Mostrando entradas con la etiqueta Soberanía y elección. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Soberanía y elección. Mostrar todas las entradas

LA JUSTICIA EN TIEMPOS DEL FIN II

LA JUSTICIA EN TIEMPOS DEL FIN II
La Oración: Rebelión al Status Quo
Reflexión sobre Lucas 18:1-8
Por pastora Ruth María Jaramillo


LA PARÁBOLA DE LA VIUDA Y EL JUEZ INJUSTO
Esta parábola ilustra la naturaleza de la intercesión. En la misma el paralelo que Jesús quiso establecer obviamente no era entre Dios y el juez corrupto sino entre la viuda y el peticionario. Dicho paralelo tiene dos aspectos: Primero, la viuda se rehusaba a aceptar su situación injusta, de la misma manera que un cristiano debería negarse a aceptar vivir en la naturaleza caída del mundo. Segundo, a pesar del desaliento, la viuda persistió con su caso en la misma forma que un cristiano debería persistir con el suyo. El primer aspecto tiene que ver con la naturaleza de la oración; el segundo, con la práctica de la misma.

Muy a menudo, nuestras oraciones de peticiones pedigüeñas son enclenques e irregulares porque son dirigidas de la manera equivocada.  Nos culpamos a nosotros mismos por lo endeble de nuestra fuerza de voluntad, nuestros deseos insípidos, nuestra técnica ineficaz y nuestras mentes divagantes. Seguimos con la idea de que nuestra práctica es totalmente equivocada y nos devanamos los sesos tratando de descubrir dónde estamos fallando.  El problema yace en el malentendido sobre la naturaleza de la oración de petición.  Nuestra práctica nunca tendrá la tenacidad de la viuda hasta que nuestro entendimiento tenga la claridad de ella. “Nuestro problema:  No fallamos en la práctica de la oración, sino en que no la entendemos.”

¿Cuál es, entonces, la naturaleza de la oración de petición, de intercesión?  Es, en esencia, una rebelión: rebelión contra el mundo en su naturaleza caída; la absoluta y continua oposición a aceptar como normal aquello que definitivamente es anormal. Es en su aspecto negativo, el rechazo de cualquier ardid, treta o interpretación que sea contraria a la norma que Dios estableció originalmente. Como tal, la oración de petición es en sí misma una expresión del abismo insalvable que separa el bien del mal; la declaración de que el mal no es una variación del bien, sino su antítesis.

Llegar a aceptar la vida “tal como es”, aceptarla en sus propios términos (lo que significa reconocer lo inevitable de la forma en que opera) es abandonar el punto de vista cristiano acerca de Dios. Es la resignación a lo que es anormal, lo que lleva consigo la suposición no reconocida de que el poder de Dios para cambiar el mundo, para vencer el mal con el bien, no obrará.

“Nuestro problema con la Intercesión:  No es que fallamos en la práctica de la oración, sino en que no la entendemos.”

Nada derrota a la intercesión, y con ella, al punto de vista cristiano acerca de Dios, tan rápidamente como la resignación. Jesús dijo que debemos orar siempre, y “no desmayar”, no conformándonos así con lo que está, con el Status Quo (Lucas 18:1).

La degradación de la intercesión en presencia de la resignación tiene un origen histórico interesante. Es el caso de los estoicos, quienes decían que dicha clase de oración se rehusaba a aceptar el mundo existente como una expresión de la voluntad de Dios. Supuestamente, uno trata de escapar del mundo a través del intento de cambiarlo. Eso, decían ellos, era malo. Un argumento similar se encuentra en el budismo. Y el mismo resultado, aunque alcanzado mediante un proceso de razonamiento diferente, se encuentra comúnmente en nuestra cultura secular, en donde se ve a la vida como un fin en si. La vida, según lo creen, está separada de cualquier relación con Dios, entonces, Dios puede estar presente y activo en el mundo, pero no es una presencia y una actividad que cambia nada.

Contra todo esto, debe afirmarse que la oración de intercesión sólo florece cuando creemos dos cosas: primero, que el nombre de Dios es santificado muy irregularmente. Segundo, que Dios mismo puede cambiar dicha situación. Por lo tanto, la intercesión es la expresión de que la vida, tal como la enfrentamos puede ser diferente, y debe ser diferente. Por ello, es imposible pretender vivir en el mundo de Dios bajo sus términos y realizar su obra en concordancia con lo que Él es, sin involucrarnos en la práctica de la oración.

El ejemplo de Jesús: contender en oración con el status quo.

En la vida de nuestro Señor, la intercesión precedió las grandes decisiones de su vida, tal como la elección de los discípulos (Lucas 6:12).  Verdaderamente, la única explicación posible de la elección de ese puñado de “nadies” jactanciosos, ignorantes y mal educados como eran, es que Él había orado antes de elegirlos.

En segundo lugar, oraba cuando se encontraba demasiado presionado, cuando los días eran demasiado ocupados y la gente requería, casi a manera de competencia, su atención y facultades (Mateo 14:23).

En tercer lugar, oraba en medio de las grandes crisis y momentos importantes de su vida, como en el bautismo, la transfiguración y la cruz (Lucas 3:21; 9:28,29).

Finalmente, oraba antes de las tentaciones y durante ellas, siendo la ocasión más vívida la de Getsemaní (Mateo 26:36-45). A medida que se acercaba la hora del mal, el contraste entre la forma que Jesús la confrontó y la manera en que lo hicieron los discípulos, es explicado por el hecho de que Él perseveró en la oración y ellos se durmieron desmayando en sus corazones.

Cada una de estás situaciones y tantas otras en la vida de Jesús, presentó la posibilidad de que adoptara una táctica, aceptara una perspectiva o persiguiera algún objetivo que fuera diferente al de Dios. El rechazo de la alternativa está marcado siempre por su intercesión. Fue la forma en cómo Él rechazó vivir en este mundo o hacer la voluntad del Padre que no fuera sino en los términos establecidos por Dios. Como tal, era una rebelión contra el mundo en su anormalidad perversa y caída.

La oración declara que Dios y su mundo están mutuamente opuestos; dormir, desmayar o desalentarse es actuar como si esto no fuera así. Aceptamos resignadamente que la situación es inmutable y que las cosas son lo que siempre serán. Sencillamente, no creemos que la oración pueda cambiar las cosas. Este es un problema que no está relacionado con la práctica de la oración sino con la naturaleza de la misma. O más específicamente, es acerca de la naturaleza de Dios y su relación con este mundo.

A diferencia de la viuda de la parábola, se nos hace fácil llegar a un acuerdo con el mundo caído e injusto que nos rodea, aún cuando se entromete en las instituciones cristianas. No siempre es que no nos damos cuenta de lo que sucede a nuestro alrededor, sino que sencillamente nos sentimos totalmente impotentes para cambiar cualquier situación. Sin embargo, y de forma involuntaria, dicha impotencia nos lleva a pactar una tregua con aquello que está mal.

En otras palabras, hemos perdido nuestro enojo, tanto a nivel social de testimonio como ante Dios en la oración. Afortunadamente, Dios no ha perdido el suyo, ya que su ira está en oposición a lo que es completamente erróneo; es el medio por el cual la verdad es puesta en el trono y el error sobre el patíbulo, para siempre. Sin la ira de Dios, no habría razón alguna para vivir moralmente en el mundo y, en realidad, ninguna razón para vivir. Así que la ira de Dios, en dicho sentido, está íntimamente ligada con la intercesión que busca el ascenso de la verdad en toda circunstancia y la correspondiente desaparición de la maldad.

La estructura que Jesús nos dio para que consideremos lo anterior fue el Reino de Dios. El reino es la esfera donde se reconoce la soberanía del rey. Y debido a la naturaleza de nuestro Rey, dicha soberanía se ejerce sobrenaturalmente. Por lo tanto, el ser cristiano no es simplemente cuestión de haber tenido la experiencia religiosa adecuada, sino mas bien la de comenzar a vivir en dicha esfera, la cual es auténticamente divina. Nuestra debilidad en la oración sucede porque hemos perdido de vista todo lo anterior, y mientras no recuperemos esa visión no podremos persistir en nuestro papel como litigantes. Pero existen motivos suficientes para recuperarla y aprovechar nuestra oportunidad, ya que el Juez ante el cual comparecemos no es ni ateo ni corrupto, sino el glorioso Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. ¿Cree, entonces, que Él dejará de hacer justicia a sus escogidos que claman a Él día y noche? (Lucas 18:7). ¿Los seguirá haciendo a un lado? Os digo, declara nuestro Señor, que pronto les hará justicia (Lucas 18:8).

La oración y la Palabra de Dios son las armas mas poderosas de las cuales dispone el cristiano para combatir las fuerzas espirituales de las tinieblas. Si la palabra de Dios es una espada, entonces las oraciones son flechas que pueden lanzarse contra el enemigo cercano o lejano. Se ha dicho, con mucha razón, que “el ejército de Dios avanza de rodillas”.

"¿Cuál es, entonces, la naturaleza de la oración de intercesión?  Es, es esencia, una rebelión: rebelión contra el mundo en su naturaleza caída; la absoluta y continua oposición a aceptar como normal aquello que definitivamente es anormal."

Fuente: Autor y editor general: Jonatán P. Lewis, “MISIÓN MUNDIAL: PROPÓSITO Y PLAN DE DIOS” 4ª. Edición, Tomo 1. Lección 12, páginas 112 a la 116.


ARTÍCULOS RELACIONADOS:
La Justicia en tiempos del fin I
La libertad y la justicia de Dios
La absoluta soberanía de Dios
La Palabra de fe que predicamos I
La Palabra de fe que predicamos II


LA JUSTICIA EN TIEMPOS DEL FIN

LA JUSTICIA EN TIEMPOS DEL FIN
Reflexión bíblica en Lucas 18:1-8
Por apóstol Dr. Daniel Guerrero



EL CONTEXTO
El contexto en el que se haya la expresión: "Pero cuando venga el Hijo del hombre, ¿hallará fe en la tierra?", en Lucas 18:8, es bien interesante y aleccionadora. Pues Jesús acababa de enseñarle a los fariseos y a sus discípulos sobre la venida del reino de Dios (17:20-37), comparando ese evento con los días de Noé previos al diluvio y a los de Lot previos al juicio sobre Sodoma y Gomorra. Tiempos caracterizados por gran inmoralidad, libertinaje e injusticia por doquier. Y allí, el Maestro les expresa que el reino de Dios estaba entre ellos, pero a su vez estaba por venir (vv.20-21), tal como sucede en nuestros días.


Luego procede a compartir una parábola que relata la historia de una viuda (por lo regular, una persona sola, completamente desasistida y abandonada, insignificante en lo social, político y económico) ante un juez injusto (18:1-7). Y en esta parábola, al final, el Maestro inserta esa pregunta escatológica: "cuando venga el Hijo del hombre, ¿hallará fe en la tierra?". Y en esta parábola se nos presenta un caso de injusticia social. De un ente que debe impartir justicia, pero no lo hace, porque no teme a Dios ni a los hombres. Mas sin embargo, por la acción continua y persistente de la viuda exigiendo justicia, este juez injusto e insensible cede y juzga su caso.

La mayoría de los predicadores se van por lo obvio de la parábola de la viuda y el juez injusto, porque el evangelista Lucas hace la acotación que el Maestro compartió esa parábola "sobre la necesidad de orar siempre y no desmayar" (18:1). Pero lo que la mayoría obvia es que Lucas inserta esta parábola, como dije antes, en el contexto de la enseñanza del Maestro sobre los tiempos finales, sobre la venida del reino de Dios, como parte de la respuesta que Él les da a los fariseos a su pregunta: "cuándo había de venir el reino de Dios" (17:20). Fíjense cómo Lucas conecta la conversación de Jesús con los fariseos y Sus discípulos con la parábola de la viuda, pues coloca una frase conectora "También les refirió" VRV 1995 (Gr. elegen dé kai), con los muy comunes conectores de adición en el Nuevo Testamento en griego: "dé y kai" (Hanna 1997, págs. 70-71). Si quisiéramos ser literales, podríamos traducirlo "Y también les refirió". Que luego también usará para incorporar la otra parábola del fariseo y el publicano (18:9), lo cual nos indica que esa otra parábola también es parte del discurso que el Maestro tuvo con los fariseos preocupados por la venida del reino de Dios.

Usted a estas alturas se preguntará ¿y por qué es importante el contexto? Podría fácilmente decir que, como suele pasar, "un texto fuera de contexto, se convierte en un pretexto"; pero lo que primero deseo resaltar, como suele pasar en la mayoría de las veces es que por lo regular, el contexto explica y amplia el significado o interpretación de un texto o pasaje en estudio. Y nos evita imponerle a las SAGRADAS Escrituras nuestra visión, perspectiva y teología a un texto bíblico. Es decir, nos obliga a RESPETAR la Palabra de Dios y dejarle decir lo que Él y sus autores humanos nos quisieron decir. Este error de obviar el contexto de un pasaje bíblico es sumamente común en muchos predicadores, como común es escuchar las barbaridades bíblicas y teológicas que se exponen en muchos púlpitos de iglesias evangélicas, que dicen ser "fieles a la Palabra de Dios", precisamente, porque en la mayoría de los casos se ignora el contexto de una frase o texto bíblico.

PARÁBOLA DE LA VIUDA Y EL JUEZ INJUSTO
Prosigamos con nuestra reflexión sobre la justicia en tiempos del fin. Dicho lo anterior, entonces la parábola no solo desea enseñar "sobre la necesidad de orar siempre y no desmayar" (18:1), así a secas; sino la necesidad de orar siempre y no desmayar durante los tiempos del fin, cuando se aproxima la venida del Señor. Hemos visto que el tema de la conversación es sobre la venida del reino de Dios y el Maestro nos informa varias cosas:
1. Que la venida del reino, Su venida, "no vendrá con advertencia" (17:20). Y esto no parece significar que no vendrá sin señales, pues en su primera venida hubo señales tanto en el cielo como en la tierra; y tanto Él como los apóstoles nos dicen que habrán señales previas a Su segunda venida. Así que, podemos concluir que "no vendrá con advertencia" para los que andan en tinieblas, fuera de la luz de la Palabra profética de Dios, a quienes la venida del Señor los tomará "como ladrón en la noche"; pero no así a los hijos de la luz, para nosotros habrá señales y contaremos con la guía de la Palabra y del Espíritu de Dios (Mt. 24:42-44; 1Tes. 5:2-4; 2Pe. 3:10; Ap. 3:3, 16:5).

2. Que el reino está presente donde está el Señor Jesucristo. En el relato Él les dijo "ni dirán: “Helo aquí”, o “Helo allí”, porque el reino de Dios está entre vosotros." (17:21). En nuestros días, el reino de Dios está presente entre nosotros, porque el Señor envió a Su Espíritu Santo para que esté con nosotros todos los días hasta el fin; así que, si Él está en nosotros, también está entre nosotros, lo que significa que Su reino está presente aquí y ahora y no tenemos que solamente esperar por Su venida, pues ya podemos disfrutar de Su presencia, gloria y bendición aquí y ahora. Claro, eso no quita nuestra fe en la esperanza gloriosa, cuando el Señor venga a establecer definitivamente Su reino de justicia y paz para todas las naciones y toda la creación.

3. Que la venida del Hijo del hombre será rápida y repentina. Él la describió bien claro: "porque como el relámpago que al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro, así también será el Hijo del hombre en su día" (17:24). Pablo diría "como un abrir y cerrar de ojos" (1Cor. 15:51-52).

4. Que previo a Su venida habrá persecución y tiempos difíciles para el Cuerpo de Cristo, la Iglesia (17:25-30). Y digo el Cuerpo de Cristo, porque Él fue el primero que padeció y sufrió el rechazo de su generación, luego nosotros, Sus seguidores, miembros de Su Cuerpo, nos toca una suerte similar: seremos perseguidos, rechazados y aún ejecutados por mantener firme nuestra fe, la verdad y la justicia del reino de Dios (Jn. 13:15-17; 15:19-20; 16:1-3; Mt. 5:8-12; Lc. 21:11-13).

5. Que previo a Su venida también habrá cierto proceso de "selección" para ser llevados a "donde estuviere el cuerpo" (17:31-37). Este pasaje no es muy claro, y no voy a detenerme mucho en él ahora. Pero el Maestro describe un tiempo de tanta angustia y tribulación, que requerirá de nosotros decisiones y acciones rápidas: "Todo el que procure salvar su vida, la perderá; y todo el que la pierda, la salvará" (17:33). Baste decir, que a mi parecer (y lamentablemente no puedeo extenderme para explicar el por qué), estos versículos describen los momentos previos al Rapto o al Día de la venida del Señor, que en mi opinión acontecerán el mismo día. Ese día cuando Cristo venga en gloria nosotros seremos transformados, nos reuniremos con Él y luego descenderemos junto con Él para juzgar a los reyes y naciones de la tierra y para establecer Su reino eterno de justicia y paz (Ap. 19:11-21).

En este contexto apocalíptico y escatológico es que el Maestro (y Lucas así lo recoge) comparte la parábola de la viuda ante el juez injusto, para ilustrar y enseñar la necesidad de orar siempre y no desmayar durante los tiempos del fin, cuando se aproxima la venida del Señor. Porque, como el Maestro viene enseñando e ilustrando en los versículos previos,que los días del tiempo del fin serán días de mucha tribulación, de inmoralidad, libertinaje e injusticia, pero Él espera que Sus seguidores, al igual que esa viuda, se mantengan orando constantemente y luchando sin desmayar para que haya justicia en la tierra hasta el final. Porque nosotros, como el Señor nos enseñó, somos la luz y la sal de la tierra (Mt. 5:13-16). Y esta verdad quedó claramente comprobada e ilustrada con el episodio de Lot y su familia saliendo de Sodoma y Gomorra; pues, cuando iban saliendo la esposa volteó su rostro para ver la destrucción de la ciudad y se convirtió ¡en una estatua de SAL! (Gén. 19:24-26). El Dios de Abraham tuvo que remover a esta familia, que estaba bajo el pacto y la bendición, para poder juzgar y destruir la iniquidad y maldad de estas dos ciudades. Así también, nosotros seremos trasladados a la presencia del Señor antes que Él desate Sus juicios sobre toda la tierra.

También me llama poderosamente la atención cómo el Maestro ilustra "la necesidad de orar siempre y no desmayar" con una viuda que persistentemente iba y se presentaba ante un juez injusto, para exigir y reclamar que se le hiciera justicia; porque la conducta de fe y oración activa de esta viuda dista mucho de la conducta escapista, conformista y espiritualista de muchos evangélicos de hoy, que pretenden enfrentar las situaciones de injusticia y maldad de nuestros días "solamente orando", sin hacer nada, quedándose encerrados en las cuatro paredes de sus habitaciones, casas o templos, indiferentes y negligentes ante las terribles circunstancias que les rodean. Jesús ilustra "la necesidad de orar siempre y no desmayar" con el ejemplo de una viuda que con fe, constancia y perseverancia enfrentaba su situación de injusticia CON ACCIONES y no meramente con oraciones huecas y vacias, carentes de ninguna decisión y acción pro-activa. Esta valiente y persistente viuda "venía al juez injusto", es decir actuaba, se movía, como dicen algunos "le puso manos y pies a sus oraciones".

Si conectamos la enseñanza que Lucas dice que el Maestro quiere darnos sobre "la necesidad de orar siempre y no desmayar" en los tiempos del fin, entonces pudiéramos decir que el Señor espera que Sus discípulos desplieguen una fe en acción, que oren pero de manera activa y pro-activa ante la inmoralidad, la corrupción y la injusticia que cada vez serán peores, en la medida que nos acerquemos a Su venida. Que aunque tengamos que enfrentarnos a magistrados y gobernadores injustos, debemos orar y actuar con persistencia y constancia para que prevalezca la justicia, y esto deberemos hacerlo hasta el final, cuando seamos removidos de la tierra y entonces venga el juicio final sobre los reyes y naciones de la tierra.

Según el ejemplo que el Maestro nos da sobre "la necesidad de orar siempre y no desmayar" en la parábola de esta viuda, podemos aprender que:

1. Ella (evidentemente podemos inferir), oraba primero a Dios. O sea, exponía primero su causa al Juez del universo. Así que, lo primero que SIEMPRE hay que hacer es orar ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo.

2. Ella venía ante el juez, o sea se movilizaba, iba ante la situación para enfrentarla y resolverla. No se quedaba metida en su cuarto, en su casa ni en el templo "orando"... O sea, a la oración hay que ponerle acción (v. 3).

3. Ella denunciaba la injusticia, expresaba y declaraba pública y abiertamente, la situación injusta que estaba padeciendo. O sea, a nuestra oración contra la justicia le puede acompañar la denuncia pública de esa injusticia (v. 3). ¡Y con ello no nos estamos rebelando ante las autoridades y magistrados! Pues nuestra causa es justa.

4. Ella con su conducta persistente, su constante oración, movilización y denuncia ante el juez injusto y ante la injusticia, logró que este juez le hiciera justicia (v. 5). Y el Maestro nos exhorta a prestarle atención a la declaración del juez injusto. Y a meditar en el corazón de nuestro Padre celestial: "¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles? Os digo que pronto les hará justicia." (v. 7-8a). Dios no es como ese juez o gobernante injusto, Él ama a Sus hijos y les responderá pronto, en su tiempo y de acuerdo a Su voluntad.

Por eso, el Maestro lanza esa pregunta escatológica que resuena por las edades: "Pero cuando venga el Hijo del hombre, ¿hallará fe en la tierra?" (18:8). ¡Y yo creo que sí la hallará! Yo creo que el Maestro nos está diciendo que cuando Él venga por segunda vez encontrará a un grupo de Sus discípulos orando siempre y no desmayando, aún en medio de una sociedad injusta, en medio de una generación maligna y perversa, porque Él nos ha dado de Su gracia y Espíritu para perseverar y vencer, y así poder obtener el galardón (Ap. 2:2, 3, 19; Mt. 10:22; 24:13; 25:1-13; Mr. 13:13). Y Él es fiel para completar la buena obra que comenzó en nosotros hasta el día de Jesucristo (Fil. 1:6).

PARÁBOLA DEL FARISEO Y EL PUBLICANO
Pero para vencer, para perseverar hasta el fin, debemos poner nuestra confianza y fe solo en nuestro Redentor y Salvador, en nuestro Señor Jesucristo. Y creo que eso es lo que el Maestro quiso ilustrar con la segunda parábola en esta conversación sobre la venida del reino de Dios (Lc. 18:9-14). En esta parábola Él compara la conducta religiosa de un fariseo y la de un publicano (o recolector de impuestos), en nuestro contexto actual pudiera ser un empleado público del SENIAT.

El Maestro nos enseña a través de esta otra parábola que, para poder vencer la injusticia de los tiempos del fin, previos a Su segunda venida, necesitamos abandonar el inútil intento de alcanzar nuestra propia justicia religiosa, y más bien debemos abrazar la justicia y la misericordia que Dios nos da o nos ofrece a través de Su Hijo, nuestro Señor Jesucristo. Él nos enseña que quienes alcanzarán la justicia del reino serán aquellos que reconozcan rápidamente su pobreza y necesidad espiritual en un genuino acto de arrepentimiento y conversión al Dios vivo; mientras que aquellos "piadosos", que creen que por sus conductas y prácticas religiosas ya tienen el reino y el cielo ganado, sufrirán una gran decepción y pérdida el día de la venida del Señor, quien viene a juzgar a todos los hombres, a los reyes y a las naciones.

Así que, la justicia en tiempos del fin será aquella que estará fundamentada en una fe Cristo-céntrica, dependiente de Cristo y solo de la gracia de Cristo manifestada por nuestra fe en Su obra en la cruz y en la victoria de Su resurrección; estará basada en una oración constante, persistente, activa y desafiante ante toda especie de mal e injusticia que haya en nuestra sociedad o en las naciones; y manifestará una actitud humilde ante Dios y ante los poderosos de la tierra, sean estos magistrados o gobernantes. "Porque cualquiera que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido." (Lc. 18:14)

¡Que el Señor nos encuentre así el día de Su venida, con fe, esfuerzo, constancia y valor hasta el final!


ARTÍCULOS RELACIONADOS:

COPYRIGHT. Permisos: Se le permite y anima a reproducir y distribuir este material en cualquier formato con tal que no alteren el contenido en forma alguna y que no cobren más allá del costo de reproducción. Para publicación web, se prefiere un enlace a este documento en nuestro sitio web. Cualquier excepción a lo anterior debe ser aprobada por nuestro ministerio.

Por favor, incluya la siguiente declaración en las copias distribuidas: Por [Nombre del autor] © [Fecha] Comunidad cristiana Hay paz con Dios. Sitio web: http://haypazcondios.blogspot.com/

LA LIBERTAD Y JUSTICIA DE DIOS

LA LIBERTAD Y LA JUSTICIA DE DIOS EN LA ELECCIÓN INCONDICIONAL
Por John Piper | Escritura: Romanos 9:14–18 | 

Tópico: Historia de la Redención
Serie: Romanos: La Carta más Grandiosa Jamás Escrita

INTRODUCCIÓN

Romanos 9:14–18
"¿Qué diremos entonces? ¿Que hay injusticia en Dios? ¡De ningún modo! 15 Porque El dice a Moisés: "Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y tendré compasión del que yo tenga compasión." 16 Así que no depende del que quiere ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. 17 Porque la Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para demostrar mi poder en ti, y para que mi nombre sea proclamado por toda la tierra. 18 Así que del que quiere tiene misericordia, y al que quiere endurece".
 

La doctrina de la elección incondicional de Dios es tan diferente de la doctrina con que la mayoría de ustedes crecieron, que no solo les costará trabajo creer que está en la Biblia, sino que también les será difícil aceptar que sea una buena noticia. Así que estoy nadando contra una corriente doblemente difícil en este mensaje de Romanos 9. Por un lado, creo que ésta es exactamente la doctrina que enseña Romanos 9, y por otro, creo que esta doctrina es una buena noticia. Así que me esforzaré para mostrarles dos verdades, que esta doctrina está en el texto y que es una buena noticia. Ese es mi trabajo en estos días. Es humanamente imposible, pero con Dios, todo es posible. Así que Señor, por favor, ayúdame.

El objetivo principal del mensaje en esta mañana es demostrar que Dios es justo y recto en su elección incondicional.

La estructura del mensaje es más o menos así:

Primero, preguntaremos de dónde viene esta objeción que aparece en el versículo 14. ¿Por qué alguien preguntó acerca de la justicia o la rectitud de Dios?

Segundo, daré tres razones por las cuales la doctrina de la elección incondicional de Dios es una buena noticia.

Tercero, veremos cómo Pablo reafirma esta doctrina en el versículo 16: “no depende del que quiere ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia”.

Cuarto, trataremos de entender el argumento de Pablo en el versículo 15 con respecto a la justicia de Dios en la elección incondicional.

¿De Dónde Viene Esta Objeción Que Aparece en el Versículo 14?

Primero, Pablo pregunta en el versículo 14: “¿Qué diremos entonces? ¿Qué hay injusticia en Dios?” Y responde: “¡De ningún modo!”¿De dónde proviene la objeción que aparece en Romanos 9:14? Pablo conocía la clase de objeciones que típicamente se levantaban en contra de sus enseñanzas. Él había estado enseñando durante años en las sinagogas, en iglesias, y en mercados. Sabía con que tenía que lidiar. Así que hace las preguntas que las personas acostumbraban a hacer, y las debate.

¿Qué dijo Pablo para preguntar si Dios era injusto? Lo principal que dijo es que Dios escogió a Isaac y no a Ismael, y a Jacob en lugar de a Esaú, desde antes que nacieran o hubieran hecho bien o mal alguno. Ese era el mensaje de los versículos 7-13. Recuerden los versículos 11-13: “(porque aún cuando los mellizos no habían nacido, y no habían hecho nada, ni bueno ni malo, para que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera, no por las obras, sino por aquel que llama) 12 se le dijo a ella: El mayor servirá al menor. 13 Tal como está escrito: A Jacob amé, pero a Esaú aborrecí”. El mensaje es que el favor de Dios en la elección no está basado en lo que hacemos, o en lo que pensamos, o en lo que sentimos, o en lo que decidimos, sino solamente en Dios, quien llama.

Necesitamos afirmar (porque a menudo es negado) que Pablo está tratando en este capítulo el asunto de la elección de nuestro destino personal y eterno, está tratando con los gentiles y los judíos por separado, no solo con el pueblo judío en general y con los pueblos gentiles, está tratando con el destino eterno, no solo con roles históricos. El problema que enfrenta se pone de manifiesto en el versículo 3: muchos de sus parientes judíos están malditos y separados de Cristo. Así empieza la crisis —no empieza a partir del papel histórico de una nación, sino del destino eterno de los judíos que rechazaron el evangelio cuando Pablo predicaba de sinagoga en sinagoga.

Entonces la respuesta a nuestra primera pregunta es que la objeción en el versículo 14 surge de la enseñanza de Pablo acerca de la elección incondicional, que Dios por su gracia elige a quien quiere antes de que nazca o haya hecho bien o mal alguno. El hecho de que seamos elegidos para vida eterna no depende de lo que decidamos o de lo que hagamos. El hecho de que seamos escogidos depende solo de Dios. ¿Quiénes creerán en Cristo y se salvarán y quiénes rechazarán a Cristo y se perderán? Esta decisión al final pertenece a Dios.

Y así algunos de los que escuchaban a Pablo objetaban y decían: «Dios es injusto (no está siendo justo) al hacer que su elección no se base para nada en nosotros. Es una injusticia de Dios escoger a quien el quiera, para que crea y se salve, o para que se rebele y se pierda». Esta es la objeción que Pablo levanta en el versículo 14: «¿Hay injusticia en Dios? ¿Está siendo Dios injusto?» Pablo responde: «De ningún modo». No hay injusticia alguna en Dios cuando incondicionalmente elige a quien quiere.

Tres Razones Que Convierten la Doctrina de la Elección Incondicional En Una Buena Noticia

Ahora, antes de que veamos la reafirmación que hace Pablo a esta doctrina en el versículo 16, y sus argumentos para la misma en el versículo 15, quiero darles tres razones que convierten a esta doctrina de la elección incondicional en una buena noticia.

Es una buena noticia porque significa que cuando le supliquemos a un incrédulo que crea en el evangelio, por mucha maldad que haya en él, no nos puede responder: «No puedo ser elegido; soy muy malo. He cometido muchos pecados». La elección de Dios no está basada en cuánto pecamos o en cuánto no pecamos. No está basada en algo de lo que hagamos, pensemos, sintamos, o decidamos. Por tanto, la respuesta apropiada a esta desesperación es: « ¿Quién se cree usted que es para igualar su pecado a la soberanía de Dios? ¿Quién se cree usted que es para revolcarse en su desesperación, y pensar que su pecaminosa voluntad puede llegar a ser soberana en el universo, como si usted (teniendo en cuenta la magnitud de su pecado), pudiera decidir quien puede ser elegido y quien no,?» ¡NO! Usted no tiene derecho y no tiene poder para auto declararse fuera del alcance de la elección de Dios. Él y solo él decide quien es elegido. Y NO lo decide basándose en nuestro pecado o en nuestra justicia, sino basándose solamente en Su inescrutable voluntad. Usted con su pecado no puede jugar a ser Dios. Su pecado no demuestra que no será elegido. Por tanto, arrepiéntase, e invoque el nombre del Señor por medio de Cristo Jesús quien murió por los pecadores. Porque él ha dicho: “Todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo”. Para el alma desesperada que siente que ha pecado tanto y que no tiene posibilidad de ser elegida, la elección incondicional es una buena noticia.

La doctrina de la elección incondicional es una buena noticia porque preserva la alabanza a la gloriosa gracia de Dios en cada acápite de nuestra salvación. No ha habido, no hay, y nunca habrá, una situación en la que seamos la causa decisiva de nuestra salvación. Dios nos ha elegido libremente para que no podamos gloriarnos en nosotros mismos, sino El. Esta es una buena noticia porque fuimos hechos para hallar el más grande gozo en la alabanza, no para ser alabados. Probablemente la corrupción más profunda que todos hemos heredado desde la Caída (y que obviamente ha prevalecido durante los últimos 50 años), es que creemos y sentimos que la felicidad y la vitalidad provienen de la alabanza que recibimos, en vez de venir de alabanza a Dios. Pensamos que el bienestar espiritual proviene de la importancia que se nos dé, en lugar de pensar que proviene de la liberación de la necesidad de sentirnos importantes, para de esta forma disfrutar alabando a Dios por siempre. Es para eso que fuimos creados, y es precisamente alabando a Dios donde se encuentran los placeres más grandes, profundos, y duraderos —no en la importancia que se nos dé, sino en olvidarnos de nosotros mismos para sentir el gozo de alabar la gloria de Dios, la cual, en esencia, consiste en su gracia libre y soberana. La elección incondicional está diseñada para ese gran y feliz propósito. Por lo tanto es una buena noticia.

La doctrina de la elección incondicional de Dios es una buena noticia porque cuando usted ve que es amado, perdonado, justificado, aceptado por Dios mediante la gracia que hay en la fe, esta doctrina de la elección le asegura que las raíces de su salvación, las raíces del compromiso omnipotente de Dios para salvarle, no son superficiales, sino que están bien arraigadas en las profundidades de los designios de la eternidad. Es una buena noticia saber que las raíces de nuestra salvación crecen por siempre dentro de la gracia eterna, y nunca llegan a un punto donde sean casuales, frágiles, y dependientes de nuestra fe anterior o de nuestras buenas obras.

Hay otras razones para sentir que la doctrina de la elección incondicional es una buena noticia, pero solo tenemos tiempo para estas en esta mañana.

Entonces, ¿Pablo Reafirma la Doctrina de la Elección Incondicional en el Versículo 16?

Tercera, note como Pablo reafirma esta doctrina en el versículo 16: “Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia”. ¿Qué es lo que no depende del que quiere?” Este es el asunto con que Pablo está lidiando desde los versículos 1-13. Quizás la respuesta mas corta, directamente desde el texto, estaría en el versículo 11: “el propósito de Dios conforme a su elección”. El propósito de la elección de Dios no depende de la voluntad humana ni del esfuerzo humano.

Literalmente las palabras son: “no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia”. El objetivo es subrayar la incondicionalidad de la elección de Dios. Y la perfección de la incondicionalidad es acentuada por una palabra que expresa deseo y una palabra que expresa acción: “el que quiere” y “el que corre”.

Esto es importante porque aborda el mismo dilema que muchas personas encuentran tan controversial: la voluntad humana. Pienso que Pablo manifiesta, tan claramente como quisiéramos, que la voluntad humana no es la condición decisiva de la elección, Dios lo es. Dios y solo Dios. Dios elige a su propio pueblo desde antes de que hayamos deseado algo como la fe, o hayamos hecho algo como amar. Ese es el objetivo del versículo 16, reafirmar lo que Pablo ya había enseñado en los versículos 11-14.

El Argumento de Pablo en el Versículo 15 Para la Justicia de Dios en la Elección Incondicional

Ahora, finalmente, ¿cuál es el argumento de Pablo en el versículo 15 para la justicia de Dios en la elección incondicional? Pablo había dicho: «No, no hay injusticia alguna en Dios». Ese es el objetivo del versículo 14. Luego el versículo 15 comienza con la palabra clave “porque” para mostrar que está dando una razón, o una base, o un argumento de lo que acababa de decir: “Porque El [Dios] dice a Moisés: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y tendré compasión del que yo tenga compasión”.

Ahora bien, este es un argumento muy confuso para la justicia de Dios en la elección incondicional. Pablo dice: «No, Dios no es injusto al tener misericordia de las personas sin tener en cuenta su voluntad o sus obras, porque Dios le dijo a Moisés: “Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y tendré compasión del que yo tenga compasión”. Más bien suena como una reafirmación de la elección incondicional, y no como un argumento de que la incondicionalidad sea justa.

En este punto del capítulo decidí, por allá por el año 1979, tomar un año sabático de descanso sin impartir clases en la Bethel College, y dedicar nueve meses a escudriñar el argumento de Pablo. Así que estuve desde Mayo hasta Enero estudiando el argumento de Pablo. Ya anteriormente les he dicho el resultado: Escribí un libro titulado La Justificación de Dios (el cual para mí, es uno de los libros más institucionales que he escrito jamás), y dejé de enseñar para venir a Betlhehem. Podrían decir que ese fue el efecto de la palabra “porque” al comienzo del versículo 15. No hay injusticia alguna en Dios: “Porque El dice a Moisés: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y tendré compasión del que yo tenga compasión”.

Hay dos pistas para entender este argumento. Hoy les daré una introducción básica a estas pistas, y después regresaré a ellas dentro de tres semanas cuando retomemos el resto de este párrafo. La primera es el contexto de esta cita en el Antiguo Testamento, de Éxodo 33:19; y la segunda es la manera en que Pablo interpreta la justicia de Dios. Analicemos una a la vez para ver si podemos seguir el argumento de Pablo, y ver como el versículo 15 es una defensa de la justicia de Dios en la elección incondicional.

El Contexto de la Cita en Éxodo 33:19

Consideren esta cita en Éxodo 33:19. Moisés está hablando con Dios y está buscando la promesa de Dios para llegar a la tierra prometida con su pueblo. Entonces, en el versículo 18 pide ver la gloria de Dios, y esto conlleva a la declaración que Pablo cita en Romanos 9:15 de Éxodo 33:18-19: “Entonces Moisés dijo: Te ruego que me muestres tu gloria. 19 Y El respondió: Yo haré pasar toda mi bondad delante de ti, y proclamaré el nombre del Señor delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y tendré compasión de quien tendré compasión”.

Moisés pide ver la gloria de Dios. Dios lo complace diciendo: Aquí está mi benevolencia, mi nombre. Y a su nombre el adhiere esta oración: “tendré misericordia del que tendré misericordia, y tendré compasión de quien tendré compasión”. En otras palabras, pienso que Dios le está diciendo a Moisés, y a nosotros: «Mi gloria está expresada en mi nombre, Yahweh (el Señor), y mi nombre está expresado en mi libertad para tener misericordia de quien tenga misericordia. Este soy yo. Este es mi nombre. Esta es mi gloria. Mi esencia como Dios consiste esencialmente en estar libre de cualquier restricción que no sea originada por mi propia voluntad. Esta es la esencia de lo que significa ser Dios. Este es mi nombre, mi gloria».

Una confirmación es que en el capítulo 3 de Éxodo Moisés le pregunta a Dios cuál es su nombre para decirle a los israelitas quien lo envió y Dios le responde en el versículo 14: “YO SOY EL QUE SOY. Y añadió: Así dirás a los hijos de Israel: “YO SOY me ha enviado a vosotros.”

En otras palabra, aquí Dios define su nombre como “Yo soy el que Soy”. Y en Éxodo 33:19 Dios define su nombre como “Tendré misericordia del que tendré misericordia”. La estructura es la misma, y el significado simplemente está expandido. El nombre de Dios, la esencia de su gloria, es que él ES absolutamente libre, sin que nada lo cause o lo impida a no ser Él mismo. Él es quien es. Y, ampliando esa afirmación del capítulo 33, Dios dice que su nombre, su esencia es: “Tendré misericordia del que tendré misericordia” —o sea, soy absolutamente autoexistente y autodeterminante. Existo libremente, sin que ningún otro me origine o controle. Y ejerzo libremente mi misericordia. En el fondo las decisiones relativas a cómo ejercer mi misericordia no están condicionadas por una causa, o control, o impedimento que esté fuera de mi propia voluntad. Eso es lo que significa ser Dios, Yahweh. Ese es mi nombre y la esencia de mi gloria.

El Significado de la Justicia de Dios

El contexto de la cita de Éxodo 33:19 es la primera pista para entender el argumento de Romanos 9:15. Ahora bien, la segunda pista está en el significado de la justicia de Dios. ¿A que se refiere Pablo con justicia cuando dice: “No hay injusticia en Dios”. Si tuviera tiempo me gustaría desarrollar un estudio exhaustivo del Antiguo Testamento, y del uso que Pablo le da a “la justicia de Dios”, para mostrarles de donde tomé la respuesta a esta pregunta. Pero solo tengo tiempo para darles mi conclusión y para decir que en tres semanas regreso con argumentos que la apoyen.

La justicia de Dios es esencialmente su firme compromiso con su propio nombre y con su propia gloria. Dios es justo a tal grado que defiende y refleja el honor de su nombre. Él es justo cuando valora más lo que es más valioso, y lo que es más valioso es su propia gloria. Por tanto la justicia de Dios, su justicia, consiste fundamentalmente en hacer lo que es coherente con la estimación y demostración de su nombre, su gloria. Dios sería injusto si no defendiera y reflejara su gloria como infinitamente valiosa.

Ahora ya tienen las dos pistas necesarias para comprender el argumento de Romanos 9:15. Pablo está afirmando que no hay injusticia en Dios cuando elige incondicionalmente. ¿Por qué? Usando nuestras dos pistas, la respuesta es: «Porque el nombre de Dios, la esencia de su gloria, consiste en su absoluta libertad para tener misericordia de quien él tendrá misericordia. Así es Él. Y su justicia es su firme compromiso a siempre defender y reflejar esta gloria. Por tanto, él tiene que defender y reflejar su libertad, si va a ser justo.

Permítanme decirlo una vez más: Si la justicia de Dios consiste en su firme compromiso de defender su nombre y su gloria, y si su nombre y su gloria consisten en su absoluta libertad para mostrar misericordia, entonces para ser justo debe elegir a los beneficiarios de su selectiva misericordia, antes de que hayan nacido o hecho bien o mal alguno.

Por tanto la doctrina de la elección incondicional permanece y Dios es justo en ella.

CONCLUSIÓN
Y concluyo recordándoles cuán buena es esta noticia:

Ningún pecado que usted haya cometido jamás puede impedir que usted sea uno de los elegidos de Dios. Dios fue, es, y siempre será libre. Y su registro anterior de pecados no fue, ni es obstáculo para que usted sea elegido: Invoque el nombre del Señor Jesús y será salvo. Permita que todas las alabanzas, para salvación suya, vayan a él y no a usted. Y cuando encuentre su descanso en Cristo por medio de la fe, gloríese en esto: «Las raíces de su seguridad crecen por siempre, hacia la eterna gracia de Dios». Amén.

Fuente:
Desiring God


ARTÍCULOS RELACIONADOS:
La elección y el propósito de Dios
La absoluta soberanía de Dios
Todo ayuda para bien I


LA ELECCIÓN Y EL PROPÓSITO DE DIOS

La Elección incondicional y el invencible Propósito de Dios
Por John Piper | Tópico: Predestinación
Serie: Romanos: La Carta más Grandiosa Jamás Escrita
Traducción por Desiring God


INTRODUCCIÓN
Romanos 9:6–13
Pero no es que la palabra de Dios haya fallado. Porque no todos los descendientes de Israel son Israel; 7 ni son todos hijos por ser descendientes de Abraham, sino que por Isaac será llamada tu descendencia.8 Esto es, no son los hijos de la carne los que son hijos de Dios, sino que los hijos de la promesa son considerados como descendientes.  9 Porque esta es una palabra de promesa: Por este tiempo volveré, y Sara tendrá un hijo.  10 Y no sólo esto, sino que también Rebeca, cuando concibió mellizos de uno, nuestro padre Isaac 11 (porque aún cuando los mellizos no habían nacido, y no habían hecho nada, ni bueno ni malo, para que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera, no por las obras, sino por aquel que llama), 12 se le dijo a ella: "El mayor servirá al menor".  13 Tal como está escrito: "A Jacob amé, pero a Esaú aborrecí”.

Nuestro propósito de hoy es limitado y enorme. Nos enfocaremos solo en los versículos 11 y 12: (porque aún cuando los mellizos no habían nacido, y no habían hecho nada, ni bueno ni malo, para que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera, no por las obras, sino por aquel que llama,12 se le dijo a ella: El mayor servirá al menor”). Nuestro objetivo es simplemente entender y aplicar a nuestras vidas, cuál fue el motivo, según Pablo, por el que a Rebeca se le dice desde antes que Jacob y Esaú hubieran nacido o hecho bien o mal alguno que “El mayor servirá al menor”.

¿Por qué obró Dios así? Una parte de la respuesta está en el versículo 11: “...para que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera, no por las obras, sino por aquel que llama”. Esa es la razón por la que se anuncia la elección de Jacob dese antes de que él naciera: “Para que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera, no por las obras, sino por aquel que llama”. Eso es lo que queremos entender.

Los exhorto a que sientan el peso de esta oración. Cuando Dios nos explica por qué obra en algo tan eternamente esencial como la elección incondicional, nos está dando información acerca de la naturaleza de la postrera realidad —específicamente de su realidad— esto es más fundamental y más importante que todos los demás conocimientos humanos. No hay nada más grandioso que conocer acerca de Dios que comprender las razones por las que obra sus más esenciales hechos. Y aquí está una de estas oraciones más sólidas. ¿Por qué, haces Señor esta gran obra que es la elección incondicional? Respuesta: «Para que mí propósito conforme a mí elección permaneciera, no por las obras, sino por mí que soy quien llama».

Mi bosquejo sería el siguiente: Primero examinaríamos la frase “Para que el propósito de Dios conforme a su elección” y veríamos qué significa. Segundo analizaríamos la frase “no por las obras” y veríamos qué aporta al propósito de Dios. Tercero examinaríamos la frase, “por aquel que llama”.
“El Propósito de Dios Conforme a la Elección”

Primero, veamos qué significa la frase “el propósito de Dios conforme a su elección”. Literalmente, en el original, la construcción de la oración es “el propósito conforme a la elección”. “Conforme a la elección” está definiendo al propósito. ¿Qué propósito? “El propósito conforme a la elección”. En Romanos 11:21 ocurre la misma construcción gramatical en la frase, “las ramas según la naturaleza” Algunas versiones en español traducen “las ramas naturales”. Convierten “según la naturaleza” en un adjetivo. Esto es correcto en el español y expresa correctamente el significado. Así que aquí, en Romanos 9:11 pudiéramos hacerlo así: “El propósito conforme a la elección” sería “el propósito de la elección”.

En otras palabras, el propósito de Dios está, por lo menos en parte, definido por la elección. El propósito de Dios que no sería lo que es, si no hubiera elección. El propósito consiste ampliamente en la elección. Pero, ¿qué es? ¿Cómo podemos definir el propósito de Dios conforme a la elección —el propósito del la elección de Dios?

Veamos tres textos paralelos en los escritos de Pablo donde él utilizó la palabra “propósito”, y regresemos luego hasta el versículo 11.

Romanos 8:28
Vea primero Romanos 8:28, “Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a su propósito”. Aquí Pablo dice que Dios llama a las personas hacia él, pero que detrás de este llamado hay algo, o sea, su propósito, guiando a aquellos a los que llama. Nosotros somos llamados “conforme a su propósito”. De modo que el propósito de Dios tiene que ver con guiarnos hacia su obra salvadora, en este caso, su llamado.

2da a Timoteo 1:9
Segundo, veamos 2 Timoteo 1:9. Aquí de nuevo Pablo relaciona el llamado que Dios hace a su pueblo con el propósito que tiene, “quien nos ha salvado y nos ha llamado con un llamamiento santo, no según nuestras obras, sino según su propósito y según la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús desde la eternidad”. Aquí vemos cuatro verdades:
Una, el propósito de Dios es eterno— dice “por los siglos de los siglos”. Ni se origina ni responde a nada. Es eterno.
Dos, el propósito de Dios está relacionado con Cristo por toda la eternidad. Cristo no es un pensamiento posterior.  El propósito de Dios era para Cristo y por Cristo desde toda la eternidad.
Tres, el propósito de Dios está ligado a la gracia. “según su propósito y según la gracia”. Es un propósito de gracia. Es un propósito para ejercitar la gracia.
Cuatro, el propósito de Dios elimina las obras como la base del llamado de salvación: “quien nos ha salvado y nos ha llamado con un llamamiento santo, no según nuestras obras, sino según su propósito”. Su propósito es la base de su llamado, no nuestras obras.

Efesios 1:4-6,11
El tercer texto paralelo está en Efesios 1, primero en el versículo 11 y después en los versículos 4-6. Efesios 1:11 dice, “también hemos obtenido herencia, habiendo sido predestinados según el propósito de aquel que obra todas las cosas conforme al consejo de su voluntad”. Note dos verdades:
Primera, no solo nuestro llamamiento sino también nuestra predestinación es “según el propósito”. Así que el propósito de Dios determina su predestinación.
Segunda, Pablo dice que es un propósito libre y soberano, no gobernado por nada a no ser por Dios: “según el propósito de aquel que obra todas las cosas conforme al consejo de su voluntad”. ¿Para qué decir que Dios “obra todas las cosas conforme al consejo de su voluntad”? Porque Dios lo gobierna todo, y definitivamente él no basa su autoridad en nada de los hombres o de la naturaleza, sino solo en sí mismo. “obra todas las cosas conforme al consejo de su voluntad”. Definitivamente, no somos agentes decisivos a la hora de cambiar la voluntad de Dios; solo Dios es decisivo.

El próximo versículo (12) se acerca muy bien a definir el propósito de Dios. Es una continuación del versículo 11 y nos dice cuál es el propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, o sea, “a fin de que nosotros, que fuimos los primeros en esperar en Cristo, seamos para alabanza de su gloria”. En otras palabras, él hace todo para este fin: que “seamos para alabanza de su gloria”. Aquí su propósito es la alabanza de su gloria.

Este principio se hace aún más evidente en los versículos de 4-6. Aquí continúan las afirmaciones acerca propósito de Dios hasta su más alto nivel en el versículo 6: “según nos escogió en El antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de Él. En amor 5 nos predestinó para adopción como hijos para sí mediante Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad, 6 para alabanza de la gloria de su gracia que gratuitamente ha impartido sobre nosotros en el Amado”. Aquí está nuevamente. El propósito de Dios es provocar la alabanza de la gloria de su gracia. Toda elección, toda predestinación, todo llamado, y toda la redención, es conforme a este propósito —para la alabanza de la gloria de su gracia.

"Dios no nos elige porque creeremos.  Él nos elige para que creamos."

¿Cuál es el “propósito” de Dios?

Volvamos ahora a Romanos 9:11. Allí Dios elige incondicionalmente a Jacob por encima de Esaú “para que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera”. A partir de todo lo que hemos visto hasta aquí, incluyendo el contexto de este párrafo, yo definiría el propósito de Dios así:

El propósito de Dios es darse a conocer, y ser disfrutado, y ser alabado (o si lo prefiere parafraseado: para ser visto, disfrutado, y cantado) como el ser infinitamente glorioso que es en su libre y soberana gracia.

Este es el propósito que gobierna todas las obras de Dios. Él elige, predestina, llama, redime, justifica, santifica, y glorifica para este fin —para su propósito: ser visto, disfrutado, y cantado como el ser infinitamente glorioso que es en su libre y soberana gracia.
Por “infinitamente glorioso” me refiero a perfectamente hermoso e inmensurablemente grandioso.
Por “libre” me refiero a la razón definitiva por la que todos los eventos del universo se basan en Dios y no en otro. La influencia decisiva de todo lo que ocurre en el mundo es la de Dios. Él hace todas las cosas, no solo algunas, según el designio de su voluntad. Solamente él en todo el universo tiene la libertad de la autodeterminación definitiva.
Por “soberano” me refiero a que nada puede frustrar lo que a él le place hacer.

El propósito de Dios es ser conocido, y disfrutado, y cantado como el ser infinitamente glorioso que es en su libre y soberana gracia. Y su propósito es “conforme a su elección” —es un propósito selectivo— porque si Dios no eligiera incondicionalmente, entonces no sería libre, no sería soberano, y no sería glorioso.

No sería libre, porque entonces los hombres determinarían su propia elección, y no Dios. Él estaría atado (no libre) a conformarse a las determinaciones personales de los hombres.
No sería soberano, porque en lugar de hacer exitosamente lo que más le gusta hacer, sería frustrado una y otra vez por el hombre auto-determinado.
No sería glorioso, porque la absoluta libertad y soberanía de Dios son la esencia de la gloria de su gracia.
“No Por Las Obras”

Para mostrar ese último punto, Pablo hace una negación y una afirmación al final del versículo 11: “...para que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera, no por las obras, sino por aquel que llama”.

Veamos primero la negación. Dios elige a Jacob por encima de Esaú “no por las obras”. Lo que agrega algo importante a la primera parte del versículo 11 donde Pablo dice, “porque aún cuando los mellizos no habían nacido, y no habían hecho nada, ni bueno ni malo”. Esas palabras acentúan que Dios escogió a Jacob desde antes que naciera y antes que tuviera lugar la virtud o el vicio. Pero ahora Pablo va más lejos aún y nos dice que esta elección no fue “por las obras”. Aquí la intención no es declarar el momento, sino el fundamento. Dios no eligió a Jacob por las obras que ya había hecho. Ni por las que haría más tarde.

En otros términos, aquí Pablo está descartando con antelación las buenas obras que Jacob hará, y está descartando las malas obras que Esaú realizará. Y está diciendo: mi elección no se basa para nada en las obras: ni en las ya hechas, ni en las por hacer que ya se conocen de antemano, ni en las por hacer que no se conozcan. Mi elección es libre. Esa es mi gloria. Por lo tanto, mi propósito es conforme a esta clase de elección, porque mi propósito es para ser conocido, ser disfrutado, y ser alabado como el ser infinitamente glorioso que soy en mi libre y soberana gracia.

Considere por último la afirmación al final del versículo 11. ¿Por qué dice Pablo: “...para que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera, no por las obras, sino por aquel que llama”? Esto es impactante. Normalmente Pablo contrasta las obras con la fe. En el 9.32 dice: “Porque no iban tras ella por fe, sino como por obras”. En el versículo 3:28 él dice, "el hombre es justificado por la fe aparte de las obras de la ley”. En Gálatas 2:16 dice, “el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino mediante la fe”. Cuando oímos a Pablo decir, “No por las obras” esperamos que diga naturalmente: “sino por fe”.

“Sino Por Aquel Que Llama”

Pero eso no es lo que dice aquí. Él dice, “no por las obras, sino por aquel que llama”. ¿Por qué? Porque la fe es una condición para la justificación, pero no para la elección. La elección es incondicional. Pero la justificación es condicional. Antes de que podamos ser justificados tenemos que creer en Jesucristo. Pero antes de que podamos creer en Jesucristo debemos ser elegidos y llamados. Dios no nos elige porque creeremos. Él nos elige para que creamos.

Note cuidadosamente como lo dice Pablo, “para que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera [...] por aquel que llama”. Note que no dice: que su propósito permanece por su llamado. Dice, “por aquel que llama”. Un día Dios llamará a sus elegidos. Pero su elección no está basada en ese llamado. Está basada en sí mismo, y en su libre y soberana voluntad de llamar.

Entonces, para parafrasear ese versículo: «El propósito selectivo de Dios permanecerá no por algunas buenas obras previamente realizadas, ni por alguna fe precedente, sino simplemente por él —por Dios». La base decisiva de la elección de Dios es Dios. Esta es simplemente otra manera de decir: «Para que Dios sea Dios, tiene que ser libre y soberano». Esta es su gloria. Esto es lo que significa ser Dios.

"El propósito de Dios es ser conocido, y disfrutado, y cantado como el Ser infinitamente glorioso que es en su libre y soberana gracia."


CONCLUSIÓN
La Aplicación Para Nuestras Vidas

Hay mucho más que ver, tanto más que ver. Pero por ahora la aplicación para nuestras vidas es clara. Si el propósito de Dios —que mana de la misma esencia de lo que su existencia— es ser conocido, disfrutado, y alabado como el ser infinitamente glorioso que es en su libre y soberana gracia, entonces el significado de nuestra existencia es evidente. Existimos para conocer, disfrutar, alabar, y reflejar la gloria de la libre y soberana gracia de Dios. Existimos para ver, disfrutar, y cantar —y para difundir una pasión por— la gloria de la gracia de Dios.

Y por debajo de este significado para nuestras vidas está la sólida certeza de que éste propósito permanecerá. Y todos los que están en Cristo por fe, permanecerán en él. Dedíquese, por tanto, a este propósito mientras esté en vida. Todos los elegidos en Cristo prevalecen, el propósito de Dios permanece, no puede fallar.

Fuente:
Desiring God

ARTÍCULOS RELACIONADOS:
La libertad y la justicia de Dios en la elección incondicional
La absoluta soberanía de Dios
Todo ayuda para bien I






LA PALABRA DE DIOS PERMANECE III

La Palabra de Dios permanece Parte III: Cristo vino para confirmarla
Por John Piper | Escritura: Romanos 15:5–13 | 

Tópico: Historia de la Redención
Serie: Romanos: La Carta más Grandiosa Jamás Escrita


"Y que el Dios de la paciencia y del consuelo os conceda tener el mismo sentir los unos para con los otros conforme a Cristo Jesús, para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. Por tanto, aceptaos los unos a los otros, como también Cristo nos aceptó para gloria de Dios. Pues os digo que Cristo se hizo servidor de la circuncisión para demostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesas dadas a los padres, y para que los gentiles glorifiquen a Dios por su misericordia; como está escrito: Por tanto, te confesaré entre los gentiles, y a tu nombre cantaré. Y vuelve a decir: Regocijaos, gentiles, con su pueblo. Y de nuevo: Alabad al Señor todos los gentiles, y alábenle todos los pueblos. Y a su vez, Isaías dice: Retoñará la raíz de Isaí, el que se levanta a regir a los gentiles; los gentiles pondrán en El su esperanza. Y el Dios de la esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo" (Romanos 15:5-13).


La relación entre este mensaje de Romanos 15, y los mensajes anteriores sobre Romanos 9, es el enlace entre Romanos 9:6 y Romanos 15:8. Ambos versículos afirman que la Palabra de Dios no ha fallado, sino que permanece invencible. Romanos 9:6 dice: "no es que la palabra de Dios haya fallado” y Romanos 15:8 dice: "Cristo se hizo servidor de la circuncisión para [...] confirmar las promesas dadas a los padres". Las palabras de Dios -las promesas de Dios- no han fallado, permanecen confirmadas.

La diferencia entre estos dos textos es que el fundamento para la palabra infalible de Dios, en Romanos 9, es la verdad de la elección incondicional, y el fundamento para la palabra infalible de Dios, en Romanos 15, es la verdad de la obra redentora de Cristo como el servidor de Israel.

En Romanos 9:6, Pablo dice: "no es que la palabra de Dios haya fallado. Porque no todos los descendientes de Israel son Israel”. En otras palabras, dentro de Israel, hay un Israel electo, y estos serán salvos y la Palabra de Dios, la palabra de la promesa, permanecerá y nunca fallará en aquellos a quienes Él, soberanamente, planea salvar. Por otro lado, en Romanos 15:8, Pablo dice: "Pues os digo que Cristo se hizo servidor de la circuncisión [es decir, nació como Mesías judío para servir a Su pueblo] para demostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesas dadas a los padres". En otras palabras, la palabra de Dios permanece porque Cristo vino al mundo e hizo la obra que tenía que hacerse para salvar a los elegidos.

La elección y la obra salvadora de Jesucristo
Así que aquí hay un estandarte absolutamente crucial que necesita ser ondeado sobre la enseñanza de Romanos 9. Es el anuncio de la Navidad y el Viernes Santo y la Pascua. A saber: La doctrina de la elección incondicional de Dios nunca debe ser separada de la obra salvadora de Jesucristo. Subraye estas palabras cruciales de Efesios 1:4: "[Dios] nos escogió en El [en Jesucristo] antes de la fundación del mundo”. O subraye estas palabras en 2da a Timoteo 1:9: "[Dios] nos ha salvado y nos ha llamado con un llamamiento santo, no según nuestras obras, sino según su propósito y según la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús desde la eternidad”. O Efesios 3:11: "[Dios actuó] conforme al propósito eterno que llevó a cabo en Cristo Jesús nuestro Señor”.

Por tanto, desde antes de la fundación del mundo, Dios elige a Su pueblo en Cristo, en relación con Cristo y Su obra salvadora. Desde antes de los tiempos, Dios los destina para la gracia en Cristo. En Cristo, Él consuma su propósito selectivo eterno. Nunca debemos pensar en la preciosa y gloriosa verdad de la elección incondicional separada de Jesucristo y de su obra salvadora sobre la cruz. Dios eligió al pueblo para que fuera salvado por Cristo. La obra salvadora de Jesucristo no fue una idea tardía. La Navidad, el Viernes Santo, la Pascua, estaban en la mente de Dios al elegirnos en Él desde antes de la fundación del mundo.

Por tanto, las promesas de Dios permanecen invencibles, no solo porque Él es libre y soberano en su elección de a quién salvar (como enseña Romanos 9), también porque Él se encarga de salvarles realmente en la historia, mediante la llegada y muerte y resurrección de Su Hijo, Jesucristo (como enseña Romanos 15).

Por tanto hoy, como es el domingo anterior a la Navidad, enfoquémonos en Romanos 15:8-9, y preguntemos, ¿por qué es una buena noticia que Cristo haya venido a favor de la verdad de Dios? Leamos nuevamente estos tres versículos: "Pues os digo que Cristo se hizo servidor de la circuncisión para demostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesas dadas a los padres, y para que los gentiles glorifiquen a Dios por su misericordia".

Ahora, leámoslo más cuidadosamente y notemos la estructura de esta oración.
"Pues os digo que Cristo se hizo servidor de la circuncisión..." Esto significa que Él se convirtió en un judío para servir al pueblo judío. Recuerde lo que dijo en Marcos 10:45: "El Hijo del Hombre vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos", ése es el servicio en perspectiva, el servicio para morir en rescate por muchos.

Entonces Pablo hace la principal declaración sobre por qué Él vino. "Pues os digo que Cristo se hizo servidor de la circuncisión para demostrar la verdad de Dios..." Esa es la declaración principal: Cristo vino para servir (para dar Su vida como rescate) de manera que la verdad de Dios fuera establecida. Entonces vienen dos propósitos para esta obra de Cristo de vindicar a Dios:

Primero: "...para confirmar las promesas dadas a los padres".

Segundo (versículo 9a): "...y para que los gentiles glorifiquen a Dios por su misericordia".

Así que la declaración principal para explicar por qué Cristo se hizo un ser humano encarnado como judío, es que Él vino para servir a los hombres y para vindicar a Dios: Versículo 8: "Cristo se hizo servidor. . . para demostrar la verdad de Dios". O para ser más exactos: Cristo vino para servir al hombre mediante la vindicación de la verdad de Dios. No es como si Su servicio fuera una cosa, y Su demostración de la verdad de Dios fuera otra. Su vindicación de la verdad de Dios fue la forma en que Él sirvió al hombre.

¿Cómo es que la Navidad es una buena noticia?
Así que aquí hay una pregunta que quiero tratar de responder partiendo de este texto: ¿Por qué somos bien servidos por la vindicación de la verdad de Dios mediante Cristo? ¿Por qué nos hace bien que Cristo valide la verdad de Dios? O para hacer que el mensaje se sienta más de acuerdo a esta temporada, debiéramos preguntar: ¿Cómo es que la navidad es buena noticia si significa que Cristo vino a demostrar la verdad de Dios?

Veo cuatro razones por las cuáles es bueno para nosotros que Cristo viniera para demostrar la verdad de Dios:

1. Es bueno para nosotros que Cristo viniera a demostrar la verdad de Dios porque la venida de Cristo muestra que Dios es ante todo para sí mismo.
Es notable que Pablo hiciera una distinción en el versículo 8, entre la confirmación de "la verdad de Dios" por Cristo, y el resultado y propósito de ella, es decir "para confirmar las promesas". Lea nuevamente el versículo 8: "Pues os digo que Cristo se hizo servidor de la circuncisión para demostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesas dadas a los padres". Pudiera decirse, supongo, que estos son dos modos de decir lo mismo: Confirmar la verdad de Dios, y confirmar las promesas que Él hizo.

Pero hay algo más profundo en la verdad que en la confirmación de Sus promesas. Dios es verdadero antes de hacer cualquier promesa. Dios es un Dios de verdad antes de hablar con el hombre. Es importante que pensemos en esto. De otra forma tenderíamos a pensar de Dios, solo en relación a nosotros como si Sus atributos no tuvieran significado o importancia fuera de nosotros. Esto nos engrandece demasiado. Y se corre el riesgo de quitarle significado a la autosuficiencia de Dios, a la verdad de que Él es un Dios glorioso y absoluto más allá de nosotros y sin depender de nosotros.

La importancia de esto para la verdad de Dios es que nos recuerda que Dios mismo es la definición de verdad. Él es verdad. Jesús dijo: "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida" (Juan 14:6). Y pudo decirlo porque Él es el Hijo de Dios. No hay un modelo de verdad fuera de Dios con el que pueda medirse a Dios. Dios nunca comprueba o mide sus pensamientos o declaraciones o acciones con un modelo fuera de Sí mismo, de modo que pueda declararlos verdaderos porque estuvieron a la altura de ése modelo. Dios es el modelo. Dios es verdad. Dios es la medida de todas las cosas. Todas las cosas son verdad según se ajusten a lo que Dios es y dice.

Por tanto, el primer y más importante atributo de Dios en relación a esto, no es que Él es verdadero a Sus promesas, sino que Él es verdadero a Sí mismo. Así es como Pablo lo explica en 2da a Timoteo 2:12-13: "si le negamos, El también nos negará; si somos infieles, El permanece fiel, pues no puede negarse a sí mismo”. Ahora, ésa es una verdad muy fundamental sobre Dios. Él no puede negarse a Sí mismo. Su fidelidad fundamental no es primeramente hacia nosotros, sino a Sí mismo. Cuando Él completa el significado de la fidelidad o la verdad, toma en cuenta, en primer lugar, al modelo más elevado, es decir, Él mismo, y permanece verdadero o fiel a ése modelo.

Así que Pablo está diciendo, en Romanos 15:8: "Cristo se hizo servidor... para demostrar la verdad de Dios", es decir, Cristo nos sirvió, Cristo nos hizo bien, al confirmar la "veracidad" más profunda de Dios, Su fidelidad más profunda, es decir, Su fidelidad a Sí. Cristo nos sirvió al vindicar el compromiso de Dios consigo mismo. Él nos sirvió al establecer y demostrar que Dios es verdadero, Él es verdadero a Dios.

Para nosotros es bueno que lo haya hecho. Porque si Dios no fuera verdadero para Dios, si la estima más profunda y fundamental de Dios, y Su fidelidad, fueran dadas a algo o alguien diferente que Aquel que es más digno de autoestima y fidelidad, entonces Él sería falso, y no sería Dios. Y toda nuestra esperanza de gozo eterno se desvanecería. Y ello no sería un servicio para nosotros. Cristo nos sirve al venir para demostrar la verdad de Dios.

2. Es bueno para nosotros que Cristo viniera a demostrar la verdad de Dios porque ésto confirma, realmente, las promesas de Dios.
Las promesas de Dios no son Su causa fundamental para la lealtad. Dios mismo es Su causa fundamental para la lealtad. Pero entonces, basada en esa lealtad, viene la siguiente: Su Palabra, Sus promesas. Lo vemos claramente en el versículo 8: "Pues os digo que Cristo se hizo servidor de la circuncisión para demostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesas dadas a los padres".

Todas las promesas que Dios hiciera alguna vez son verdaderas, primero, porque Dios es verdadero, y segundo, porque Cristo vino y las confirmó como verdaderas. Él las compró. La otra declaración más clara en este sentido (además de Romanos 15:8), es 2da a los Corintios 1:20: "Pues tantas como sean las promesas de Dios, en Él todas son sí [en Cristo]. Es por eso que mediante Él pronunciamos nuestro amén a Dios para Su gloria".

¿Cuál es la buena noticia de navidad?
Esta es la esencia de la buena noticia de navidad. ¿Por qué tuvo que venir Cristo para morir y resucitar a fin de que todas las promesas de Dios fueran sí en Él, para que todas las promesas de Dios fueran confirmadas y aseguradas en Él? La respuesta es que usted y yo no merecemos el cumplimiento de una sola promesa de bien hacia nosotros. Lo que merecemos, en nuestro pecado, es castigo, no promesas. Y lo que recibimos, solo por fe, son promesas cumplidas, no castigos cumplidos. ¿Cómo puede ser esto justo? "Porque ni aun el Hijo del Hombre vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos" (Marcos 10:45). Él nos compró. Él nos redimió. Cristo nos redimió de la maldición de la ley, habiéndose hecho maldición por nosotros (Gálatas 3:13). O como dice el versículo de batalla de esta semana: "El mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre la cruz" (1ra de Pedro 2:24). ¿Para qué? Para que todas las promesas pudieran volverse verdad para nosotros, incluso a pesar de que somos pecadores que no las merecemos.

Así que todas las promesas de Dios son compradas y confirmadas por nosotros mediante la sangre de Jesús sobre la cruz. Es por eso que reclamamos las promesas de Dios en oración y terminamos cada oración diciendo: "En el nombre de Jesús, amén". Nunca se avergüence de ello. Hijos, escuchen este simple detalle: cuando ustedes terminan sus oraciones diciendo, "En el nombre de Jesús, amén", debieran querer decir, "no merezco la respuesta a mi oración, pero Jesús sí. Y por eso pido en Su nombre, no en el mío. Porque Él es perfectamente digno, y yo no".

Así que es bueno para nosotros que Cristo viniera a demostrar la verdad de Dios, porque ella confirma las promesas de Dios al adquirirlas para pecadores como nosotros.

3. Es bueno para nosotros que Cristo viniera a demostrar las verdad de Dios, porque las promesas que confirma y adquiere son promesas de misericordia.
Usted puede verlo cuando la bendición de la venida de Cristo se derrama sobre los bancos de Israel y alcanza a los gentiles (a las naciones) según la Gran Comisión de Jesús. Leamos nuevamente el versículo 8 y la primera parte del versículo 9: "Pues os digo que Cristo se hizo servidor de la circuncisión para demostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesas dadas a los padres, y para que los gentiles glorifiquen a Dios por su misericordia".

Cuando se confirman y adquieren las promesas mediante la llegada de Cristo, las bendiciones se derraman sobre los bancos de Israel y alcanzan a las naciones. Y lo que las promesas derraman es misericordia. ¡Oh cuánto aman, los santos del Antiguo y el Nuevo Testamento, gloriarse en la misericordia de Dios! Solo esta semana leí Miqueas 7:18, donde el profeta se gloría de esta forma: "¿Qué Dios hay como tú, que perdona la iniquidad y pasa por alto la rebeldía del remanente de su heredad? No persistirá en su ira para siempre, porque se complace en la misericordia".

Esta es la verdad que quiebra nuestro orgullo, y sana la parálisis de desesperanza, y nos da valor para amar en los momentos difíciles y mueve nuestros corazones a cantar una nueva canción. Así Samuel Davies convirtió en un himno a ese texto de Miqueas:
"¡Gran Dios de maravillas! Todos tus caminos son incomparables, celestiales y divinos; pero la justa gloria de tu gracia resplandece más divina y sin rival, resplandece más divina y sin rival.
¿Quién es un Dios perdonador como Tú y quién tiene una gracia tan abundante y gratuita? ¿Y quién tiene una gracia tan abundante y gratuita?"

Así que es bueno para nosotros que Cristo viniera a demostrar la verdad de Dios porque las promesas que confirma son promesas de misericordia, perdón, y son el don de justicia.

4. Es bueno para nosotros que Cristo viniera a demostrar la verdad de Dios porque la esencia de la misericordia que prometió es Él mismo, y no Sus dones.
Los dones de Dios son preciosos más allá de toda descripción, y eternamente cantaremos de ellos. Pero los más preciosos en que usted pueda pensar no son un fin en sí mismos. Todos apuntan hacia Dios. Tome el perdón, por ejemplo. Cuando Cristo se convirtió en nuestro siervo como rescate, quitó la maldición de la ley y la amenaza del castigo, para todos los que creen. Pero, ¿para qué? ¿Para que pudiéramos disfrutar impunemente del pecado? No, ¡sino para que pudiéramos disfrutar a Dios por la eternidad! El perdón es precioso porque nos trae de vuelta a Dios.

¿Por qué quiere alguien ser perdonado? Si la respuesta es solo para el alivio psicológico, o solo para escapar del infierno a fin de tener más placeres físicos, entonces Dios no es honrado. Pero Romanos 15:9 dice que el propósito de que Cristo nos sirviera es que los gentiles "glorifiquen a Dios" por Su misericordia. Pero si explotamos la misericordia de Dios, como boletos para disfrutar el pecado, Dios no recibe gloria de ello. Dios recibe gloria al mostrar misericordia cuando Su misericordia nos libera para verle como la Persona más agradable del universo.

Así que es bueno que Cristo viniera a demostrar la verdad de Dios porque la esencia de la misericordia que prometió, era Él mismo.  Es bueno para nosotros que Cristo viniera a demostrar la verdad de Dios porque llegada en esta forma muestra que Dios es, ante todo, para Sí mismo; confirma las promesas de Dios; confirma que las promesas son promesas de misericordia: y muestra que la esencia de la misericordia que Él prometió es Él mismo.

Ese es el significado de su venida. Ese es el significado de la Navidad. ¡Oh que Dios despierte nuestros corazones a nuestra profunda necesidad de misericordia como pecadores! Y entonces embelese nuestros corazones con un gran Salvador: Jesucristo. Y entonces libere nuestra lengua a la alabanza a Él y nuestras manos para hacer que Su misericordia resplandezca en la nuestra.

Si desea leer la Primera parte de este mensaje, haga click aquí.

FUENTE:

ARTÍCULOS RELACIONADOS:

LA PALABRA DE DIOS PERMANECE II

LA PALABRA DE DIOS PERMANECE Parte II
Por John Piper | Escritura: Romanos 9:6–13 | 
Tópico: Historia de la Redención
Serie: Romanos: La Carta más Grandiosa Jamás Escrita

Romanos 9:6–13
Pero no es que la palabra de Dios haya fallado. Porque no todos los descendientes de Israel son Israel; ni son todos hijos por ser descendientes de Abraham, sino que por Isaac será llamada tu descendencia. Esto es, no son los hijos de la carne los que son hijos de Dios, sino que los hijos de la promesa son considerados como descendientes. Porque esta es una palabra de promesa: Por este tiempo volveré, y Sara tendrá un hijo. Y no sólo esto, sino que también Rebeca, cuando concibió mellizos de uno, nuestro padre Isaac (porque aún cuando los mellizos no habían nacido, y no habían hecho nada, ni bueno ni malo, para que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera, no por las obras, sino por aquel que llama), se le dijo a ella: El mayor servirá al menor. Tal como está escrito: A Jacob ame, pero a Esaú aborrecí”.
 

La incredulidad y condenación de muchos Israelitas en los días de Pablo y en los nuestros, crea una crisis personal y teológica para todos los cristianos. ¿Podemos creer en las promesas de Dios? En el versículo tres aprendemos que muchos judíos están malditos y separados de Cristo. Pablo lo dice con dolor y angustia. Los versículos 4 al 5 intensifican la crisis: son israelitas, se les dieron promesas, el pacto, y la adopción como hijos. Pero ahora están pereciendo, son separados del Mesías. Esta es la crisis con que Pablo trata en estos versículos.

Su respuesta está en el versículo 6a: “No es que la palabra de Dios haya fallado”. ¿Como pues? Sus bases para esta afirmación están en el versículo 6b: “Porque no todos los descendientes de Israel son Israel”. En otras palabras, las promesas de salvación de Dios se aplicaban solo al Israel dentro de Israel —el verdadero Israel.

Lo dice tres veces. Otra vez en el versículo 7: “ni son todos hijos por ser descendientes de Abraham”. Y de nuevo en el versículo 8: “no son los hijos de la carne los que son hijos de Dios, sino que los hijos de la promesa son considerados como descendientes”.  En otras palabras:  Existen dos Israel espirituales dentro del Israel étnico;  hay dos clases de descendientes entre los descendientes de Abraham; y estos verdaderos hijos de Abraham y este verdadero Israel son los hijos de Dios, hijos de la promesa, no solo hijos de la carne.

La palabra de Dios no ha fallado, solo se aplica a los verdaderos hijos de Dios. Y estos son salvos. Ese es el argumento.

El sostén bíblico para este argumento proviene de dos ilustraciones del Antiguo Testamento que muestran que Dios estaba eligiendo a algunos descendientes de Israel como hijos de la promesa, y a otros no. La primera ilustración fue Isaac e Ismael, que vimos la semana pasada. Dios no solo escogió a Isaac para que fuera heredero de las promesas, sino que lo hizo de una forma que mostraba el poder y la libertad de Dios para crear hijos de la promesa. Por ejemplo, en el versículo 9 dice, “Porque esta es una palabra de promesa: Por este tiempo volveré, y Sara tendrá un hijo”. Aquí el mensaje es que Isaac se volvió hijo de la promesa debido a la libre y soberana obra creadora de Dios. Sara era estéril; Abraham estaba viejo. Y Dios dice: “volveré”. No será por medio de Agar. El hijo de la promesa definitivamente nacerá por mi poderosa promesa, no por medio de recursos humanos. Esa es la clave. Los hijos de la promesa son hijos de Dios, porque Dios decidió libre y soberanamente hacerlos hijos suyos.

La Ilustración de Jacobo y Esaú

Hoy consideraremos la segunda ilustración del Antiguo Testamento —Jacobo y Esaú. Pablo sigue ilustrando que dentro de los descendientes físicos de Israel, hay un verdadero Israel elegido por Dios. Aquí, más explícitamente que nunca, Pablo deja en claro que la elección de Dios —la libre e incondicional forma en que Dios escoge a los hijos de la promesa— es lo que garantiza que la palabra de Dios no ha fallado, ni nunca podrá fallar.

Comencemos leyendo en el versículo 10. “Y no sólo esto [no solo se ve la misma enseñanza en el caso de Isaac e Ismael], sino que también Rebeca [la esposa de Isaac], cuando concibió mellizos de uno, nuestro padre Isaac”. Note qué es lo que Pablo está haciendo aquí. El está señalando hacia dos realidades que hacen que la elección de Jacobo y no de Esaú, sea una ilustración (sobre la elección incondicional de Dios) aún más convincente que la ilustración de Isaac e Ismael.

La primera realidad es que Jacobo y Esaú eran gemelos. Estaban en la misma matriz. Esto enfoca la atención al hecho de que las diferencias entre ellos eran mínimas. Las condiciones de sus nacimientos van a ser casi idénticas. De modo que cualquier elección entre ellos se basará en Dios, no en ellos.

La segunda diferencia de esta ilustración con relación a la ilustración de Isaac e Ismael, es que Jacobo y Esaú fueron concebidos por los mismos Padres. Noten en el versículo 10 las palabras, “Rebeca [...] concibió mellizos de uno”. Es posible que en el caso de Ismael alguien dijera, «Por supuesto que Dios no lo escogió como hijo de la promesa. Él no tenía una madre judía. Agar era gentil». Pero Pablo dice: «No, no comprendieron el mensaje, y les explicaré mejor con el caso de Jacobo y Esaú. Estaban en la misma matriz y tenían un mismo padre, no eran de padres diferentes». Pablo está enfrentando continuamente las características humanas que pudieran forzar a Dios a elegir a uno por encima de otro. Está diciendo que esta elección dependía de Dios, no del hombre.

Después, en el versículo 11, Pablo explica con muchísima más claridad la incondicionalidad de la elección de Dios: "porque aún cuando los mellizos no habían nacido, y no habían hecho nada, ni bueno ni malo [salten hasta la sentencia principal del versículo 12] se le dijo a ella: El mayor servirá al menor”. La cita de Génesis 25:23 solo aclara que Dios decidió el destino de estos dos hijos, y las naciones a las que representaban cada uno, desde antes que nacieran. Y para dejárnoslo aún más claro, Pablo no solo dice que no habían nacido aún cuando Dios decidió sus destinos, sino que también dice, “y no habían hecho nada, ni bueno ni malo”. Y para eliminar la posible objeción de que Dios escoge al mayor porque el mayor lo merece, Dios termina escogiendo al menor.

Es por esto que hablamos de la doctrina de la elección incondicional. Dios elige a Jacobo por encima de Esaú antes de que hubieran nacido o hecho algún bien o mal. No fue su actitud, o su fe, o sus padres, lo que motivó a Dios a escoger a Jacobo y no a Esaú.

Esta Enseñanza no anula la legitimidad de nuestras elecciones ni la necesidad de la obediencia a la fe.
Antes de que veamos el resto del texto permítanme asegurarme de que no están saltando a conclusiones no bíblicas y carentes de base. Esta enseñanza de Romanos 9 no contradice la verdad de que Jacob y Esaú, y usted y yo, tomamos decisiones en la vida; y seremos responsables por esas decisiones. Si Jacob se salva, será por la fe. Y si finalmente Esaú es condenado, será condenado por sus malas obras y por su incredulidad. Y para estar perdidos debemos haber pecado y no haber creído. Nadie se podrá parar sobre el borde del precipicio del infierno y decir: «Yo no merezco esto».

Solo un texto para mostrar esto: Romanos 2:7-8, “[Dios] pagará a cada uno conforme a sus obras:a los que por la perseverancia en hacer el bien buscan gloria, honor e inmortalidad: vida eterna;  pero a los que son ambiciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia: ira e indignación”. En otras palabras, la elección incondicional no contradice la necesidad de obedecer a la fe para alcanzar la salvación final, o la necesidad de la desobediencia y de la incredulidad para conseguir la condenación. Lo que hace la elección incondicional, es golpear desde la salvación oculta todo cimiento de jactancia humana, y reemplazarlo con el amor y propósito de Dios, inquebrantable y selectivo (v.11b).

La voluntad de creer es salvación, y la voluntad de no creer es condenación. Somos responsables de ambas. Pero por debajo de las dos está la libre e incondicional elección de Dios quien determina quién será salvo y quién no. Los elegidos creen. Los no elegidos no creen. Nosotros no somos seres soberanos, auto determinantes, o autónomos. Solo Dios lo es. Cómo hace Dios para que los hombres crean o no crean sin socavar nuestra responsabilidad, es algo que todavía no logro comprender del todo.

Si esto es demasiado para que su mente lo soporte, es mejor que su mente se quebrante, y no que se quebranten Las Escrituras. Y mejor aún sería dejar que su mente y corazón se ensanchen en lugar de quebrarse, para que puedan contener todo lo que Las Escrituras enseñan.

“A Jacob Amé...”
Ahora bien, con esa aclaración en su debido lugar consideremos el versículo 13. Después de decir, en el versículo 12, que Dios determinó el destino de Jacob y de Esaú antes de que hubieran nacido o hecho bien o mal alguno, Pablo utiliza una cita del Antiguo Testamento para reafirmar lo que dice: “Como está escrito: A Jacob amé, pero a Esaú aborrecí [Malaquías 1:2-3]".

¿Qué vio Pablo en esta cita de Malaquías que la hizo apropiada para ser utilizada en este sentido, para reafirmar la elección incondicional de Jacob por encima de Esaú? Leámosla con su contexto. Lo que veremos es que la manera de argumentar de Malaquías es exactamente la misma de Pablo. Malaquías 1:1:
“Profecía de la palabra del Señor a Israel por medio de Malaquías.  Yo os he amado—dice el Señor—. Pero vosotros decís: ¿En qué nos has amado? ¿No era Esaú hermano de Jacob?—declara el Señor—. Sin embargo, yo amé a Jacob, y aborrecí a Esaú, e hice de sus montes desolación, y di su heredad a los chacales del desierto”.

¿Ven como explica Dios su amor por Jacob? Ellos le dicen, “¿En qué nos has amado?” Y Dios responde, “¿No era Esaú hermano de Jacob?” En otras palabras, « ¿No tenía Esaú tanto derecho como Jacob para ser elegido, como ustedes? ¿No era hijo de Isaac? ¿No era un gemelo en la misma matriz junto con ustedes? ¿No era él, mas aún, el hermano mayor de ustedes? Aún con todo, Yo los escojo a ustedes». El objetivo de la pregunta, “¿No era Esaú hermano de Jacob?” es exactamente el mismo que tiene Pablo. Pablo lo vio en Génesis, y lo vio en Malaquías. Jacob y Esaú tenían la misma pretensión en la elección de Dios, o sea, ninguna. Y Dios escoge a Jacob incondicionalmente. Eso es lo que significa “yo amé a Jacob”. De hecho, nunca comprenderemos o experimentaremos la totalidad del amor de Dios, hasta que entendamos lo que significa ser elegidos libremente por Dios, sin haber tenido en cuenta nada que tengamos.

“...Pero a Esaú Aborrecí”
Ahora, ¿qué significan estas palabras: “Pero a Esaú aborrecí”? Pienso que ahora debemos dejar a un lado toda especulación, y extraer el significado con exactitud del contexto en Malaquías y en Romanos 9. Leamos Malaquías 1:3-4, “aborrecí a Esaú, e hice de sus montes desolación, y di su heredad a los chacales del desierto. Aunque Edom [equivalente a Esaú] dice: Hemos sido destruidos, pero volveremos y edificaremos las ruinas, el Señor de los ejércitos dice así: Ellos edificarán, pero yo destruiré. Y los llamarán territorio impío y pueblo contra quien el Señor está indignado para siempre”.

El versículo 4 señala dos maneras de interpretar el odio de Dios:
La primera es vista en la palabra “impío”. Cerca del final del versículo 4 Dios dice, “Y los llamarán territorio impío”. “Aborrecí a Esaú [...] yo destruiré. Y los llamarán territorio impío”. En otras palabras, Dios los entrega a la impiedad. Esto es importante en precisamente por lo que dijimos anteriormente acerca de la condicionalidad del juicio final de Dios. Dios no está sometiendo a juicio a un Esaú, o Edom, inocente. Edom fue juzgado como impío. Cuando Dios pasó por alto a Esaú y escogió a Jacob antes de que nacieran, no había sido establecido un decreto que dijera un Esaú inocente sería juzgado. Más bien, lo que Dios decretó fue pasar por alto a Esaú, conteniendo su amor selectivo, y entregando a Esaú a la impiedad. Y como Esaú obraba con impiedad, era responsable por esa impiedad y merecía la indignación y el juicio de Dios.

Lo que nos lleva hacia la segunda interpretación del odio de Dios. Al final del versículo 4: “Y los llamarán territorio impío y pueblo contra quien el Señor está indignado para siempre”. En cierto sentido usted podría decir que en el odio de Dios hay un lado pasivo y uno activo. Pasivamente, el retiene su amor selectivo hacia Esaú, y lo entrega solo a Jacob, Y entrega a Esaú a la impiedad —una impiedad por la que Esaú es realmente responsable y condenable. Y activamente, Dios está indignado con esta impiedad por siempre. Y si finalmente Esaú es condenado, no será capaz de decir “yo no merezco condenación”. Sus propios pecados cerrarán su boca y su propia conciencia le condenará.

Y Jacob por la otra parte, temblará de temor y se maravillará por que fue elegido para creer y ser salvo.

¡Tenga Cuidado!

¡Oh Bethlehem tengamos cuidado! Tengamos cuidado de no jugar a ser Dios y decirle a Dios en qué forma debe salvar. Tengamos cuidado de no irnos por encima de Las Escrituras y exigir qué debería ser de una u otra forma. Tengamos cuidado de no asumir que nuestro corazón es lo suficientemente bueno como para juzgar la bondad de Dios. O lo suficientemente sabio como para juzgar la sabiduría de Dios. Hay miles de razones por las que Dios hace lo que hace, razones que nosotros no alcanzamos a comprender. “Las cosas secretas pertenecen al Señor nuestro Dios” (Deuteronomio 29:29). ¿Cómo terminan estos capítulos?

“¡Oh, profundidad de las riquezas y de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios e inescrutables sus caminos!  Pues, ¿quien ha conocido la mente del Señor?, ¿o quien llego a ser su consejero?, ¿o quien le ha dado a El primero para que se le tenga que recompensar? Porque de Él, por Él y para Él son todas las cosas. A Él sea la gloria para siempre. Amén”. (Romanos 11:33-36)

¿Por qué nos salva Dios de este modo?
Si nos preguntamos por qué salva Dios por medio de esta elección incondicional, habrá varias respuestas en este capítulo 9. Dios no se opone a las preguntas humildes y honestas. Y eso nos lleva más allá de donde muchos están dispuestos a llegar. La primera respuesta está en el versículo 11b. ¿Por qué Dios eligió a Jacob y no a Esaú aún antes de que nacieran o hubieran hecho bien o mal? Aquí está su respuesta: “para que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera, no por las obras, sino por aquel que llama”.

Y esto es tan importante, que lo tengo que dejar para la próxima semana, y dedicarle todo un sermón. Pero ustedes pueden ver la relación que esta verdad tiene con el versículo 6 y el propósito global de este capítulo. La Palabra de Dios no ha fallado. Podemos contar con las promesas de Romanos 8. ¿Por qué? Porque Dios ha elegido salvar a su pueblo de modo que, como dice el versículo 11, su propósito permanezca —Él es invencible. A Él sea la gloria.

La creación del universo, la historia del mundo, el plan de salvación, la venida de Jesucristo, su muerte y resurrección por los pecadores, y el don de su propia fe —son todos para la gloria de Dios. Busquen a Jesucristo, busquen la Palabra de Dios. Y oren con el salmista: “Abre mis ojos, para que vea las maravillas de tu ley”. Después eliminen todos sus temores. Amén.

Si desea leer la Primera parte de este mensaje, haga click aquí.  Ahora, si desea continuar con la Tercera parte, haga click aquí.

FUENTE:

ARTÍCULOS RELACIONADOS:

Etiquetas

Jesucristo (70) Alimentación y salud (49) Vida cristiana (49) El Evangelio de Jesucristo (48) Reino de Dios (43) salud (43) Alimentación sana (38) Crecimiento espiritual (34) el tiempo de Dios (34) profecía (33) Crecimiento de la iglesia (26) la Biblia y el tiempo (26) Iglesia y Reino (24) Evangelio del reino de Dios (22) Alimentos maravillosos (20) reino y tiempo (20) Discipulado (19) Fiesta de las Trompetas (19) Libertad en Cristo (19) desafíos misioneros (19) iglesia misional (19) Crecimiento (18) Fiesta de los Tabernáculos (18) Iglesia apostólica (18) Modelo de iglesias (18) misiones mundiales (18) Amor de Dios (17) Iglesia de Jesús (17) Movimiento de iglesias caseras (17) iglesia y misiones (17) Calendario hebreo (16) Libertad espiritual (16) Liderazgo (16) alimentación y cáncer (16) Iglesia (15) Liderazgo ministerial (15) Matrimonio (15) Números y el tiempo de Dios (15) Salvación (15) intercesión profética (15) mujer (15) reino de Dios y lucha espiritual (15) Adoración (14) Educación sexual (14) Fiesta de la Pascua (14) iglesia casera (14) iglesia orgánica (14) reforma de la iglesia (14) Espíritu Santo (13) obesidad (13) rol de la mujer (13) Adorar a Dios (12) Lenguaje de Dios (12) Reposo (12) cáncer (12) el Reposo de Dios (12) mujer y reino de Dios (12) Guerra espiritual (11) Iglesias caseras (11) Libertad financiera (11) Pentecostés (11) Soberanía y salvación (11) comunicación matrimonial (11) el amor (11) finanzas y reino (11) Evangelio y sexualidad (10) Familia (10) Sexualidad (10) Soberanía de Dios (10) Visión 2012 (10) iglesia y misión (10) liderazgo de la mujer (10) relaciones matrimoniales (10) Definamos adoración (9) Descansar en Dios (9) Educación sexual para niños (9) Fe (9) Fiesta de las Primicias (9) Fiesta del Perdón (9) Poder del Espíritu Santo (9) comunicación (9) fiesta de pentecostés (9) mujer e iglesia (9) profecías del 2012 (9) Alabanza (8) Alabar a Dios (8) El evangelio hoy (8) Líder de adoración (8) Plato de comida saludable (8) Sexo y Vida cristiana (8) Significado de la Pascua (8) Soberanía y elección (8) USA y la profecía (8) Vida de oración (8) capacitación misionera (8) el problema de la obesidad (8) finanzas (8) iglesias enfermas (8) nacimiento de Jesús (8) reforma (8) reino y cosecha (8) 5774 (7) Amor (7) Ansiedad (7) Desarrollo de liderazgo (7) Enfermedades cardíacas (7) Estaciones de la vida (7) Fe en Cristo (7) Lenguaje (7) Luna nueva (7) Perdón (7) Plato de comida sana (7) conflictos matrimoniales (7) educación familiar (7) homosexualidad (7) madurez (7) relaciones familiares (7) significado de Ayin (7) 2012 (6) 5772 (6) Ayin-Bet (6) Caminar con Dios (6) Congreso Nacional de Misión y desarrollo (6) Crisis económica (6) Día de reposo (6) Economía (6) Economía en crisis (6) Fiesta de las Luces (6) Fiestas del Señor (6) Iglesia sencilla (6) Navidad (6) Niveles de liderazgo (6) Prosperidad (6) Proyecto de vida (6) Red de iglesias caseras (6) Relaciones sanas (6) Salvación de los judíos (6) Soberanía y justicia (6) Sábado (6) Tabernáculos y la profecía (6) Temas de Salud (6) Trompetas (6) cuándo nació Jesús (6) educando a los hijos (6) evangelismo y transformación social (6) la Biblia y la Navidad (6) la restauración del Evangelio (6) la verdadera historia de la Navidad (6) mujer y ministerio (6) primeros frutos (6) 2015 (5) Ayin-Guimel (5) Babilonia (5) Ciclos de tiempo (5) Confianza (5) Corazón (5) Descanso (5) Estados Unidos de América (5) Fiesta de los Panes sin levadura (5) Hipertensión (5) Jesús primogénito (5) Jesús y primicias (5) Luna roja (5) Líder (5) Noviazgo (5) Noviazgo saludable (5) Oración (5) Primicias (5) Profecía de los siete montes (5) Reforma protestante (5) Romanos (5) Sabbat (5) Segunda Reforma (5) Sistema babilónico (5) Tabernáculos y la gloria de Dios (5) Vida (5) batalla del cristiano (5) cristiano y homosexualidad (5) desarrollo comunitario cristiano (5) espíritu de Grecia (5) espíritu de este mundo (5) evangelismo y responsabilidad social (5) hipertensión arterial (5) homosexual (5) jóvenes (5) la Biblia y la homosexualidad (5) la presencia de Dios (5) los números y la profecía (5) lucha contra el cáncer (5) ministerio de jóvenes (5) misiones nacionales (5) misiones y globalización (5) obesidad en niños (5) obesidad infantil (5) revelación (5) salud mental (5) significado de los Tabernáculos (5) transformación social (5) 2014 (4) 2016 (4) 5773 (4) 5775 (4) 5776 (4) 666 (4) Abib (4) Alimentos peligrosos (4) Ayin (4) Definición de adoración (4) Economía familiar (4) Educación y lenguaje (4) Evaluación (4) Guerrero de oración (4) Hanukká (4) Identidad en Cristo (4) JESÚS (4) Jesús el Señor (4) Jóvenes y la Iglesia (4) La Ley (4) La bestia (4) Ley y Gracia (4) Liberación espiritual (4) Libertad y justicia (4) Mamón (4) Mentalidad de Reino (4) Ministerio de adoración (4) Modelo apostólico de Iglesia (4) Números (4) Palabra de Dios (4) Pascua a Pentecostés (4) Planificación (4) Redención (4) Relaciones personales (4) Sanidad interior (4) Shemitá (4) Shofar (4) Siete montes (4) Tabernáculo de David (4) Tabernáculos 2011 (4) Vida en el Espíritu (4) Visión (4) Yom Kippur (4) Zayin (4) abuso sexual infantil (4) chip 666 (4) conducta homosexual (4) conflictos (4) creación (4) crianza de los hijos (4) día del sida (4) el código de barras (4) el sello de USA (4) frutas y verduras (4) iglesias que mueren (4) influencia del espíritu de Grecia (4) involucramiento misionero (4) la Biblia y el 2012 (4) la marca de la bestia (4) labor misionera (4) maltrato infantil (4) misión y desarrollo (4) mujer y reino (4) odres nuevos (4) odres viejos (4) primogénito (4) puertas del reino de Dios (4) resolución de conflictos (4) sida (4) significado de Ayin-Bet (4) significado de pentecostés (4) temas de familia (4) vigilia nacional de oración (4) 2017 (3) 5572 (3) 5777 (3) Adar (3) Alineación (3) Amor y Ley (3) Apocalipsis (3) Apocalípsis y 2012 (3) Apostasía (3) Av (3) Aviv (3) Ayin Dalet (3) Ayin-Hey (3) Ayin-Vav (3) Bendición de Dios (3) Dios (3) El precio del modelo pastoral de iglesia (3) Elaborar presupuesto (3) Jesús en la boda (3) Joven y Ministerio (3) Libertad (3) Libres del pasado (3) MISION 2011 (3) MISIÓN 2013 (3) Ministerio (3) Misión 2011 (3) Nisán (3) Nueva creación (3) Nueva era 2012 (3) Oración y justicia (3) Presupuesto familiar (3) Relevancia (3) Relevancia de la Iglesia (3) Riquezas (3) Romanos 8:28-32 (3) Salvación y elección (3) Shofarim (3) Sida en Venezuela (3) Significado de Vav (3) Solsticio de invierno 2012 (3) Sonidos del shofar (3) Símbolos (3) Símbolos y tipos (3) Tipos (3) Vestidos del Señor Jesús (3) Vida cristiana victoriosa (3) Visión profética (3) alineación del sol 2012 (3) aniversario de la Iglesia (3) año 2015 (3) calendario gregoriano (3) calendario maya (3) calentamiento global (3) capacitación ministerial (3) cáncer de mama (3) cáncer de seno (3) cáncer de útero (3) el Fruto del Espíritu (3) el tiempo (3) espíritu de religión (3) espíritu religioso (3) evangelización mundial (3) hambre (3) iglesia en casa (3) la Fuga (3) la boda de Canaán (3) la boda y el tiempo de Dios (3) la revolución de Elías (3) limpieza del hígado (3) maltrato y abuso sexual infantil (3) mayas (3) misioneros (3) misión integral (3) modelo pastoral de iglesia (3) oración por Venezuela (3) perfil misionero (3) plan biblico vacacional (3) proyectos misioneros (3) puertas espirituales (3) sida y homosexualidad (3) significado de Adar (3) significado de Ayin-Guimel (3) vacaciones (3) verdadera prosperidad (3) 2013 (2) 9 de Av (2) 95 Tesis (2) Adicción sexual (2) Adán (2) Afán (2) Agua y Vino (2) Amistad (2) Aprendizaje (2) Astronomía (2) Beneficios de Omega 3 (2) Beneficios del Perdón (2) Biblia (2) Biblia y los colores (2) Biblia y los símbolos (2) Camino a la Paz (2) Colores (2) Comunión con Dios (2) Congreso de mujeres (2) Constelaciones (2) Cómo vencer a Mamón (2) Dependencia emocional (2) Desde la Eternidad (2) Diabete (2) Diabetes (2) Dieta y Omega 3 (2) Dirección de culto (2) Diseño de Dios (2) El poder de la sangre de Jesús (2) Epidemia (2) Estrellas (2) Eva (2) Evangelio de Jesucristo (2) Expiación (2) Felicidad (2) Frutas (2) Gran tribulación (2) Grecia y la Iglesia (2) Guerrero de alabanza (2) Hanukkah (2) Hanukkáh (2) Hermenéutica (2) Hogar (2) Hígado (2) Ideología de género (2) Iglesia primitiva (2) Interpretación bíblica (2) Intersexual (2) Justificación (2) La economía de los materiales (2) Las cinco leyes espirituales (2) Liderazgo de servicio (2) MISIÓN 2012 (2) Mamóm (2) Martin Lutero (2) Mayordomía financiera (2) Mazarot (2) Mazzaroth (2) Neftalí (2) Nuevo Orden Mundial (2) Omega 3 (2) Omega 6 (2) Orientación para diabéticos (2) Panes sin levadura (2) Pareja (2) Pascua 2012 (2) Paz (2) Paz de Dios (2) Principios de interpretación bíblica (2) Purim (2) Relación de parejas. temas de Matrimonio (2) Rosh Jódesh (2) Salid de Babilonia (2) Santidad (2) Segunda venida (2) Semana profética (2) Servicio (2) Sexualidad y Espiritualidad (2) Signifcado de Ayin-Zayin (2) Significado de Bet (2) Significado de Guimel (2) Significado de la Fiesta de los Panes sin levadura (2) Significado de los colores (2) Significado de los símbolos y tipos (2) Sukkot (2) Temor (2) Terapia de desintoxicación (2) Transexualidad (2) VHI/Sida (2) Vav (2) Venezuela (2) Vestidura espiritual (2) Vida espiritual (2) Virus (2) Virus de Zika (2) ZIKA (2) amor fraternal (2) amor verdadero (2) año 2016 (2) año 5572 (2) año 5573 (2) año de conexión (2) bienestar (2) business as mission (2) consejos para el matrimonio. (2) corre a la batalla (2) cuatro puertas de influencia (2) cuidemos la salud (2) cáncer de mama en Venezuela (2) disciplina (2) disciplina y amor (2) día global de oración (2) el evangelio de Juan (2) elección (2) estadísticas sobre los pastores (2) evangelismo comunitario y de salud (2) fidelidad (2) globalización y misiones (2) gloria de Dios (2) gran comisión (2) gran vigilia de oración (2) hábitos de salud (2) iglesia del futuro (2) iglesia perseguida (2) iglesia venezolana (2) iglesias que abusan (2) la Mente (2) la sangre de Jesús (2) la ventana 10/40 (2) negocios como misión (2) niños (2) perdónense unos a otros (2) persecución (2) plan biblico vacacional 2011 (2) plan vacacional (2) por qué los pastores dejan el ministerio (2) prevención (2) restauración (2) sangre sana (2) significado de Av (2) significado de Ayin-Dalet (2) significado de Zayin (2) temas de matrimonio (2) todos unidos por Venezuela (2) vigilias nacionales en Venezuela (2) 01 de Abib 5771 (1) 12 tribus (1) 19 de Abril 2011 (1) 4 (1) 5573 (1) 5778 (1) 6 (1) 70 semanas de Daniel (1) 8va gran vigilia de oración (1) ACV (1) AH1N1 (1) Abib 5772 (1) Adelgazar (1) Administración del tiempo (1) Adolescencia (1) Adolescencia en peligro (1) Adulterio (1) Adán y Eva (1) Alimentación (1) Amar a Dios (1) Amargura (1) Apoyo en Depresión (1) Ataque Cerebral (1) Ataque cerebro-vascular (1) Autoridad (1) Avívanos 2017 (1) Ayin-Chet (1) Ayin-Dalet (1) Ayin-Jet (1) Ayudar a Depresivo (1) Ayuno (1) Año sabático (1) Batidos adelgazantes (1) Beneficios de caminar (1) Beneficios de la Leche (1) Beneficios de la Moringa (1) Beneficios de la Soya (1) Beneficios de la granada (1) Beneficios de la manzana (1) Beneficios de la siesta (1) Beneficios de los huevos (1) Beneficios del Café (1) Beneficios del berro (1) Berro (1) Blog (1) Boda de Caná (1) Brócoli (1) Buena Administración (1) Bullinger (1) C.C. Hay paz con Dios (1) Café (1) Caminar (1) Cantares (1) Carácter de Dios (1) Cerdo (1) Cerebro (1) Claves para una vida Cristiana Victoriosa (1) Conducta positiva (1) Confía Más Preocúpate Menos (1) Cristiano y creación (1) Culpa (1) Curso básico de LSV (1) Dalet (1) Dan (1) Dando todo por la familia (1) Dedicación del Templo (1) Dengue (1) Depresión (1) Derrota de Satanás (1) Desayuno (1) Desintoxicación (1) Difteria (1) Dinero (1) Dios e Israel (1) Don de lenguas (1) Dudas (1) Efectos de consumo de Moringa (1) El Amor es el Cumplimiento de la Ley (1) El Cuerpo de Cristo (1) El poder del dinero (1) Elul (1) Endorfinas (1) Enojo (1) Escabiosis (1) Escuela bíblica. (1) Escuela para padres (1) Espada (1) Estación de poda (1) Estado depresivo (1) Europa y misiones (1) Examen de los pies (1) Fe. (1) Fiesta de Halloween (1) Fiesta de la Dedicación (1) Fiesta del Perdón 2011 (1) Fiestas paganas (1) Fin del mundo (1) Fornicación (1) Gripe (1) Guillain-Barré (1) H1N1 (1) Hag ha-Matzah (1) Halloween (1) Harvard (1) Hay paz con Dios (1) Hebreo (1) Hechos (1) Hey (1) Hijo pródigo (1) Hiperinflación (1) Hombre fuerte (1) Huevo (1) Huevos (1) ICAM (1) Ictus (1) Iglesia saludable (1) Importancia del Desayuno (1) Inmoralidad sexual (1) Inmunización (1) Ira (1) Isacar (1) Ison (1) Jerusalén (1) Jesús la Luz (1) Jesús la Luz del mundo (1) Jesús la Vid (1) Jesús y la mujer (1) Juan Calvino (1) Juan el bautista (1) Jubileo (1) Jóven y Ministerio (1) La Cruz (1) La Iglesia (1) La Pira (1) La Venezuela que todos queremos ver. (1) Lavamiento de los pies (1) Leche (1) Lengua de señas venezolana (1) Lenguaje espiritual (1) Lenguaje espiritual. Espíritu Santo (1) Lenguajes del amor (1) Lenguas (1) Lenguas espirituales (1) Libertad emocional (1) Libre albedrío (1) Libre de la culpa (1) Licuados adelgazantes (1) Limón (1) Manzana (1) Matzo (1) Mayordomía (1) Mes de Tamuz (1) Metabolismo (1) Microcefalia (1) Miedo (1) Ministerio de sordos (1) Misterio de Dios (1) Moringa (1) Mosquitos (1) Nostradamus 2012 (1) Noé (1) Nuestra Mayordomía (1) Número y el hebreo (1) Ofrenda de Abel (1) Ofrenda de Caín y Abel (1) Ojo (1) Omer (1) Optimismo (1) Pascua (1) Pascua 2011 (1) Pascua 2013 (1) Pascua 2014 (1) Pascua 2015 (1) Paul Washer (1) Pediluvio iónico (1) Pentecostés 2011 (1) Pentecostés 2016 (1) Pentecostés 2017 (1) Perfección (1) Persona Depresiva (1) Pie diabético (1) Pira (1) Pobreza (1) Pornografía (1) Postrer Adán (1) Prevención de Enfermedades (1) Prevención de Enfermedades. (1) Propiedades de la Moringa (1) Propósito en Dios (1) Provisión milagrosa. (1) Puertas de bendición (1) Relación con Dios (1) Relación entre hermanos (1) Rencor (1) Resentimiento (1) Restitución (1) Retorno (1) Rey David (1) Rick Ridings (1) Risas (1) Risoterapia (1) Riñones (1) Rolleston (1) Rosh Ha-shanah (1) Rubén (1) Sacerdocio (1) Sacerdocio de Melquisedec (1) Sangre (1) Sansón (1) Sarna (1) Sarna en humanos (1) Satanás (1) Sevat (1) Shavuot (1) Shevat (1) Shin (1) Shoemaker-Levy (1) Sida y Venezuela 2011 (1) Siesta (1) Significado de Ayin-Chet (1) Significado de Ayin-Zayin (1) Significado de Ayin.Vav (1) Significado de Chet (1) Significado de Hey (1) Significado de Shin (1) Significado de Tishri (1) Significado de la levadura (1) Significado del 25 (1) Significado del 50 (1) Significado del 6 (1) Significado del agua (1) Significado del cuatro (1) Sistema capitalista (1) Soja (1) Sordos (1) Soya (1) Síndrome de Guillain-Barré (1) Tabernáculos 2012 (1) Tamuz (1) Temas de salud. alerta (1) Teruah (1) Teshuvá (1) Tevet (1) Tiroide (1) Tishri (1) Tishá B'Av (1) Todo le pertenece a Dios (1) Todo le pertenece a Dios. (1) Trompetas 2012 (1) Trompetas 2013 (1) Trompetas 2014 (1) Tsade (1) Tsadik (1) Tétrada de lunas rojas (1) VISIÓN 2017 (1) VPH (1) VPH y cáncer (1) Venas y arterias (1) Vestíos del Señor Jesucristo II (1) Vida cristiana. Crecimiento de la Iglesia (1) Virus y Mosquito (1) Visión 2011 (1) Visión 2014 (1) Visión 2015 (1) Visión 2016 (1) XXIV aniversario (1) XXV Aniversario (1) XXVII (1) Zabulón (1) Zancudo (1) agua de avena (1) amor al prójimo. (1) aprendiendo a comer. (1) apóstoles (1) arterias enfermas (1) año de los árboles (1) ballena azul (1) beneficios de la cebada (1) beneficios de la uva (1) beneficios del higo (1) beneficios del limón (1) beneficios del olivo (1) beneficios del trigo (1) bienestar. (1) boda y tiempo de Dios (1) buen estado de animo (1) buscan maestros (1) calendario (1) calendario romano (1) camello (1) cantos (1) carne de cerdo (1) cebada (1) compromiso (1) conservación (1) cosecha (1) creador (1) culto unido (1) cáncer de próstata (1) dieta líquida (1) discpacidad auditiva (1) disposición (1) diversión (1) dátil (1) dátiles (1) día global de oración 2011 (1) ecología (1) ecs (1) educación teológica (1) el Olivo (1) el Rey esté en el campo (1) el cristiano y la homosexualidad (1) el desafío de los no alcanzados (1) el higo (1) enfermedad contagiosa (1) enseñanza (1) espíritu de pobreza (1) familia sana (1) fiesta del Purim (1) hermanos (1) historia de la iglesia (1) historias. (1) humildad (1) iglesias abusadoras (1) iglesias que crecen (1) influenza (1) iniciativa global 4714 (1) juego diabólico (1) juegos (1) la Biblia y el Matrimonio (1) la Biblia y la carne de cerdo (1) la Cuenta del Omer (1) la Granada (1) la avena (1) la poda de Dios (1) la poda divina (1) la puerta estrecha (1) la uva (1) la ventana 40/70 (1) lavarse los pies (1) lechina (1) lemas (1) limpieza de riñones (1) logro y fracaso (1) los niños en Latino-américa (1) los niños en el mundo (1) los no alcanzados (1) maestros (1) mal líder (1) matrimonio maravilloso (1) medio ambiente (1) mejor familia (1) mes de Av. (1) metas (1) ministerial (1) ministerio apostólico (1) ministerio infantil (1) misiones y lucha espiritual (1) métodos de poda (1) numerología bíblica (1) número 21 (1) número 6 (1) número 7 (1) número 8 (1) obediencia (1) orden de hermanos (1) orden en la familia (1) pacto de Lausana (1) padres (1) palabra proféticas (1) parque santos michelena (1) pastor (1) pastor y misiones (1) pastorado (1) pentecsotés (1) perejil (1) planes (1) poda y crecimiento (1) proyectos en españa (1) proyectos en india (1) proyectos en venezuela (1) próstata (1) puertas del enemigo (1) reconciliación (1) refuerzo positivo (1) retos de la globalización (1) siete frutos de Israel (1) significado de Dalet (1) significado de Elul (1) significado de Halloween (1) significado del 12 (1) significado del 13 (1) significado del 24 (1) significado del 3 (1) significado del 40 (1) significado del Día de creación (1) significado del vino (1) significados de Siván (1) suertes (1) sueños (1) temas bíblicos (1) terapia de Pediluvio (1) terapia redentora (1) terapia reparadora (1) tiempo de calidad (1) tribu de Dan (1) tribus de Israel (1) trigo (1) tóxinas (1) unión familiar (1) varicela (1) ventana 4/14 (1) verichip (1) vida en Cristo (1) vida exitosa (1) virus AH1N1 (1) árbol (1)