilia nacional de oración (4) 2017 (3) 5572 (3) 5777 (3) Adar (3) Alineación (3) Amor y Ley (3) Apocalipsis (3) Apocalípsis y 2012 (3) Apostasía (3) Av (3) Aviv (3) Ayin Dalet (3) Ayin-Hey (3) Ayin-Vav (3) Bendición de Dios (3) Dios (3) El precio del modelo pastoral de iglesia (3) Elaborar presupuesto (3) Jesús en la boda (3) Joven y Ministerio (3) Libertad (3) Libres del pasado (3) MISION 2011 (3) MISIÓN 2013 (3) Ministerio (3) Misión 2011 (3) Nisán (3) Nueva creación (3) Nueva era 2012 (3) Oración y justicia (3) Presupuesto familiar (3) Relevancia (3) Relevancia de la Iglesia (3) Riquezas (3) Romanos 8:28-32 (3) Salvación y elección (3) Shofarim (3) Sida en Venezuela (3) Significado de Vav (3) Solsticio de invierno 2012 (3) Sonidos del shofar (3) Símbolos (3) Símbolos y tipos (3) Tipos (3) Vestidos del Señor Jesús (3) Vida cristiana victoriosa (3) Visión profética (3) alineación del sol 2012 (3) aniversario de la Iglesia (3) año 2015 (3) calendario gregoriano (3) calendario maya (3) calentamiento global (3) capacitación ministerial (3) cáncer de mama (3) cáncer de seno (3) cáncer de útero (3) el Fruto del Espíritu (3) el tiempo (3) espíritu de religión (3) espíritu religioso (3) evangelización mundial (3) hambre (3) iglesia en casa (3) la Fuga (3) la boda de Canaán (3) la boda y el tiempo de Dios (3) la revolución de Elías (3) limpieza del hígado (3) maltrato y abuso sexual infantil (3) mayas (3) misioneros (3) misión integral (3) modelo pastoral de iglesia (3) oración por Venezuela (3) perfil misionero (3) plan biblico vacacional (3) proyectos misioneros (3) puertas espirituales (3) sida y homosexualidad (3) significado de Adar (3) significado de Ayin-Guimel (3) vacaciones (3) verdadera prosperidad (3) 2013 (2) 9 de Av (2) 95 Tesis (2) Adicción sexual (2) Adán (2) Afán (2) Agua y Vino (2) Amistad (2) Aprendizaje (2) Astronomía (2) Beneficios de Omega 3 (2) Beneficios del Perdón (2) Biblia (2) Biblia y los colores (2) Biblia y los símbolos (2) Camino a la Paz (2) Colores (2) Comunión con Dios (2) Congreso de mujeres (2) Constelaciones (2) Cómo vencer a Mamón (2) Dependencia emocional (2) Desde la Eternidad (2) Diabete (2) Diabetes (2) Dieta y Omega 3 (2) Dirección de culto (2) Diseño de Dios (2) El poder de la sangre de Jesús (2) Epidemia (2) Estrellas (2) Eva (2) Evangelio de Jesucristo (2) Expiación (2) Felicidad (2) Frutas (2) Gran tribulación (2) Grecia y la Iglesia (2) Guerrero de alabanza (2) Hanukkah (2) Hanukkáh (2) Hermenéutica (2) Hogar (2) Hígado (2) Ideología de género (2) Iglesia primitiva (2) Interpretación bíblica (2) Intersexual (2) Justificación (2) La economía de los materiales (2) Las cinco leyes espirituales (2) Liderazgo de servicio (2) MISIÓN 2012 (2) Mamóm (2) Martin Lutero (2) Mayordomía financiera (2) Mazarot (2) Mazzaroth (2) Neftalí (2) Nuevo Orden Mundial (2) Omega 3 (2) Omega 6 (2) Orientación para diabéticos (2) Panes sin levadura (2) Pareja (2) Pascua 2012 (2) Paz (2) Paz de Dios (2) Principios de interpretación bíblica (2) Purim (2) Relación de parejas. temas de Matrimonio (2) Rosh Jódesh (2) Salid de Babilonia (2) Santidad (2) Segunda venida (2) Semana profética (2) Servicio (2) Sexualidad y Espiritualidad (2) Signifcado de Ayin-Zayin (2) Significado de Bet (2) Significado de Guimel (2) Significado de la Fiesta de los Panes sin levadura (2) Significado de los colores (2) Significado de los símbolos y tipos (2) Sukkot (2) Temor (2) Terapia de desintoxicación (2) Transexualidad (2) VHI/Sida (2) Vav (2) Venezuela (2) Vestidura espiritual (2) Vida espiritual (2) Virus (2) Virus de Zika (2) ZIKA (2) amor fraternal (2) amor verdadero (2) año 2016 (2) año 5572 (2) año 5573 (2) año de conexión (2) bienestar (2) business as mission (2) consejos para el matrimonio. (2) corre a la batalla (2) cuatro puertas de influencia (2) cuidemos la salud (2) cáncer de mama en Venezuela (2) disciplina (2) disciplina y amor (2) día global de oración (2) el evangelio de Juan (2) elección (2) estadísticas sobre los pastores (2) evangelismo comunitario y de salud (2) fidelidad (2) globalización y misiones (2) gloria de Dios (2) gran comisión (2) gran vigilia de oración (2) hábitos de salud (2) iglesia del futuro (2) iglesia perseguida (2) iglesia venezolana (2) iglesias que abusan (2) la Mente (2) la sangre de Jesús (2) la ventana 10/40 (2) negocios como misión (2) niños (2) perdónense unos a otros (2) persecución (2) plan biblico vacacional 2011 (2) plan vacacional (2) por qué los pastores dejan el ministerio (2) prevención (2) restauración (2) sangre sana (2) significado de Av (2) significado de Ayin-Dalet (2) significado de Zayin (2) temas de matrimonio (2) todos unidos por Venezuela (2) vigilias nacionales en Venezuela (2) 01 de Abib 5771 (1) 12 tribus (1) 19 de Abril 2011 (1) 4 (1) 5573 (1) 5778 (1) 6 (1) 70 semanas de Daniel (1) 8va gran vigilia de oración (1) ACV (1) AH1N1 (1) Abib 5772 (1) Adelgazar (1) Administración del tiempo (1) Adolescencia (1) Adolescencia en peligro (1) Adulterio (1) Adán y Eva (1) Alimentación (1) Amar a Dios (1) Amargura (1) Apoyo en Depresión (1) Ataque Cerebral (1) Ataque cerebro-vascular (1) Autoridad (1) Avívanos 2017 (1) Ayin-Chet (1) Ayin-Dalet (1) Ayin-Jet (1) Ayudar a Depresivo (1) Ayuno (1) Año sabático (1) Batidos adelgazantes (1) Beneficios de caminar (1) Beneficios de la Leche (1) Beneficios de la Moringa (1) Beneficios de la Soya (1) Beneficios de la granada (1) Beneficios de la manzana (1) Beneficios de la siesta (1) Beneficios de los huevos (1) Beneficios del Café (1) Beneficios del berro (1) Berro (1) Blog (1) Boda de Caná (1) Brócoli (1) Buena Administración (1) Bullinger (1) C.C. Hay paz con Dios (1) Café (1) Caminar (1) Cantares (1) Carácter de Dios (1) Cerdo (1) Cerebro (1) Claves para una vida Cristiana Victoriosa (1) Conducta positiva (1) Confía Más Preocúpate Menos (1) Cristiano y creación (1) Culpa (1) Curso básico de LSV (1) Dalet (1) Dan (1) Dando todo por la familia (1) Dedicación del Templo (1) Dengue (1) Depresión (1) Derrota de Satanás (1) Desayuno (1) Desintoxicación (1) Difteria (1) Dinero (1) Dios e Israel (1) Don de lenguas (1) Dudas (1) Efectos de consumo de Moringa (1) El Amor es el Cumplimiento de la Ley (1) El Cuerpo de Cristo (1) El poder del dinero (1) Elul (1) Endorfinas (1) Enojo (1) Escabiosis (1) Escuela bíblica. (1) Escuela para padres (1) Espada (1) Estación de poda (1) Estado depresivo (1) Europa y misiones (1) Examen de los pies (1) Fe. (1) Fiesta de Halloween (1) Fiesta de la Dedicación (1) Fiesta del Perdón 2011 (1) Fiestas paganas (1) Fin del mundo (1) Fornicación (1) Gripe (1) Guillain-Barré (1) H1N1 (1) Hag ha-Matzah (1) Halloween (1) Harvard (1) Hay paz con Dios (1) Hebreo (1) Hechos (1) Hey (1) Hijo pródigo (1) Hiperinflación (1) Hombre fuerte (1) Huevo (1) Huevos (1) ICAM (1) Ictus (1) Iglesia saludable (1) Importancia del Desayuno (1) Inmoralidad sexual (1) Inmunización (1) Ira (1) Isacar (1) Ison (1) Jerusalén (1) Jesús la Luz (1) Jesús la Luz del mundo (1) Jesús la Vid (1) Jesús y la mujer (1) Juan Calvino (1) Juan el bautista (1) Jubileo (1) Jóven y Ministerio (1) La Cruz (1) La Iglesia (1) La Pira (1) La Venezuela que todos queremos ver. (1) Lavamiento de los pies (1) Leche (1) Lengua de señas venezolana (1) Lenguaje espiritual (1) Lenguaje espiritual. Espíritu Santo (1) Lenguajes del amor (1) Lenguas (1) Lenguas espirituales (1) Libertad emocional (1) Libre albedrío (1) Libre de la culpa (1) Licuados adelgazantes (1) Limón (1) Manzana (1) Matzo (1) Mayordomía (1) Mes de Tamuz (1) Metabolismo (1) Microcefalia (1) Miedo (1) Ministerio de sordos (1) Misterio de Dios (1) Moringa (1) Mosquitos (1) Nostradamus 2012 (1) Noé (1) Nuestra Mayordomía (1) Número y el hebreo (1) Ofrenda de Abel (1) Ofrenda de Caín y Abel (1) Ojo (1) Omer (1) Optimismo (1) Pascua (1) Pascua 2011 (1) Pascua 2013 (1) Pascua 2014 (1) Pascua 2015 (1) Paul Washer (1) Pediluvio iónico (1) Pentecostés 2011 (1) Pentecostés 2016 (1) Pentecostés 2017 (1) Perfección (1) Persona Depresiva (1) Pie diabético (1) Pira (1) Pobreza (1) Pornografía (1) Postrer Adán (1) Prevención de Enfermedades (1) Prevención de Enfermedades. (1) Propiedades de la Moringa (1) Propósito en Dios (1) Provisión milagrosa. (1) Puertas de bendición (1) Relación con Dios (1) Relación entre hermanos (1) Rencor (1) Resentimiento (1) Restitución (1) Retorno (1) Rey David (1) Rick Ridings (1) Risas (1) Risoterapia (1) Riñones (1) Rolleston (1) Rosh Ha-shanah (1) Rubén (1) Sacerdocio (1) Sacerdocio de Melquisedec (1) Sangre (1) Sansón (1) Sarna (1) Sarna en humanos (1) Satanás (1) Sevat (1) Shavuot (1) Shevat (1) Shin (1) Shoemaker-Levy (1) Sida y Venezuela 2011 (1) Siesta (1) Significado de Ayin-Chet (1) Significado de Ayin-Zayin (1) Significado de Ayin.Vav (1) Significado de Chet (1) Significado de Hey (1) Significado de Shin (1) Significado de Tishri (1) Significado de la levadura (1) Significado del 25 (1) Significado del 50 (1) Significado del 6 (1) Significado del agua (1) Significado del cuatro (1) Sistema capitalista (1) Soja (1) Sordos (1) Soya (1) Síndrome de Guillain-Barré (1) Tabernáculos 2012 (1) Tamuz (1) Temas de salud. alerta (1) Teruah (1) Teshuvá (1) Tevet (1) Tiroide (1) Tishri (1) Tishá B'Av (1) Todo le pertenece a Dios (1) Todo le pertenece a Dios. (1) Trompetas 2012 (1) Trompetas 2013 (1) Trompetas 2014 (1) Tsade (1) Tsadik (1) Tétrada de lunas rojas (1) VISIÓN 2017 (1) VPH (1) VPH y cáncer (1) Venas y arterias (1) Vestíos del Señor Jesucristo II (1) Vida cristiana. Crecimiento de la Iglesia (1) Virus y Mosquito (1) Visión 2011 (1) Visión 2014 (1) Visión 2015 (1) Visión 2016 (1) XXIV aniversario (1) XXV Aniversario (1) XXVII (1) Zabulón (1) Zancudo (1) agua de avena (1) amor al prójimo. (1) aprendiendo a comer. (1) apóstoles (1) arterias enfermas (1) año de los árboles (1) ballena azul (1) beneficios de la cebada (1) beneficios de la uva (1) beneficios del higo (1) beneficios del limón (1) beneficios del olivo (1) beneficios del trigo (1) bienestar. (1) boda y tiempo de Dios (1) buen estado de animo (1) buscan maestros (1) calendario (1) calendario romano (1) camello (1) cantos (1) carne de cerdo (1) cebada (1) compromiso (1) conservación (1) cosecha (1) creador (1) culto unido (1) cáncer de próstata (1) dieta líquida (1) discpacidad auditiva (1) disposición (1) diversión (1) dátil (1) dátiles (1) día global de oración 2011 (1) ecología (1) ecs (1) educación teológica (1) el Olivo (1) el Rey esté en el campo (1) el cristiano y la homosexualidad (1) el desafío de los no alcanzados (1) el higo (1) enfermedad contagiosa (1) enseñanza (1) espíritu de pobreza (1) familia sana (1) fiesta del Purim (1) hermanos (1) historia de la iglesia (1) historias. (1) humildad (1) iglesias abusadoras (1) iglesias que crecen (1) influenza (1) iniciativa global 4714 (1) juego diabólico (1) juegos (1) la Biblia y el Matrimonio (1) la Biblia y la carne de cerdo (1) la Cuenta del Omer (1) la Granada (1) la avena (1) la poda de Dios (1) la poda divina (1) la puerta estrecha (1) la uva (1) la ventana 40/70 (1) lavarse los pies (1) lechina (1) lemas (1) limpieza de riñones (1) logro y fracaso (1) los niños en Latino-américa (1) los niños en el mundo (1) los no alcanzados (1) maestros (1) mal líder (1) matrimonio maravilloso (1) medio ambiente (1) mejor familia (1) mes de Av. (1) metas (1) ministerial (1) ministerio apostólico (1) ministerio infantil (1) misiones y lucha espiritual (1) métodos de poda (1) numerología bíblica (1) número 21 (1) número 6 (1) número 7 (1) número 8 (1) obediencia (1) orden de hermanos (1) orden en la familia (1) pacto de Lausana (1) padres (1) palabra proféticas (1) parque santos michelena (1) pastor (1) pastor y misiones (1) pastorado (1) pentecsotés (1) perejil (1) planes (1) poda y crecimiento (1) proyectos en españa (1) proyectos en india (1) proyectos en venezuela (1) próstata (1) puertas del enemigo (1) reconciliación (1) refuerzo positivo (1) retos de la globalización (1) siete frutos de Israel (1) significado de Dalet (1) significado de Elul (1) significado de Halloween (1) significado del 12 (1) significado del 13 (1) significado del 24 (1) significado del 3 (1) significado del 40 (1) significado del Día de creación (1) significado del vino (1) significados de Siván (1) suertes (1) sueños (1) temas bíblicos (1) terapia de Pediluvio (1) terapia redentora (1) terapia reparadora (1) tiempo de calidad (1) tribu de Dan (1) tribus de Israel (1) trigo (1) tóxinas (1) unión familiar (1) varicela (1) ventana 4/14 (1) verichip (1) vida en Cristo (1) vida exitosa (1) virus AH1N1 (1) árbol (1)